Utilizamos Cookies para mejorar la experiencia de usuario. Lee la política de privacidad
FACEBOOK
TWITTER
TELEGRAM
Categoría: Caminando en la fe

¿Renunciamos a los hijos para que se haga el plan de Dios en ellos, o tratamos de adaptarlos a nuestros deseos? Esto nos enseña la Presentación de María

Lo que los padres aprenden de la Presentación de la virgen María.

Mi hija mayor fue bautizada en la fiesta de la Presentación de María. No me di cuenta en el momento de que la fecha coincidía con la fiesta, ya que cayó en domingo ese año (y la fiesta de Cristo Rey fue la más relevante). Pero estuve encantada cuando me enteré de que su bautizo coincidió con esta fecha.

Presentación de la Virgen María.

La fiesta de la Presentación de María, nos recuerda según la Tradición, que siendo una niña pequeña, María fue presentada en el templo por sus padres, con el fin de ser criada allí. Esto nos evoca otros casos en las Escrituras donde un niño se dedica a Dios desde una edad temprana.

La primera historia en venir a mi mente es la de Samuel, cuya madre, Ana, oró por un niño y con gratitud presentó a su hijo en el templo una vez que fue destetado. Al igual que Ana, la tradición sostiene que los Santos Ana y Joaquín (los padres de María) oraron por concebir un hijo durante muchos años antes de la llegada de María. La historia completa la tienes a continuación este otro artículo que puedes leer luego.

La idea de presentar un niño pequeño o en edad preescolar en el templo para ser criado allí suena como abandono para nuestros oídos modernos.

Recuerdo que el año que mi hija mayor cumplió tres años (la edad que se cree tradicionalmente que María fue confiada al templo) la llevé a la misa en la fiesta de la Presentación de María de ese año, para celebrar el aniversario de su bautismo.

De repente, me di cuenta, esta pequeña personita hermosa, divertida, adorable en mis brazos tenía la misma edad que tenía María cuando sus padres la presentaron. Me dolía el corazón al pensar en tener que renunciar a mi propia dulce hija a una edad tan tierna, y yo estaba agradecida de que eso no fuese necesario.

Renunciar y entregar.

Ciertamente, el concepto de encomendar a un niño al templo suena como abandono. En cierto sentido lo es, pero no en el sentido de que podemos estar pensando. El niño estaría bien cuidado y provisto de todo en el templo, no le faltaría una adecuada alimentación, ropa, vivienda o educación.

Los padres ciertamente no abandonaban al niño. De hecho, la mayoría de las imágenes de la Presentación de María muestran el sumo sacerdote del templo esperándola ansiosamente, con los brazos bien abiertos. María, sin duda, fue bien cuidada.

Sin embargo, hay otro sentido de la palabra "abandono". En la tradición espiritual, cuando hablamos de abandono, nos estamos refiriendo a entregarnos completa y totalmente a la providencia y el amor de Dios. En este sentido, lo que Ana y Joaquín hicieron fue el abandono completo y total en la voluntad de Dios de la vida de su hija.

Otra característica clave de las imágenes de Presentación de María es la voluntad con la que entró en el Templo. Yo no puedo imaginar a mi propia hija saltando por las escaleras de la iglesia en los brazos de un sacerdote o monja (y eso que su padre trabaja en un seminario, por lo que en realidad es amigo de un número considerable de sacerdotes y monjas). Ella sin duda se resistiría y una despedida como esta sería traumática para ambas.

Pero este no fue el caso de María, por el contrario, la pequeña niña que se muestra en estas imágenes se ve entrando entusiasmada y pacíficamente en el Templo. Aunque una imagen es solo una representación.

No sabemos exactamente cómo María reaccionó a la separación de sus padres, pero esta representación tiene mucho sentido. Esta es la misma persona cuyo hijo más tarde al ser encontrado en el templo después de estar 3 días perdido, le diría: "¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?" Por supuesto que ella también tuvo mucho tiempo para estar cerca de Dios y comprender esto.

Como madre, yo solo puedo imaginar lo tremendamente doloroso que esto debió ser para los padres de María (especialmente para su madre, que probablemente tenía poco tiempo de haberla destetado). La presentación de María en el Templo no fue poco sacrificio de su parte.

Para todos los que somos padres, la conclusión es simple: ¿renunciamos a nuestros hijos para que se haga el plan de Dios en sus vidas? ¿O constantemente tratamos de adaptarlos a nuestros propios deseos? ¿Estamos dispuestos a abandonar a nuestros hijos a la obra de la providencia de Dios en sus vidas?

Para todos nosotros, los que ya somos padres y los que no, hay un mensaje aún más fuerte. ¿Anhelamos a Dios de la manera que lo hizo María? ¿Nos encontramos corriendo y saltando por las escaleras del templo, o arrastramos los pies con desgano porque el tiempo que pasamos allí nos apartamos de navegar en Facebook, sintonizar el partido de fútbol, ver nuestra serie favorita de televisión o dormir una hora extra?

Estoy bastante segura de que María extrañaría a sus padres, pero también lo estoy que ella entró en el Templo con alegría. No hay nada malo con navegar en Facebook (o cualquiera que sea tu red social preferida), o en seguir a tu equipo favorito, o dormir en alguna ocasión, o relajarse con un buen libro y una taza de café o una copa de vino.

Por supuesto, no hay nada de malo en amar a tus hijos y no querer dejarlos ir. Hay, sin embargo, algo de malo en amar a cada una de estas cosas más que a Dios. Hay algo fuera de orden cuando nuestro anhelo de algo más nos hace menos libres para Dios.

¿Qué nos impide ir brincando de alegría por las escaleras del templo, a los brazos de Dios? La presentación de la Virgen María al templo nos muestra a los padres la gran necesidad de entregar a los hijos en las manos de Dios y esperar que se den los frutos de la voluntad de Dios en ellos.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Catholic Exchange
Venezolano, esposo y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.
Apoya a Píldoras de Fe Nuestro portal se sostiene de tu generosidad. Ayúdanos a seguir llegando a más personas. Dona ahora
Déjanos tus comentarios
Tus palabras importan, te invitamos a dejar tus comentarios sobre este tema, los leemos contínuamente. (Espera un momento que se cargue el sistema de comentarios)

RECURSOS DE UTILIDAD