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Categoría: Reflexiones

Mujer, no mendigues amor. Dios te ama. Te puedes haber equivocado, pero no aceptes cualquier cosa. No le supliques atención y amor a nadie

Mujer, no mendigues amor, Dios te ama, no aceptes cualquier cosa.

Mujer, no mendigues amor de nadie, tú vales mucho, no aceptes cualquier cosa, tienes un gran valor, eres digna de algo grande porque Dios te hizo del amor y para el amor. Jamás vuelvas a mendigar amor, porque cuando mendigas amor, eso no es realmente amor, es una falta de dignidad y respeto por ti misma. Porque cuando amas a alguien, cuidas de él y tratas de evitar que sientan dolor o alguna pena emocional. No tienes porque mendigar la atención de nadie y mucho menos el amor.

Mujer, aceptar que Dios te ama y amarte a ti misma es el primer paso para amar de verdad, amar por completo, para que no seas víctima de la manipulación o el maltrato de otros. No le supliques amor a nadie.

No mendigues amor.

El amor debe ser fácilmente demostrado; no mendigues amor. No tienes por qué suplicar por el amor a nadie. Si lo suplicas, te sometes al peor tipo de tortura: la indiferencia. La indiferencia implica un desequilibrio en la relación y se sustenta en los débiles cimientos de la relación. 

Quien exige, violenta las emociones. pisotea la dignidad. No todo "amor" es amor verdadero, y solo porque ames a alguien no significa que te amará de vuelta. No mendigues amor de nadie, eres más que eso.

Un amor que se basa en comportamientos saludables, no solo sentimientos, solo puede crearse en ausencia de exigencias, mentiras, excusas y desinterés. Mereces estar en relaciones cercanas que se basen en el aprecio, el tiempo compartido y el afecto mutuo. No mendigues la atención de nadie y mucho menos amor.

Un artículo publicado en el Blog de Aleteia, intenta crear una reflexión al respecto de mendigar amor. 

Mujer, Dios te ama, no mendigues amor.

En serio mujer, si supieras cuánto te ama Dios, no mendigarías atención, afecto y amor de quien dice amar pero no actúa como si amara. Tú eres preciosa y a pesar de que aún no te has dado cuenta de eso, esa verdad no cambiará.

¿Sabes qué? No mendigues amor y menos la atención de nadie. Eres única, amada y muy cuidada. Eres hija de Aquel que creó cada estrella y llama a cada una por su nombre. Tal vez aún no has entendido lo que eso significa.

Muchacha, eres hija del Creador del universo, ¿eso no hace sentir diferente tu corazón? No eres un error, mucho menos un accidente, eres la más linda de la creación. No le supliques amor a nadie. No mendigues amor ni atención. Puede ser que te estés preguntando:

"Si soy hija, ¿dónde estaba mi Padre cuando más lo necesité?"

Yo te digo: Él estaba a tu lado. Cuando llorabas a escondidas, Él estaba ahí. Cuando aquel chico lastimó tu corazón, Él estaba ahí. Cuando te sentiste sola, Él también estaba ahí. Y tal vez te preguntes también: "Si Él estaba ahí, ¿por qué no impidió mi dolor?". Te digo nuevamente, Él no lo impidió porque tu dolor fue el resultado de tus propias opciones precipitadas.

No le supliques amor a nadie. Ni a Dios se le suplica ese amor, porque Él ya te lo dio gratis. Él te da ese amor gratuitamente. No mendigues amor.

Necesitas entender y sentir que no puedes aceptar cualquier cosa, porque Él no tiene cualquier cosa para ti, sino algo valioso y especial. Te puedes haber equivocado, pero Dios perdona siempre y acoge a un corazón arrepentido. No tienes porque mendigar la atención de nadie y mucho menos el amor.

Mujer, no mendigues amor. Tú eres hija, y como hija serás corregida por tu Padre, pero corregida con amor.  Tú no estás sola, no has sido abandonada. ¿Tu herida? Él te la cura. ¿Tu pasado? Él lo deja en el pasado.

Tú eres hija amada del Padre, eres la niña de sus ojos. Aunque seas imperfecta y no lo merezcas, su amor por ti no va y viene, sino que es permanente. Se queda para siempre. Y es por eso que no tienes porque mendigar el amor ni la atención de nadie.

No le supliques amor a nadie.

Mujer, nadie puede hacerte infeliz sin tu consentimiento. Para construir una relación feliz, debes aceptar a un Dios que te ama con locura, a amarte más a ti misma, a valorarte y creer que eres importante y tienes dignidad. En otras palabras, debes demostrar que te amas todos los días. No mendigues amor y jamás te veas en la posición de suplicar por la atención o el amor de nadie.

Deja de someterte a la tortura emocional de la indiferencia de alguien que no te ama, que te aplasta con mensajes de indiferencias y silencios pesadumbrosos. Y es que ya tienes que pensarlo con mayor frecuencia, mujer, no importa quién te decepcione, Dios te ama y te amará siempre, su amor es eterno y siempre tendrás dignidad delante de Él. No mendigues amor, no supliques una atención que Dios puede ofrecerte como prioridad.

Oración para recuperar tu dignidad de mujer.

Dios Padre bueno, me presento ante ti con el corazón lastimado y herido por tantas cosas que me han causado sufrimiento y que no he sabido cómo asimilar. Quiero pedirte que vengas a cubrirme con tu protección, a consolarme y sanar las heridas de mi corazón roto y resquebrajado. Que no sienta más ese deseo insano de mendigar el amor de nadie, de mendigar atención.

Ayúdame a recuperar mi confianza en mí misma, a saber que sí soy valiosa ante tus ojos y ante los demás. Sé que soy para ti la perla preciosa que brilla para siempre. Ayúdame a identificar las áreas dañadas en mí para poner todo el amor en recuperarlas y volver a dar pasos de confianza. No quiero aceptar cualquier cosa, sé el valor que tengo, sé que Tú me amas con el amor más puro del mundo.

Dios de amor, no quiero suplicarle atención y amor a nadie más que Ti. Guíame hacia el restablecimiento de mi dignidad y amor propio. Que amándote a Ti pueda encontrar en mí el deseo de levantarme y superarme como nadie jamás se lo puede imaginar. Que jamás tenga que mendigar el amor. Oh Dios mío, confío en tu abrazo consolador  en este momento, ruego para que me alcances el corazón con toda tu ternura y me llenes de lo más gratos consuelos. Amén.

Recursos sobre la mujer.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Aleteia

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

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