Evangelio de hoy Jueves - Lecturas del día 8/01/26 - Reflexión Evangelio del día, Marcos 6,34-44: Jesús se revela como profeta al multiplicar los panes
"Jesús se revela como profeta en la multiplicación de los panes"
"Jesús se revela como profeta al multiplicar los panes" es el mensaje central del Santo Evangelio de hoy jueves con las Lecturas de hoy, 8 de enero de 2025. Evangelio del día explicado según San Marcos 6,34-44, con la Palabra diaria en el jueves después de la Epifanía del Señor.
En el tiempo que sigue a la Epifanía, el Evangelio nos muestra cómo la luz de Cristo se convierte en alimento concreto para la vida: El milagro de la multiplicación de los panes. Presta atención a las lecturas de hoy.
Índice de lecturas.
Celebración del día:
Nota: Las lecturas que siguen a continuación son las que corresponden cuando la Epifanía del Señor se celebra siempre el 6 de enero.
Mensaje del Evangelio:
Jesús se revela como profeta al multiplicar los panes (Cf. Marcos 6,34-44)

Lecturas de hoy jueves.
1 Juan 4,7-10: Dios es amor.
Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Así Dios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida por medio de él. Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Palabra de Dios.
Salmo de hoy.
Salmo 72(71): Señor, todas las naciones de la tierra te adorarán. (R).
Oh, Dios, con tu juicio dota al rey, y con tu justicia, al hijo del rey; él gobernará a tu pueblo con justicia, y a tus afligidos con juicio. /R.
Los montes darán paz al pueblo, y las colinas justicia. Él defenderá a los afligidos del pueblo, salvará a los hijos de los pobres. /R.
La justicia florecerá en sus días, y la paz profunda, hasta que no haya luna. Que gobierne de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra. /R.
Evangelio de hoy.
Marcos 6,34-44: Jesús se revela como profeta al multiplicar los panes.
En aquellos días, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato. Como se había hecho tarde, sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Este es un lugar desierto, y ya es muy tarde. Despide a la gente, para que vaya a los campos y pueblos cercanos a comprar algo para comer". Él respondió: "Denles de comer ustedes mismos". Ellos le dijeron: "Habría que comprar pan por valor de doscientos denarios para dar de comer a todos". Jesús preguntó: "¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver". Después de averiguarlo, dijeron: "Cinco panes y dos pescados". Él les ordenó que hicieran sentar a todos en grupos, sobre la hierba verde, y la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta. Entonces él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente. Todos comieron hasta saciarse, y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado. Los que comieron eran cinco mil hombres. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentarios al Evangelio.
El corazón de Dios, el de Jesús, se conmovió al ver a esa gente y no pudo permanecer indiferente. El amor es inquieto. El amor no tolera la indiferencia; el amor es compasivo. Pero el amor significa poner el corazón en juego por los demás; significa mostrar misericordia... El amor de Dios siempre es lo primero y es compasivo y misericordioso. Es cierto que lo contrario del amor es el odio, pero muchas personas no son conscientes de un odio consciente. El opuesto más común del amor de Dios, de la compasión de Dios, es la indiferencia... Reflexionemos sobre esto: Frente a Dios que da el primer paso, es compasivo y misericordioso, muchas veces nuestra actitud es la indiferencia. Pidamos al Señor que sane a la humanidad, empezando por nosotros. Que mi corazón sea curado de la enfermedad, de la cultura de la indiferencia... (Homilía del Papa Francisco sobre el Evangelio de hoy, 8 de enero de 2019)
Evangelio del día (video).
¿Qué mensaje tiene Dios para mí en el día de hoy? Escucha la meditación en audio del Evangelio de hoy jueves, según San Marcos 6,34-44: "Jesús se revela como profeta al multiplicar los panes", con el Padre Pedro Brassesco.
Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy jueves.
Reza el Rosario de hoy
Une las enseñanzas del Evangelio al rezo del Santo Rosario de hoy, el arma de estos tiempos: por todas tus intenciones y todas nuestras necesidades.
Frase del día.
Nosotros estamos llamados a hacer nacer la esperanza, la Palabra de Dios, encarnando a Jesús en nuestra propia vida. Que Nuestra Señora, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza, sea siempre nuestra compañera y guía en nuestro camino de esperanza. (Papa León XIV, 20 de diciembre de 2025)
Intenciones del día.
En el Evangelio de hoy jueves, según San Marcos 6,34-44, leemos: "Jesús se revela como profeta al multiplicar los panes". ¿Qué nos dice el Evangelio del día de hoy?: la Palabra diaria nos llama a dejarnos tocar por la compasión de Cristo. En el milagro de la multiplicación de los panes, Jesús no solo alimenta cuerpos, sino que sana el corazón de un pueblo que se siente perdido.
¿Qué me dice este texto del Evangelio del día? Escribe en los comentarios las peticiones que el Evangelio de hoy jueves haya podido suscitar en ti. Mensaje del Evangelio del día, según San Marcos 6,34-44: "Jesús se revela como profeta al multiplicar los panes". Hoy, se nos invita a dejarnos mirar por la compasión de Jesús. Cristo no nos reprocha ni nos ignora, sino que se acerca para enseñarnos y alimentarnos. Estaremos orando por tus intenciones.
Venezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.
