En cada prueba hay una bendición que Dios quiere que descubras
Tienes la oportunidad de probar tu fe en las pruebas, porque en cada prueba hay una bendición que Dios quiere que descubras
En cada prueba hay una bendición que Dios quiere que descubras, así que no tengas miedo y avanza con fe y confianza, que tal vez DIos ha querido ponerte en esa posición porque hay algo que quiere que descubras en todo esto.
San Juan Pablo II es conocido por ese maravilloso mensaje de tres palabras que repitió muy a menudo durante todo su pontificado. Es un mensaje que significa cercanía de Dios, confianza, consuelo y que debes procurar que también se anide en tu corazón.
Estas tres palabras tienen gran significancia en el mundo que vivimos hoy, donde los problemas, las preocupaciones, el miedo y la ansiedad están a la orden del día.
"¡No tengan miedo!".
Espero que, así como a mí, esas palabras también te traigan consuelo y paz cada vez que la escuches o la pronuncies en tus oraciones.
En cada prueba hay una bendición que Dios quiere que descubras pero hay que confiar y tener fe, una fe así sea del tamaño de un grano de mostaza, tal cual lo reveló el Señor cuando los apóstoles le pidieron que aumentara su fe. Jesús les recordó a sus seguidores los milagros que podrían resultar si usaran la fe del tamaño de un grano de mostaza que era capaz de producir milagros sorprendentes.
Así que, en cada prueba, ten fe, porque hay una bendición allí si lo crees con el corazón.
En cada prueba hay una bendición que Dios quiere que descubras.
Puede que la vida te dé algunos tropezones de vez en cuando y te lance al suelo, pero tú decides si levantarte o no con mejor ánimo. No tengas miedo de hacerlo, porque Dios te da la fuerza para levantarte.
Detrás de cada tropiezo, de cada situación incómoda que genere frustración o dolor en tu vida, hay una GRAN BENDICIÓN que Dios quiere que descubras.
Hoy tienes la oportunidad de comenzar de nuevo y de hacer las cosas mucho mejor que ayer, tomando una mejor actitud y confiando en el Poder de Dios, confía en su Palabra:
"No se preocupen por el mañana, porque el mañana traerá sus preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas" (Mateo 6,34)
¿Caíste? No te preocupes, agárrate de la mano de Dios y permite que su fuerza te levante. Él tiene el poder para sostener tu mano y tu corazón y llevarte por caminos de triunfos y de felicidad.
