Utilizamos Cookies para mejorar la experiencia de usuario. Lee la política de privacidad
FACEBOOK
TWITTER
TELEGRAM
Categoría: Article video

Dios nos enseña en 1 Corintios 13, que el amor es paciente, amable, no tiene envidia, todo lo disculpa. Cosas esenciales para amarse bien

En la oración por el matrimonio de hoy, nos enfocamos en aquel pasaje del libro de Corintios que muchos de nosotros recordamos, sobre todo en las bodas, en las tarjetas de invitación y de felicitaciones o de propias conmemoraciones por una fecha especial de determinados años juntos: "El amor es paciente, amable y servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás" (1 Corintios 13,4-8)

El amor es paciente, amable y no tiene envidias.

Creo que la misma cita bíblica se puede interpretar sola. No tiene otro significado que amar sin medida, amar sin pedir a cambio, amar sin límites. Significa: "¡Ser más pacientes en el amor, Se es más amables el uno con el otro, ser más serviciales, más humildes, y en donde no podemos tenernos envidias y en donde todo lo disculpamos, es decir, jamás debemos guardar rencor!."

El amor es paciente y la paciencia es una virtud que deben desarrollar los cónyuges para poder comprenderse mejor, escucharse mejor y amarse a plenitud en el matrimonio. El amor es paciente y servicial, es una donación de entrega que se realizan los cónyuges en el matrimonio para el bienestar de su relación.

El amor no tiene envidias; por el contrario, debemos alegrarnos por las dichas del otro. Somos una sola Carne y el gozo y la alegría de uno es la bendición para el otro. Las parejas deben llenarse de amor mutuo, y este amor, debe tener acoplada la paciencia, del mismo modo que Tú fuiste paciencia con nosotros, a pesar de nuestras faltas y errores. Repitamos una vez más (versión de la Nueva Biblia de Jerusalén):

"El amor es siempre paciente y amable; el amor nunca es celoso; el amor no es jactancioso ni engreído, nunca es grosero y nunca busca su propia ventaja, no se ofende ni acumula agravios. El amor no se alegra de las malas acciones, sino que encuentra su alegría en la verdad. El amor siempre está dispuesto a hacer concesiones, a confiar, a esperar y a soportar lo que venga. El amor no se acabará jamás". (1 Corintios 13,4)

El amor no pasará jamás.

Desde la perspectiva de Dios de lo que significa el amor en el matrimonio, vamos a hacer la oración por el matrimonio punto por punto. El Amor es paciente, amable y sin envidias y vamos a pedir en esta oración todo esto. Antes de comenzar, invocamos a nuestro Padre del Cielo para que esta oración penetre en las profundidades de cada uno de los cónyuges.

Dios de amor y de reconciliación, quiero pedirte a través de esta oración para que les concedas a todos los matrimonios, la gracia de la paciencia, de ser amables y de no tener envidias. Tenerse paciencia es una muestra de amor en todos los demás sentidos.

El amor es paciente.

En esencia, tener paciencia con los demás significa que debemos ser lentos para la ira y rápidos y listos para perdonar. Es lo contrario a sufrir de cólera o dejar salir esas expresiones y pensamientos con reacciones desagradables o de irritabilidad. Ser paciente debe incluir un kit de autodominio en cada una de las situaciones.

Señor, haz que, en los matrimonios, los cónyuges sean pacientes el uno con el otro. Que desarrollen ese hermoso hábito de la paciencia, porque con esta, pueden aprender a escucharse mejor, a entenderse, sentir empatía y amarse. Que puedan ser pacientes tanto en las cosas pequeñas como en las grandes. Que la paciencia sea su bandera cuando alguno entre en enojo y pierda el control momentáneamente o cuando alguno se sienta frustrado o abrumado por algunas tareas que le han sido difíciles de sobrellevar en su día a día. Dales Sabiduría a cada uno Señor, para que sean conscientes de que, en algún momento, cualquiera de los dos puede cometer errores y deben tratarte con comprensión. Que cada respuesta del uno con el otro esté motivada por la paciencia. Amén.

El amor es servicial.

Señor Jesús, haz que, en los matrimonios, los cónyuges se presenten con amor en servicio del otro. Que los dos puedan apoyarse mutuamente y sean un descanso cuando el otro pierdas las fuerzas.

El amor es amable.

