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Categoría: Aprende sobre tu fe
Boletín diario del Evangelio de hoy por email
mujer en oracion orar por los pecados de los antepasados

Hay que orar pidiendo por el perdón de los pecado de los antepasados y pedir la Sanación intergeneracional a causa de sus pecados

Orar por el perdón de los pecados de los antepasados siempre ha sido un tema difícil de comprender, pues podríamos preguntarnos: ¿que culpa tengo de los pecados de mis antepasados? Pero hay una relación a tener en cuenta que no podemos dejar pasar.

Cuando entendemos bien cómo nuestras vidas son pueden ser influencias por los pecados de los antepasados, podemos responder apropiadamente a esa influencia. Debemos apreciar y celebrar el bien que se ha transmitido de generación en generación a través de nuestras familias. También, debemos reconocer los errores o atrocidades de nuestros antepasados, arrepentirnos de nuestros propios pecados, y esforzarnos por vencer las consecuencias específicas que hemos heredado.

Los pecados de los antepasados.

Aunque no somos responsables de los pecados de nuestros antepasados, somos susceptibles a sus consecuencias y debemos estar atentos a estas inclinaciones o influencias en nosotros.

El ejemplo más vívido de esta influencia se ve en el pecado de Adán.

"Así que, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así pasó la muerte a todos los hombres, por cuanto todos pecaron" (Romanos 5,12).

Debido a la decisión de Adán en el Jardín del Edén de desobedecer el mandato de Dios, cada persona en la tierra ha heredado una naturaleza pecaminos de rebelión contra Dios: el pecado original.

A continuación, de una información extraída del Blog de Fray Nelson Medina, este Fraile Dominico realiza una explicación precisa sobre le hecho de orar por los pecados de los antepasados.

La culpa y la pena por los pecados.

La Iglesia nos enseña que en el pecado hay dos dimensiones, que se suelen llamar la "culpa" y la "pena." En términos sencillos, la culpa es el daño o desfiguración que uno causa al propio ser, la propia alma, porque al escoger el mal es como si abrazáramos algo apestoso y venenoso: no es posible elegir el pecado sin quedar impregnados de su hedor y de su fealdad. Esa es la culpa; algo que uno lleva como "adentro."

La pena en cambio, se refiere al aspecto externo, o sea, a las consecuencias, más o menos visibles, que a corto o largo plazo trae el haber obrado mal.

Las consecuencias de los pecados.

El vicio del alcohólico deja unas consecuencias, por ejemplo, un hígado destrozado. Pero las "penas" que trae el pecado no se limitan a cosas físicas.

El ser humano es corporal y espiritual a la vez, y la naturaleza del pecado afecta ante todo el alma. Por consiguiente, esos efectos, aunque sean más difíciles de señalar con el dedo, indudablemente repercuten en otras personas, empezando por la propia familia.

Lo que se hereda, entonces, no es la culpa sino la pena, y esto vale ante todo para el pecado original. Nosotros no cacemos con un veredicto de "culpable" pero sí nacemos afectados por consecuencias que vienen de la naturaleza herida por el pecado, la naturaleza que hemos heredado de los antecesores.

Orar por el perdón de los pecados de mis antepasados.

Se ve aquí la lógica que tienen las oraciones de sanación intergeneracional: no se trata de reconocerle poderes prodigiosos al demonio sino de admitir que el pecado trae consecuencias, y esas consecuencias pueden ser de largo alcance.

Cuando la Biblia nos invita a orar por los pecados de los antepasados, entonces, nos está invitando a tomar conciencia de ese efecto destructivo que se extiende desde un pasado que nos ha antecedido.

Esta es una práctica sana, por supuesto, aunque hay que entenderla en su contexto, o sea, no como una acusación de culpa individual sino como una súplica para que Dios nos libre de miserias que otros cometieron pero que nos afectan a nosotros.

Razones para orar por los pecados de los antepasados.

A la vez, debe quedar claro que el pecado del que hay que pedir ser liberados, ante todo, es el pecado personal, por dos razones:

1. Primera: porque es la culpa propia la que finalmente determina el destino eterno de cada cual, y en ese sentido la Biblia nos habla de la responsabilidad personal, por ejemplo, en el profeta Ezequiel, capítulo 18.

2. Segunda: los dolores o miserias que vengan del pasado no necesariamente son desgracia, porque si son asumidos como parte de una historia que enseña humildad, sabiduría y reconociliación lo que iba a ser destrucción se convierte en mérito.

Pensemos en el caso de una persona que viene de una familia repleta de conflictos y que sin embargo se vuelve un instrumento de paz.

Oración por el perdón de los pecados de los antepasados.

"Él hizo lo que es malo a los ojos del Señor, como lo habían hecho sus padres: no se apartó de los pecados con que Jeroboám, hijo de Nebat, había hecho pecar a Israel". (2 Reyes 15,9)

Debemos estar consciente de esos patrones inusuales en la familia durante generaciones que puedan estarnos afectando a nosoros. Patrones pronunciados de maldad, vicios, emociones malsanas, pueden indicar la necesidad de sanar el árbol genealógico. A continuación una pequeña oración por el perdón de los pecados de los antepasados que puede servirte.

Señor Jesús, quiero agradecerte por morir en la cruz por mí y darme el regalo de la salvación.

Ha sido tu gran misericordia y amor por la humanidad por la que mi familia y yo hemos sido liberados de la opresión y las cadenas que nos ataban al mundo del pecado y de la muerte.

Quiero pedirte, por tu Santo Nombre, que perdones los pecados de todo nuestro árbol genealógico, vicios no sanados y toda consecuencia negativa que nuestros ancestros hayan podido cometer. 

Ten misericordia de ellos, arroja tu luz divina sobre sus almas, rompe el poder del enemigo que quiere influenciar sobre mi vida, atándome a cadenas del pasado. A tu lado, toda fuerza negativa que quiera venir a envolverme, quede destruida con tus poderosos lazos de vida y de amor.

Perdona los pecados de mis antepasados, aquellos pecados olvidados en el tiempo, que han tenido sus consecuencias a través de muchas generaciones. Que por tu misericordia queden sin efecto en este momento.

Que descansen en paz y que brille para ellos la luz perpetua.

En el nombre de Jesús, y por su preciosa Sangre, creo, espero y oro. Amén.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Fray Nelson Medina, OP
Venezolano, esposo y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.
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