Evangelio de hoy Lunes y Lecturas de Hoy 2 de Noviembre de 2026 - San Juan 6,37-40
Evangelio de hoy lunes 2 de noviembre 2026 🙌 Lecturas del día, Juan 6,37-40: ¿Temor a las dolorosas despedidas? Jesús asegura la vida eterna a los suyos
"Todo aquel que cree en el Hijo tendrá vida eterna" es la frase del evangelio de hoy 2 de noviembre de 2026, con las lecturas y la reflexión que inspira en el Lunes de la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos.
¿Te has preguntado alguna vez cómo abrazar la partida de un ser querido sabiendo que el amor de Dios supera los límites de la muerte terrenal?
La Palabra diaria en San Juan 6,37-40 nos muestra a Jesús pronunciando una de las promesas más esperanzadoras para toda la humanidad, asegurando que jamás rechazará a nadie que acuda a sus brazos. El Señor consuela nuestro llanto y reafirma el plan perfecto de salvación del Padre celestial, dejándonos claro que su mayor deseo es resucitarnos y otorgarnos esa anhelada vida eterna a todos los que caminamos con fe. Reflexionemos con las lecturas y la reflexión explicada.
Índice lecturas de hoy
Santo del día
Mensaje del Evangelio
Todo aquel que cree en el Hijo tendrá vida eterna (Cf. Juan 6,37-40)