Señor Jesús, ayuda con tu amor a que los cónyuges se traten con amabilidad y respeto. Que puedan ser más amables el uno con el otro en cada una de las cosas que realicen o en su trato personal diario. Que sus palabras sean tan dulces que se conviertan como en caricias para el corazón del otro. Mira el interior de sus corazones y arranca de raíz aquellas semillas de rencor que puedan estar presente y estén bloqueando su lado amable el uno con el otro. Amén.

El amor no tiene envidia.

Señor Jesús, aleja de su relación, todo deseo malsano que habite en el interior de ellos. Que no se envidien el uno al otro, sino que, sean como peldaños de fortaleza para el crecimiento del otro. Pon en sus corazones un deseo ardiente hacia Ti, de modo que, buscando tu amor, puedan alejar la envidia de sus vidas. Muéstrales el camino de la alegría por el otro, de disfrutar de los triunfos del otro sin tener que envidiar. Tú todo lo puedes Señor, por eso, hazles comprender a los cónyuges que todo lo pierden con la envidia y es mucho lo que ganan animándose cuando al otro le va bien. Amén.

El amor no hace alarde.

Señor, ayuda a que estos cónyuges basen su relación en la humildad y que no busquen la aprobación de aquellos que son solo como forasteros en sus matrimonios. Ayúdales Señor, a que vivan para honrarse mutuamente y que te honren a ti.

El amor no es egoísta.

Señor Jesús, que tu gracia descienda sobre los matrimonios para que se amen con un amor desinteresado, sin egoísmos ni arrogancias. Ayúdalos Señor a amarse bien. Que no pongan limitaciones a su amor, que su entrega sea una donación de amor. Que todo lo compartan como en una sociedad y que sientan la unidad de un solo espíritu. Todo esto lo pido por el amor puro de Jesucristo nuestro Señor, Amén.

Debemos conocer el verdadero amor para estar dispuesto a permanecer amando a pesar sin importar las situaciones que atravesemos. El amor perdura a través de conflictos que son pasajeros. El amor atraviesas campos y situaciones difíciles porque él encierra una fuerza que todo lo derrumba. El amor verdadero permanece en el tiempo y se hace más fuerte a pesar de los elementos externos que se opongan.

La paciencia es un atributo que revela la poderosa fuerza y la naturaleza del amor. La versión "King James" de la Santa biblia, afirma que el amor "sufre mucho". Este es un dicho muy similar a nuestros tiempos que significa: "resistir". En otras palabras, se está declarando que "el amor todo lo soporta", o "el amor todo lo resiste". Y analizando a profundidad, la resistencia siempre tiene que tener como bandera a la Paciencia.

El amor es paciente cuando hace todo lo anterior sin criticar, ni quejas o murmuraciones. No podemos decir que tenemos un genuino amor ágape, que es paciente, y hacer cosas que son contrarias a esta virtud.

Si realmente permanecemos en ese amor paciente, generoso, amable y sin envidia, siempre buscaremos el bien de los demás, sobre todo, en de nuestra persona amada. El amor verdadero es bueno, infunde paz y esperanza en el corazón de quien lo recibe y quien lo alberga. EL amor no es envidioso ni egoísta, pues no está centrado en buscar tu bien personal o un interés, sino que dirige todas sus fuerzas en la felicidad del otro, en ser bendición para el otro. El amor verdadero no hace alarde, no es jactancioso, no se envanece, no se cree lleno de algún poder superior con el que se puede doblegar al otro. El amor jamás es imposición o minimizar a la persona amada; al contrario, es amor es abajarse uno mismo, llenarse de humildad. El amor es humilde y dócil, es paciente, amable, sin envidias ni arrogancias. El amor no pasará jamás.

Vamos a repetirlo una vez más, ya que esto es algo que los esposos deberían aprenderlo y practicarlo cada día de sus vidas, con un amor para siempre: "El amor es paciente y amable, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás." (1 Corintios 13,4-8).

Más sobre el amor y matrimonios.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

¿Te gusta Píldoras de Fe? Nuestro portal se sostiene de tu generosidad. Ayúdanos a seguir llegando a más personas. Dona ahora
Déjanos tus comentarios
Tus palabras nos importan, por eso te invitamos a dejar tus comentarios sobre este tema.

RECURSOS DE UTILIDAD