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Categoría: Caminando en la fe

Habitar y quedarse en el pasado o estar ansiosos por el futuro es en la trampa donde el demonio nos quiere, pues él odia el momento presente

¿Por qué el demonio odia el momento presente?.

Muchos de nosotros caemos en la más común de las trampas del demonio: habitar en el pasado o estar ansiosos acerca del futuro. Es extremadamente fácil sucumbir hacia ambos lados de la mente y algunas veces nos atoramos en el pasado y en el futuro al mismo tiempo. La peor situación que el demonio puede imaginarse es un alma que está firmemente plantada en el momento presente.

Screwtape, el demonio protagonista del libro: "Cartas del diablo a su sobrino", de C.S. Lewis, aborda este tema y nos da la razón del por qué el momento presente es el último lugar en el que el demonio quiere que un alma permanezca:

"Los humanos viven en el tiempo pero nuestro enemigo (Dios) los destina para la eternidad. Él, según creo, quiere que atiendan principalmente dos cosas: a la eternidad en sí misma, y al punto del tiempo al cual ellos llaman presente. Pero el presente es el punto en el que el tiempo toca la eternidad. Así podría Él tenerlos ocupados continuamente con la eternidad (lo que significa estar ocupados en Él) o con el Presente, ya sea meditando en la eterna unión con Él, o con la separación de sí mismo, o también obedeciendo la voz presente de la conciencia, sujetando la cruz presente, recibiendo la gracia presente, dando gracias por el placer presente.

Nuestra ocupación es alejarlos de lo eterno, y del presente. Con esta mirada, algunas veces tentaremos un humano (sea una viuda o un escolar) a vivir en el pasado (sin embargo) es mejor, por mucho, hacerlos vivir en el futuro. El futuro es, sobre todas las cosas, la menos parecida a la eternidad: la motivación que hemos dado a todos aquellos esquemas de pensamiento tales como Evolución Creativa, Humanismo Científico, o Comunismo, los cuales conectan los afectos del hombre en el futuro, en el mero núcleo de la temporalidad. Por lo tanto, casi todos los vicios están enraizados en el futuro. La gratitud mira al pasado, y el amor al presente; pero el miedo, la avaricia, la lujuria y la ambición miran más allá. Él (Dios) no quiere que el hombre entregue su corazón al futuro, para entregarle su tesoro adentro de él. Nosotros lo hacemos". (Las Cartas de Screwtape, 75-77)

Con qué frecuencia vivimos en el pasado o en el futuro! ¡Qué lejos estamos de la eternidad.

Vivir en el momento presente.

Los Santos han estado escribiendo por siglos acerca de vivir en el momento presente, y esto es basado en las enseñanzas de Cristo, especialmente cuando Él exhortó a sus apóstoles a preocuparse solo por el hoy:

"No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción". (Mateo 6,34)

No debemos preocuparnos por lo que "podría ser". No conocemos el futuro y ni siquiera sabemos si disfrutaremos de los frutos de nuestra labor. Lo que sí sabemos es que hoy podría ser nuestro último día en la tierra.

Esto es el por qué debemos siempre esforzarnos por vivir el momento presente. No podemos trasladar la felicidad hasta cierto punto en el futuro, ni siquiera sabemos si tendremos un futuro.

Es algo tan difícil de lograr y nos esforzamos a diario para estar enfocados en el momento presente. Muy seguido habitamos en el futuro y no podemos esperar a que el hoy se termine. Al hacer esto me pierdo completamente en el presente y así pierdo también la oportunidad de ser un Cristo para los demás. Me pierdo de que Dios me hable y de pensar que algún día en el futuro escucharé Su voz.

Los Santos y el momento presente.

La Madre Teresa de Calcuta, como ejemplo, deseaba vivir siempre en el momento presente. Una vez dijo:

"Creo en la persona a persona. Cada persona es Cristo para mí, y ya que solo existe un Jesús, esta persona es la única en el mundo en este preciso momento".

Otra persona muy santa que se esforzaba por vivir en el momento presente era la Madre Angélica. Sus escritos en este tema fueron compilados en el libro: "Mother Angelica´s Little Book of Life Lessons and Everyday Spirituality" y es una gran fuente de inspiración.

Fulton Sheen también abordó este tema y agregó su punto de vista:

"Toda infelicidad (cuando no existe una causa inmediata de tristeza) viene por la excesiva concentración en el pasado o por extrema preocupación con el futuro. Los mayores problemas psiquiátricos giran en torno al análisis de la desesperación, pesimismo, melancolía y complejos que son inherentes a lo que ha estado o está con miedos, ansiedades, preocupaciones, que son imaginaciones de lo que podría ser. El segundo remedio para las enfermedades es que venga a nosotros un pensamiento acerca del tiempo que debe ser llamado santificación del momento, o el Ahora.

Nuestro Señor nos dejó la regla en estas palabras: "No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción." (Mateo 6,34). Esto significa que cada día tiene sus propias pruebas, no estamos para traer prestados problemas del mañana, porque este día también tendrá su cruz. Nosotros debemos dejar el pasado a la divina misericordia y confiar el futuro a la divina y amorosa providencia. Cada minuto de la vida tiene su peculiar deber, independientemente de la apariencia que cada minuto pueda tener. El momento presente es el momento de la salvación. Cada queja contra esto es una derrota; cada acto de resignación a esto es una victoria."

Además de Jesucristo, La Madre Teresa de Calcuta, Madre Angélica y Fulton Sheen, la sabiduría de vivir en el momento presente es un hecho aceptado por muchas figuras seculares. Un ejemplo de ello es Winston Churchill que dijo:

"Es un error mirar demasiado adelante. La cadena del destino solamente puede ser tomada por un eslabón a la vez".

Oración para vivir el momento presente.

Como una conclusión a este artículo, permitamos que esta oración de Santa Faustina (Diario: Divine Mercy in My soul, Notebook 1) sea nuestra oración cada día de nuestras vidas:

"Oh mi Dios, cuando miro al futuro, estoy asustada, pero ¿por qué sumergirme en el futuro? Sólo el momento presente es precioso para mí, ya que el futuro nunca entrará en mi alma de lleno. Ya no está más en mi poder el cambiar, corregir o agregarle al pasado; porque ni siquiera los prudentes o profetas podrían hacerlo. Aquello que el pasado ha abrazado, lo encomiendo a Dios. Oh momento presente, tú me perteneces, todo y completo. Deseo usarte lo mejor que pueda. Y a pesar de que soy débil y pequeña, Tú me garantizas la gracia de Tu omnipotencia. Y así, confiando en Tu misericordia, camino a través de la vida como una pequeña niña, ofreciéndote cada día este corazón, quemándolo de amor para tu más grande Gloria. Amen.

 
Redacción: Rafael Ruíz Stirk, PildorasdeFe.net | Con información de: PhilipKosloski.com

pildorasdefe rafael ruizRafael Ruíz Stirk, Mexicano, psicoterapeuta, casado, padre de tres hijos; catequista y defensor de la vida intrauterina. Amar a Dios es mi tesoro escondido, tocar los corazones es mi vocación y evangelizar es mi deber

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