Lecturas del día Lunes
Sabidurίa 3, 1-9: Las almas de los justos están en las manos de Dios
Las almas de los justos están en las manos de Dios y no los alcanzará ningún tormento. A los ojos de los insensatos pareció que habían muerto; se tuvo por un fracaso su salida de este mundo, y su partida de entre nosotros, por una ruina; pero ellos están en paz. Aunque, a los ojos de los hombres, hayan sido castigados, su esperanza estaba llena de inmortalidad. Por una leve corrección, recibirán grandes beneficios, porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto... Los que confían en él comprenderán la verdad, y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque la gracia y la misericordia son para sus elegidos. Palabra de Dios.
Salmo del día
Salmo 23: El Señor es mi pastor, nada me faltará (R)
El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. /R.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. /R.
Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. /R.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. /R.
Segunda lectura
Romanos 5, 5-11: Habiendo sido justificados ahora por su sangre, seremos salvados por él
Hermanos: La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado. En efecto, cuando todavía éramos débiles, Cristo, en el tiempo señalado, murió por los pecadores. Difícilmente habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez pueda encontrarse quien sea capaz de morir por una persona buena. Pero Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros. Con mucha más razón, pues, habiendo sido justificados ahora por su sangre, seremos salvados por él del castigo. Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, con mucha más razón, estando ya reconciliados, seremos salvados por su vida. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos alcanzado ahora la reconciliación. Palabra de Dios.
Evangelio del día Lunes
Lectura del día: Juan 6,37-40: Todo aquel que cree en el Hijo tendrá vida eterna
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que venga a mí, no lo echaré fuera. Porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y la voluntad del que me envió es que yo no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el último día. Porque ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentarios al Evangelio de hoy
El pasaje de hoy nos revela la entrañable misericordia de Jesucristo hacia todos los que confían en sus promesas de vida eterna. Jesús nos garantiza que jamás rechazará a quien lo busca con sinceridad, mostrándonos que su mayor misión es cuidar lo que el Padre le ha encomendado. Como cristianos, estamos llamados a fortalecer nuestra esperanza, orando constantemente por las almas de nuestros seres queridos. Debemos soltar el miedo y abrazar la certeza de que caminar junto al Salvador es asegurar nuestro lugar en esa morada celestial donde el sufrimiento no tendrá más lugar en nuestros días.
La esperanza es un ancla que tenemos en la otra orilla, y nosotros, aferrados a la cuerda, nos sostenemos (cf. Hb 6,18-20). "Sé que mi Redentor vive y que lo veré". Hay que repetirlo en los momentos de alegría y en los malos, en los momentos de muerte, digámoslo así. Esta certeza es un don de Dios, porque nunca podemos tener esperanza con nuestras propias fuerzas. Tenemos que pedirla. La esperanza es un don gratuito que nunca merecemos: se nos da, se nos regala. Es una gracia... Y el Señor lo confirma, esta esperanza que no defrauda: "Todo lo que el Padre me dé, vendrá a mí" (Jn 6,37). Esta es la finalidad de la esperanza: ir a Jesús. Y "el que viene a mí, no lo rechazaré, porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la del que me ha enviado"(Jn 6,37-38). El Señor nos recibe allí, donde está el ancla. La vida en la esperanza es vivir así: agarrado, con la cuerda en la mano, con fuerza, sabiendo que el ancla está ahí arriba. Y esta ancla no defrauda, no defrauda... Hoy, pensando en tantos hermanos que han fallecido, nos vendrá bien visitar los cementerios y mirar hacia arriba. Y repetir, como Job: "Sé que mi Redentor vive, y yo mismo lo veré, mis ojos lo contemplarán a él y no a otro". Y esta es la fuerza que nos da la esperanza, este don gratuito que es la virtud de la esperanza. Que el Señor nos la dé a cada uno de nosotros.
- Homilía del Papa Francisco sobre el Evangelio de hoy, Solemnidad de los Fieles Difuntos, 2 de Noviembre, 2020.
Evangelio del día: video
¿Qué enseñanza tiene Dios en el día de hoy? Esta es la meditación en audio del Evangelio de hoy Lunes, según San Juan 6,37-40: "Todo aquel que cree en el Hijo tendrá vida eterna".
Puedes invocar, si deseas, la ayuda del Espíritu Santo, para que te ayude a meditar la reflexión Lunes.
Oración al Espíritu Santo
Une las enseñanzas del Evangelio con una reflexión y oración al Espíritu Santo y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu camino.
Intenciones del día: peticiones de oración
El evangelio del día Lunes 2 de noviembre de 2026, y sus lecturas, en San Juan 6,37-40, reflexiona sobre "Todo aquel que cree en el Hijo tendrá vida eterna". Hoy, la liturgia nos invita a levantar nuestra mirada hacia la patria celestial y confiar en que el Señor jamás pierde a quienes acuden a su regazo. Oremos con fe por nuestros difuntos.
¿En qué necesidad te habló Jesús en el Evangelio? Seca tus lágrimas y deja que el consuelo de Dios inunde tu corazón herido. No permitas que la desesperanza opaque la firme certeza de la resurrección gloriosa. Tus seres queridos están bajo el cuidado del mejor de los pastores, y tu fe perseverante te guiará hacia ese gran reencuentro celestial, donde el sufrimiento se transformará en una celebración que no tendrá fin.
- Si deseas, puedes dejar en los comentarios tus intenciones.
- Si esto fue de bendición para ti, comparte esta reflexión con quien crees que necesite esperanza.
Puedes suscribirte gratis para recibir la bendición diaria cada mañana en tu correo
❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre la promesa de la vida eterna
El Salvador nos demuestra que su misericordia sobrepasa cualquier falta humana, revelando que el plan del Padre es rescatar a toda la humanidad. Jesús no vino para condenar, sino para ofrecer un refugio seguro a quienes reconocen su debilidad. El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que "Cristo instituyó el sacramento de la Penitencia en favor de todos los miembros pecadores de su Iglesia", demostrando que siempre nos aguarda con los brazos abiertos para otorgarnos la paz interior verdadera.
Entendemos que la partida física causa un inmenso dolor, pero nuestra fe nos enseña que el sepulcro no es el final definitivo. Como cristianos, vivimos el duelo iluminados por la certeza de la resurrección gloriosa que Cristo prometió. San Ambrosio nos recuerda bellamente: "No hemos perdido a nuestros seres queridos, sino que los hemos enviado por delante". Esta maravillosa verdad nos impulsa a seguir adelante, sabiendo que algún día nos reencontraremos en el gozo del Reino de los cielos.
Nuestras plegarias y sacrificios son un acto profundo de amor que ayuda a las almas a purificarse para poder contemplar el rostro de Dios sin manchas. La Iglesia siempre ha encomendado a los fieles difuntos a la misericordia divina. La Biblia nos exhorta claramente sobre esto: "Por eso mandó hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado" (2 Macabeos 12,46). Nuestras oraciones acortan esa purificación y les otorgan el esperado descanso eterno.
Otros Evangelios del día.

Evangelio de hoy Domingo 1 de Noviembre 2026: Mateo 5,1-12
Evangelio de hoy domingo 1 de noviembre 2026 🙌 Lecturas del día, Mateo 5,1-12: Jesús revela las Bienaventuranzas y promete el Reino a los corazones puros

Evangelio de hoy Sábado 31 de Octubre de 2026: Lucas 14,1.7-11
Evangelio de hoy sábado 31 de octubre de 2026 🙌 Lecturas del día, Lucas 14,1.7-11: ¿Buscas los primeros puestos? Jesús enseña que la humildad enaltece el alma
Comentarios
¿Quieres dejar comentarios e intenciones en nuestro portal?
Sé el primero en comentar.



