Evangelio del día viernes 12 de junio 2026 🙌 Medita las lecturas hoy, Mateo 11,25-30: ¿Estás cansado? Aprende hoy del Sagrado Corazón de Jesús, manso y humilde
"Aprenda de mí, que Soy manso y humilde de Corazón" es la frase del evangelio de hoy Viernes 12 de junio de 2026, con las lecturas del día y la reflexión católica que inspira en el Viernes de la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. La Palabra diaria en San Mateo 11,25-30 nos muestra a Jesús que alaba al Padre por revelar los misterios del Reino a los sencillos de corazón, no a los soberbios, y se ofrece como descanso verdadero para quienes están fatigados y agobiados por la vida. Explora las lecturas del día con la reflexión de hoy explicada.
Índice lecturas de hoy
Santo del día
Mensaje del Evangelio
Aprenda de mí, que Soy manso y humilde de Corazón (Cf. Mateo 11,25-30)

Lecturas del día Viernes
Deuteronomio 7,6-11: Eres un pueblo consagrado al Señor
En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: "Eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios; él te ha elegido a ti para que seas pueblo suyo entre todos los pueblos de la tierra.
El Señor se ha comprometido contigo y te ha elegido, no por ser tú el más numeroso de todos los pueblos, ya que al contrario, eres el menos numeroso; más bien te ha elegido por el amor que te tiene y para cumplir el juramento hecho a tus padres. Por eso, el Señor, con mano firme, te sacó de la esclavitud y del poder del faraón, rey de Egipto.
Reconoce, pues, que el Señor, tu Dios, es el Dios verdadero y fiel. Él guarda su alianza y su misericordia hasta mil generaciones para los que lo aman y cumplen sus mandamientos; pero castiga a quienes lo odian, y los hace perecer sin demora.
Guarda, pues, los mandamientos, preceptos y leyes que yo te mando hoy poner en práctica". Palabra de Dios.
Salmo del día
Salmo 102: El Señor es compasivo y misericordioso (R)
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. /R.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. /R.
El Señor hace justicia y le da la razón al oprimido. A Moisés le mostró su bondad y sus prodigios al pueblo de Israel. /R.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados. /R.
Segunda lectura
1 Juan 4,7-16: Dios es amor
Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por él.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.
Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado su Espíritu. Nosotros hemos visto y de ello damos testimonio, que el Padre envió a su Hijo como salvador del mundo. Quien confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en ese amor. Dios es amor y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él. Palabra de Dios.
Evangelio del día Viernes
Lectura del día: Mateo 11,25-30: Aprenda de mí, que Soy manso y humilde de Corazón
En aquel tiempo, Jesús exclamó: ¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio.
Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentarios al Evangelio de hoy
Con mucha ternura, el Señor nos pide hoy que dejemos de cargar solos lo que solo Él puede llevar con nosotros. Jesús no promete una vida sin cruz, sino un corazón que acompaña. Su mansedumbre no es debilidad: es fuerza que no aplasta. Su humildad no es resignación: es obediencia amorosa al Padre. En la solemnidad de su Sagrado Corazón, la Iglesia contempla ese amor herido y abierto que sigue llamando a los cansados. Como cristianos, estamos invitados a aprender de Él en familia, trabajo y oración, dejando que su ternura ordene nuestro trato y sane nuestras prisas.
Así como el Padre tiene una preferencia por los pequeños, también Jesús se dirige a los "fatigados y sobrecargados". Es más, se pone Él mismo en medio de ellos, porque Él es el "manso y humilde de corazón" (v. 29); así dice que es... Así Jesús, "manso y humilde", no es un modelo para los resignados ni simplemente una víctima, sino que es el Hombre que vive de corazón esta condición en plena transparencia al amor del Padre, es decir, al Espíritu Santo. Él es el modelo de los "pobres de espíritu" y de todos los otros “bienaventurados” del Evangelio, que cumplen la voluntad de Dios y testimonian su Reino. Y después, Jesús dice que si vamos a Él, encontraremos descanso: el descanso que Cristo ofrece a los cansados y oprimidos no es un alivio solamente psicológico o una limosna donada, sino la alegría de los pobres de ser evangelizados y constructores de la nueva humanidad. Este es el alivio: la alegría, la alegría que nos da Jesús. Es única, es la alegría que Él mismo tiene. Es un mensaje para todos nosotros, para todos los hombres de buena voluntad, que Jesús dirige todavía hoy en el mundo, que exalta a quien se hace rico y poderoso...
- Papa Francisco, Ángelus, Plaza de San Pedro, 5 de julio de 2020.
Evangelio del día: video
¿Qué mensaje tiene Dios para mí en el día de hoy? Escucha la meditación en audio del Evangelio de hoy Viernes, según San Mateo 11,25-30: "Aprenda de mí, que Soy manso y humilde de Corazón".
Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy Viernes.
Oración al Espíritu Santo
Une las enseñanzas del Evangelio con una meditación y oración del día al Espíritu Santo, y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu vida.
Intenciones del día: peticiones de oración
En el evangelio del día Viernes 12 de junio de 2026, con las lecturas del día en San Mateo 11,25-30, reflexiona sobre "Aprenda de mí, que Soy manso y humilde de Corazón", invitándonos a descansar en su amor. Descansa en la ternura y compasión que te ofrece Jesús y descubre que su yugo es suave cuando caminas con Él cada día.
¿En qué necesidad te habló Jesús hoy a través del Evangelio de hoy Viernes? No cargues solo lo que Él quiere llevar contigo; ven a su Corazón manso, aprende su humildad y confía. Él no te pide perfección, sino un corazón sencillo que se deja amar. Dinos en los comentarios, y estaremos orando por tus intenciones. Comparte esta reflexión del día con alguien que necesite esperanza hoy. Suscríbete gratis y recibe tu bendición diaria cada mañana directamente en tu correo, con su reflexión católica.
❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre el Sagrado Corazón de Jesús
La Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús nos invita a contemplar el amor humano y divino de Cristo, herido por nuestros pecados y abierto como fuente de misericordia. Mateo 11,25-30 muestra ese amor como descanso para los fatigados. El Catecismo recuerda que el Corazón del Hijo se comprende en la Encarnación y la Redención (cf. CIC 478). La fiesta es adoración y respuesta de amor.
Jesús agradece porque Dios no reserva su verdad a los que se creen sabios, sino a quienes se acercan con corazón humilde. Así cumple el Salmo 25,9: «Él guía a los humildes en el camino recto, y les enseña su senda». La mansedumbre abre el alma a la Palabra; el orgullo la cierra. El Evangelio nos recuerda que la sabiduría verdadera nace de reconocer nuestra pequeñez ante Dios.
Tomar su yugo no es cargar solos con exigencias imposibles, sino caminar con Él, aprendiendo su mansedumbre y su humildad. Su yugo es suave porque se lleva en comunión con su amor, no con la violencia del ego. San Agustín lo resumía diciendo que nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en Dios. Por eso el descanso que Cristo promete transforma familia, trabajo y relaciones.