Oración del día domingo 21 de Marzo 2021: Por la oración diaria invocamos al Dador de vida para que nos asista cuando vengan las dudas. ¡Invócalo Ahora! 🙏
Vamos a rezar la oración del día domingo 21 de marzo. Con la oración diaria, llénate de fe, de confianza y reza con esperanza aun en medio de esta crisis que estamos viviendo. Que nunca te falte la, que no te falten las fuerzas ni el amor. De los pantanos más oscuros, Dios puede hacer florecer las flores más hermosas. Eres valioso y amado por Dios. Con la oración diaria del domingo, fijamos el corazón en el amor de Dios para crecer hacia él.
Reflexión del día con la oración diaria
A través de la oración diaria del domingo vamos a comprender que todo está bajo el control de Dios y va sucediendo de acuerdo a Su perfecta voluntad. El Apóstol San Pablo, en su carta a los Efesios (2,10), "Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Jesús nos ha preparado de antemano".
Confía en que, quien te creó, se preocupa por ti y te sostiene. Con la oración diaria encontramos consuelo. Dios está a tu favor, no en tu contra. Su gracia es lo que nos seguirá sosteniendo, no nuestro propio esfuerzo, no nuestra capacidad de controlar las cosas y no la perfección, sino la gracia de Dios. Te ha traído hasta aquí y te llevará hasta el final.
"¡Señor, oye mi voz! Estén tus oídos atentos al clamor de mi plegaria". (Salmo 130,2)
Momento de la oración del día
Cuando rezamos la oración del día 21 de marzo, estamos realizando además un proceso sanación. Nosotros no sanamos por nuestros propios medios, sino que el Espíritu de Dios interviene para hacerte llegar esa sanación. Ese es el cuidado paternal de Dios sobre tu vida.
"El proceso de sanación que vivirás es mediante una relación personal e íntima con Jesucristo nuestro Señor. Él es capaz de sanar, de liberar de miedos y alejar toda enfermedad que acecha nuestra humanidad". La oración del día domingo quiero llevarte a este entendimiento.
Oración del día domingo 21 de marzo
Señor de mi vida, Tú eres el divino médico, el gran sanador de los enfermos y Quien alivia todas nuestras penas. Me dirijo a ti en este momento de enfermedad y miedo para pedirte un poco de consuelo. Tú consuelas a todos los atribulados que dejan reposar su confianza en tu providencia. Tú alivias mis preocupaciones y me llenas de fuerza en el corazón cuando creo que ya no pueda dar más de mí.
Ven Señor mío, ven con ese amor generoso y gentil, ven con tu cuidado paternal y concédeme la gracia y la fuerza para aceptar esta carga tan pesada que en este momento siento que quiebra mi espíritu. Sin Ti, yo estaría perdido completamente, es por ello que abro mi corazón para darte gracias por venir a rescatarme cuando estaba perdido, por levantarme en este momento de debilidad emocional tremenda que me embarga, por encontrarme y consolarme cuando yo más lo necesitaba.
Querido Dios, pongo todas mis preocupaciones en tus manos. Pongo a todos aquellos que están enfermos bajo tu presencia, a los pies de tu Cruz, bajo tu cuidado paternal para rogarte que les devuelvas la salud del cuerpo y del alma.
Quédate en mi corazón Señor, llénalo de tranquilidad en esta tormenta, sánalo de las heridas del rechazo y de los desprecios que he sufrido. Te necesito tanto mi Dios, necesito de tu amor para seguir sintiéndome escuchado y amado. Pon en mi vida los recursos para que pueda lograr mis propósitos. Gracias porque me llenas de tu paz en este momento. Concédeme la gracia de reconocer tu voluntad en medio de este tiempo de la enfermedad y saber que todo lo que haces, lo haces por amor a nosotros. Te presento toda mi impotencia ante esta situación desesperante, Muéstrame tu Rostro, muéstrate con poder en mi vida. Llévate este dolor emocional. Tú sanas a los quebrantados de corazón y traes la paz y la sanación a quien recurre a ti confiado, con fe y con humildad.
Ahora, es el momento de silenciarme y dejarme arropar por esa presencia tuya de fuego que viene a cobijarme y a hacerme sentir el más amado de tus hijos, tu perla preciosa. Háblame al corazón en medio de este desierto. Desaparece toda ansiedad que me perturba. Escóndeme dentro de tu Sagrado Corazón para que ya no pueda sentir más miedo ni temor.
Espíritu Santo de fortaleza, Tú eres el fuego vivo creador, ven y crea en mí un espíritu renovado para que pueda resistir las más duras pruebas de la vida. Oh Sagrado Espíritu de Dios, acompáñame y dame paz. Confío en ti Señor. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Virgen Sagrada María, sé mi sostén y mi guía.
Virgen Sagrada María, sé la salvación del alma mía.
Reflexión del día domingo, 21 de marzo
Acompañamos la oración del día domingo con una corta reflexión del Papa Francisco que nos ayuda a edificar nuestra vida.
"Dar y perdonar es intentar reproducir en nuestras vidas un pequeño reflejo de la perfección de Dios, que da y perdona sobreabundantemente. Por tal razón, en el evangelio de Lucas ya no escuchamos el "sed perfectos" (Mt 5,48) sino "sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará" (6,36-38). Y luego Lucas agrega algo que no deberíamos ignorar: "Con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros" (6,38). La medida que usemos para comprender y perdonar se aplicará a nosotros para perdonarnos. La medida que apliquemos para dar, se nos aplicará en el cielo para recompensarnos. No nos conviene olvidarlo". (Papa Francisco, Gaudete et exsultate, I.81).
Intenciones para la oración del día
Para la oración del día domingo, recuerda estas palabras y guárdalas en tu corazón, como lo hizo María:
"La Sabiduría no entrará en un alma mal dispuesta, ni habitará en un cuerpo esclavo del pecado". (Sabiduría, 1,4)
Es tiempo de meditar lo que ha dicho a tu corazón la oración del día domingo 21 de marzo. La oración diaria del domingo te acerca a Dios. Rezar la oración del día para caminar con Cristo. Muchos son los peldaños que aún nos toca subir, sigamos perseverando. Otro día más de fe y oración. Un día más de vida, una oportunidad nueva para entregarnos con amor a nuestras familias y todos los que amamos. Dios te dé la paz que necesitas ahora para que puedas hacer las cosas bien. Siente su cuidado paternal. Al rezar la oración diaria del domingo y meditar la reflexión del día, deja tus intenciones de oración en los comentarios. Nos uniremos a ti en tus intenciones. Paz y bien. Amén.
Venezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.