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Categoría: Aprende a orar
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Oraciones cortas de adoración por la Eucaristía y el Santísimo Sacramento que pueden usarse en Corpus Christi o en todo momento del año

En la belleza del año litúrgico de la Iglesia, el domingo trae la Fiesta del Corpus Christi, el Cuerpo de Cristo. Y junto con ella, queremos traerte algunas oraciones cortas de adoración y alabanza por la Eucaristía que también pueden usarse en cualquier momento del año.

Ánima Christi (Alma de Cristo)

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti,
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.

En 1854 el Papa Pío IX concedió las siguientes indulgencias al recitar esta oración

  • Una indulgencia de trescientos días cada vez que se recita, con al menos corazón contrito y devoción.

  • Una indulgencia de siete años, una vez al día, a los sacerdotes que la digan después de decir la misa, y a los fieles, después de recibir la sagrada comunión.

Puedes leer más del Ánima Christi aquí:

Oración de Santa Faustina a la Eucaristía

Te adoro, Señor y Creador, escondido en el Santísimo Sacramento. Te adoro por todas las obras de tus manos, que me revelan tanta sabiduría, bondad y misericordia, oh Señor. Has difundido tanta belleza sobre la tierra y me habla de Tu belleza, aunque estas cosas bellas no sean más que un débil reflejo de Ti, Belleza incomprensible. Y aunque te hayas escondido y ocultado Tu belleza, mi ojo, iluminado por la fe, llega a Ti y mi alma reconoce a su Creador, su Bien Supremo, y mi corazón se sumerge completamente en la oración de adoración.

Mi Señor y Creador, Tu bondad me anima a conversar contigo. Tu misericordia suprime el abismo que separa al Creador de la criatura. Conversar contigo, oh Señor, es el deleite de mi corazón. En Ti encuentro todo lo que mi corazón podría desear. Aquí Tu luz ilumina mi mente, permitiéndole conocerte más y más profundamente. Aquí fluyen corrientes de gracias sobre mi corazón. Aquí mi alma atrae la vida eterna. Oh mi Señor y Creador, sólo Tú, más allá de todos estos dones, entrégate a mí y únete íntimamente a tu miserable criatura.

Oh Cristo, que mi mayor deleite sea verte amado y que se proclame tu alabanza y gloria, especialmente el honor de tu misericordia. Oh Cristo, déjame glorificar tu bondad y tu misericordia hasta el último momento de mi vida, con cada gota de mi sangre y cada latido de mi corazón. Que me transforme en un himno de adoración a Ti. Cuando me encuentre en mi lecho de muerte, que el último latido de mi corazón sea un himno de amor que glorifique Tu insondable misericordia. Amén.

Alabanzas al Santísimo Sacramento.

Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el nombre de Jesús.
Bendito sea su sacratísimo Corazón.
Bendita sea su preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo, consolador.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su santa e inmaculada concepción.
Bendita sea su gloriosa asunción.
Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.

Aquí lo puedes meditar en audio.

Himno Eucarístico.

Ven, Jesús, mi Salvador. Divino Cordero; Ven a mí, dulce Señor ¡Oh mi Dios, mi amor!

Eres Padre tierno, Eres buen Pastor; Eres verbo eterno, Nuestro Redentor.

¡Oh de mi, esperanza, dulce galardón! Te doy mi alabanza y mi corazón.

En Ti siempre espero, aumenta mi fe; con amor sincer, te recibiré.

En esta apariencia, Divino manjar, tu santa Presencia quieres ocultar.

Oh Sabiduría, Eterno Señor; ven en este día a darme tu amor.

Jesús de mi vida; nunca más pecar; sólo a Ti rendida, mí alma quiere amar.

Himno Eucarístico en audio.

Alabado sea el Señor.

En español:

Alabado sea el Señor, por todas las naciones: Alábenlo, todos los pueblos.

Porque su misericordia se confirma sobre nosotros: Y la verdad del Señor perdura para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén".

En Latin:

"Laudate Dominum, omnes Gentes: Laudate eum omnes populi.

Quoniam confirmata est super nos misericordia ejus: Et veritas Domini manet in aeternum.

Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen".

Oración al Santísimo Sacramento.

Te doy gracias Señor. Padre Santo, Dios Todopoderoso y eterno, porque aunque soy un siervo pecador, y sin mérito alguno, has querido alimentarme misericordiosamente con el cuerpo y la sangre de tu hijo Nuestro Señor, Jesucristo.

Que esta sagrada comunión no vaya a ser para mi, una ocasión de castigo, sino causa de perdón y de salvación.

Que sea para mi una armadura de fe, escudo de buena voluntad; que me libre de todos mis vicios y me ayude a superar mis pasiones desordenadas.

Que aumente mi caridad y mi paciencia, mi obediencia, mi humildad, y mi capacidad para hacer el bien.

Que sea defensa inquebrantable contra todos mis enemigos, visibles e invisibles; y sea guía de todos mis impulsos y deseos.

Señor, que me una más intimamente a ti, único y verdadero Dios, y me conduzca con seguridad al banquete celestial, donde tu, con tu hijo y el Espíritu Santo, eres luz verdadera, satisfacción cumplida, gozo perdurable y felicidad perfecta.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén

Puedes meditar la oración al Santísimo Sacramento aquí.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net
Venezolano, esposo y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.
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