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Categoría: Testimonios

Secuestro y tortura: estuvo 9 días sin agua ni comida. Le destrozaron el cuerpo con martillos, pero Cristo lo sostuvo. ¡Descubre esta historia de fe! 🙏✨

Imagina por un instante que el suelo que pisas se desvanece y el cielo se llena de fuego; esta no es una escena de ficción, es la realidad latente de la persecución cristiana que hoy sacude nuestro planeta. Mientras lees estas líneas, un ejército invisible de 38 millones de almas, una cifra que estremece al compararla con naciones enteras, vaga por desiertos y fronteras buscando un refugio que el odio les ha negado. La estadística es una herida abierta: solo en Irak, millones de hogares quedaron vacíos en un suspiro de violencia. Sin embargo, en el epicentro de este "Viernes Santo" global, emerge una luz que el martillo no pudo quebrar. Es la historia de quienes deciden no huir, transformando sus propias cadenas en puentes de esperanza y sus cicatrices en un testimonio vivo de que el amor de Cristo es, en última instancia, invencible frente a la barbarie.

En este momento, a esta hora. Cada minuto. Todos los días. No se horrorice más o menos; en este instante hay 38 millones de personas en el mundo, casi la población de España, que está huyendo. 38 millones de personas perseguidas en todo el mundo y la progresión es escalofriante porque cada año son más. Sólo en Irak y solo el año pasado: más de 2.2 millones de personas se vieron forzadas a abandonar su casa.

Pero hay personas que contagian esperanza con su ejemplo. Personas que no huyen, que se quedan para aliviar la pena, la fatiga, el miedo y la falta de esperanza de quienes tienen que salir corriendo. Gente admirable.

Una de ellas es el padre Douglas Bazi, el párroco de San Elías, Erbil, en el Kurdistán Iraquí.

La historia sorprendente del Padre Douglas Bazi

Al padre Douglas le lanzaron cinco morteros mientras celebraba misa. Más tarde le dinamitaron la iglesia. Otro día le pegaron dos tiros en la pierna. Lo intentaron matar dos veces con bombas. Y finalmente lo secuestraron. Estuvo 9 largos días sin comida y sin agua. Le rompieron varias costillas. También la nariz. Le reventaron la boca con un martillo.

Durante el día sus secuestradores le pedían consejo sobre sus problemas personales, también les hacía de consejero espiritual; por la noche le torturaban. "Llegó un momento que pensé: bien mirado, morir por Cristo no es una mala manera de morir".

"Los rosarios más bonitos de mi vida fueron aquellos que rezaba con las cadenas con las que me ataron mis secuestradores".

¿Qué hace hoy el Padre Douglas?

Hoy el padre Douglas es rector de la Parroquia de San Elías en Erbil, en Kurdistán, donde acoge a varias familias iraquíes refugiadas que han huido de los terroristas del ISIS.

El padre Douglas, gracias a instituciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada, les proporciona alojamiento, comida, agua, abrigo… A los mayores les ayuda a buscar trabajo. También ha montado un aula de formación, otra de música y una biblioteca para que los más pequeños olviden los horrores vividos y tengan la mirada puesta en un futuro esperanzador.

A todos les da consuelo, el mismo que él encontró en Cristo y que le mantiene con las fuerzas intactas para no marcharse a ninguna parte.

El padre Douglas está en España porque ha participado en la V Jornada de Libertad Religiosa "¿Un Oriente medio sin cristianos?". Dice que se ataca a los cristianos porque son el último grupo culto y educado que queda en Irak. Nos quieren destruir, ha dicho. "Estamos viviendo un Viernes Santo permanente" ¿Cómo se puede llegar al Domingo de Resurrección?

El padre Douglas ha recibido el sábado pasado el Premio a la Defensa de la Libertad Religiosa 2015.

El odio jamás podrá silenciar el amor

La entrega total del Padre Douglas nos revela una verdad que a menudo olvidamos en la comodidad de nuestra rutina: la fe no es un refugio para evitar el sufrimiento, sino una armadura para atravesarlo con propósito. Él no solo sobrevivió al martirio, sino que lo transfiguró en un servicio heroico que hoy sostiene a cientos de familias. Su vida nos desafía a preguntarnos si nuestra propia fe es capaz de brillar cuando las luces del mundo se apagan, recordándonos que incluso en la noche más oscura del Kurdistán, la caridad cristiana sigue siendo la última palabra que el odio no puede silenciar.

¡Sé el eco de su voz y el bálsamo de sus heridas!

La fe perseguida no pide lástima, exige nuestra unión fraterna y una oración que mueva montañas. Hoy tienes la oportunidad de abrazar espiritualmente a quienes lo han perdido todo por sostener la Cruz con valentía absoluta.

Convierte tu comodidad en compromiso y permite que el Espíritu de Dios restaure la esperanza en Irak a través de tu generosidad.

El testimonio del Padre Douglas nos sacude la tibieza espiritual. Nos enseña que la verdadera libertad no depende de la ausencia de cadenas, sino de la presencia de Cristo en medio de ellas. Su vida es una parábola viviente de resistencia santa, donde el perdón desarma al verdugo y la caridad reconstruye lo que el odio intentó borrar para siempre.

Preguntas Frecuentes sobre El drama de la persecución: 38 millones de almas que huyen y el milagro de la fe

Su motivación no es política, sino puramente pastoral y espiritual. El Padre Douglas se queda para ser el rostro de Cristo entre los que sufren, proporcionando consuelo y recursos básicos. Él entiende que su misión es acompañar a su pueblo en el dolor para que nadie se sienta abandonado por Dios.

Él define su realidad como un "Viernes Santo permanente", una vivencia constante de sacrificio y persecución. Sin embargo, no pierde la esperanza en la resurrección. Como afirma el Salmo 23,4: "Aunque camine por valles de tinieblas, nada temo, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me sosiegan".

Defender la libertad religiosa es proteger la dignidad más profunda del ser humano: su relación con el Creador. Cuando se ataca a una comunidad por su fe, se hiere a toda la humanidad. El Catecismo nos recuerda que el respeto a la libertad religiosa es un derecho civil fundamental para la paz.

Es el símbolo máximo de la victoria espiritual sobre la opresión física. Representa la capacidad del cristiano de transformar el sufrimiento en oración redentora. San Pablo lo expresó magistralmente: "Por eso me complazco en las flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y angustias por Cristo" (2 Corintios 12,10).

Adaptación y contenido agregado: Qriswell Quero, con información de extraída de: https://www.cope.es/

pildorasdefe qriswell quero firma autorVenezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.

Contenido publicado originalmente en Píldoras de fe, bajo el Link: https://www.pildorasdefe.net/testimonios/padre-douglas-bazi-rosario-cadenas-secuestrado-isis-irak - Puede copiar esta información en su Blog citando siempre la referencia a esta fuente consultada. Para compartir en sus redes sociales, utilice los botones compartir. Conozca términos legales - Pildorasdefe.net
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