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Evangelio de hoy Sábado y Lecturas del día 3 de Octubre 2026 - San Lucas 10,17-24

Evangelio de hoy sábado 3 de octubre 2026 🙌 Lecturas del día, Lucas 10,17-24: Jesús nos invita a celebrar que nuestros nombres están inscritos en el cielo

"Alégrense porque sus nombres están escritos en el cielo" es la frase del evangelio de hoy 3 de octubre de 2026, con las lecturas y la reflexión que inspira en el Sábado de la semana XXVI del tiempo ordinario.

¿Has sentido que, al buscar la felicidad en los éxitos temporales o en los aplausos que el mundo ofrece con tanta facilidad, no llena ningún vacío?

La Palabra diaria en Lucas 10,17-24 nos muestra a los setenta y dos discípulos regresando de su misión llenos de entusiasmo porque los demonios se sometían a su voz. Sin embargo, Jesús reorienta su mirada hacia lo que verdaderamente importa, recordándoles que el mayor motivo de celebración no radica en las conquistas humanas, sino en saber que pertenecemos al Señor y que nuestra salvación está asegurada en Él. Reflexionemos con las lecturas y la reflexión explicada.

Índice lecturas de hoy

Santo del día

San Dionisio, conocido como San Dionisio Areopagita, fue discípulo del Apóstol San Pablo: Obispo de Atenas y predicador de la jerarquía de los Ángeles

Mensaje del Evangelio

Alégrense porque sus nombres están escritos en el cielo (Cf. Lucas 10,17-24)

Evangelio de hoy sábado, Lucas 10,17-24: Alégrense porque sus nombres están escritos en el cielo

Lecturas del día Sábado

Job 42, 1-3. 5-6. 12-17: Ahora mis ojos te han visto; me arrepiento en el polvo

En aquel tiempo, Job respondió al Señor: «Reconozco que lo puedes todo y que ningún plan es irrealizable para ti. ¿Quién es este que oscurece el consejo con palabras sin sentido? He hablado de grandezas que no entiendo, de maravillas que superan mi comprensión. Yo te conocía solo de oídas, pero ahora mis ojos te han visto. Por eso me retracto y me arrepiento en el polvo y la ceniza.»

El Señor bendijo los últimos años de Job más que los primeros; tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Tuvo además siete hijos y tres hijas. A la primera la llamó Paloma, a la segunda, Casia, y a la tercera, Cuerno de Antimonio. En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job, y su padre les dio una herencia entre sus hermanos. Job vivió después de esto ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Y Job murió viejo y lleno de días. Palabra de Dios.

Salmo del día

Salmo 118: Enséñame, Señor, tus mandamientos (R)

Enséñame, Señor, a tener buen juicio y conocimiento, porque confío en tus mandamientos. /R.

Me hizo bien sufrir la humillación, porque así aprendí tus preceptos. /R.

Señor, yo sé que tus juicios son justos y que me afligiste con razón. /R.

Por tus decretos todo subsiste hasta el día de hoy, porque todo está a tu servicio. /R.

Yo soy tu servidor: dame inteligencia para comprender tus prescripciones. /R.

La explicación de tu palabra ilumina y da inteligencia a los sencillos. /R.

Evangelio del día Sábado

Lectura del día: Lucas 10,17-24: Alégrense porque sus nombres están escritos en el cielo

En aquel tiempo, los setenta y dos regresaron muy contentos, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»

Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Miren, les he dado poder para pisotear serpientes y escorpiones, y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les hará daño. Sin embargo, no se alegren de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo.»

En aquel momento, Jesús se llenó de gozo en el Espíritu Santo y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»

Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: «Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque les digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; y oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron.» Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Comentarios al Evangelio de hoy

La escena que describe el Evangelio del día nos interpela sobre las verdaderas fuentes de nuestra alegría. Muchas veces nos dejamos seducir por el brillo del prestigio, olvidando que todas las victorias son pasajeras. Jesús nos llama a levantar la mirada hacia el cielo, recordando que nuestra identidad más valiosa es ser hijos de Dios.

El Evangelio del día habla de pequeñeces; podríamos decir que hoy es el día de las pequeñeces... La redención, la revelación, la presencia de Dios en el mundo comienza así, y siempre es así. La revelación de Dios se hace en la pequeñez. La pequeñez, tanto la humildad como tantas otras cosas, pero en la pequeñez. Lo grande parece poderoso; pensemos en Jesús en el desierto, y en cómo Satanás se presenta como poderoso, dueño del mundo entero: "Te lo daré todo, si tú...". Las cosas de Dios, en cambio, comienzan brotando, de una semilla, pequeñas cosas. Y Jesús habla de esta pequeñez en el Evangelio... Jesús se alegra y da gracias al Padre porque ha dado a conocer su revelación a los pequeños, en lugar de a los poderosos... Me gusta oír confesiones, especialmente las de los niños. Sus confesiones son muy hermosas, porque hablan de hechos concretos: "He dicho esta palabra", por ejemplo, y te la repite. La concreción de lo pequeño. "Señor soy un pecador, porque he hecho esto, esto, esto, esto... Esta es mi miseria, mi pequeñez. Pero envía tu Espíritu para que no tenga miedo de las cosas grandes, para que no tenga miedo de que hagas cosas grandes en mi vida".

- Homilía del Papa Francisco sobre el Evangelio de hoy, 3 de diciembre, 2019.

Evangelio del día: video

¿Qué enseñanza tiene Dios en el día de hoy? Esta es la meditación en audio del Evangelio de hoy Sábado, según San Lucas 10,17-24: "Alégrense porque sus nombres están escritos en el cielo".

Puedes invocar, si deseas, la ayuda del Espíritu Santo, para que te ayude a meditar la reflexión Sábado.

Oración al Espíritu Santo

Une las enseñanzas del Evangelio con una reflexión y oración al Espíritu Santo y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu camino.

Oración al Espíritu Santo: Sábado 3 de octubre 2026 🙏 ¿Cansancio ante las recaídas constantes? La unción del Espíritu Creador levanta y da fuerza para vencer

Intenciones del día: peticiones de oración

El evangelio del día Sábado 3 de octubre de 2026, y sus lecturas, en San Lucas 10,17-24, reflexiona sobre "Alégrense porque sus nombres están escritos en el cielo". Hoy, somos llamados a descansar en la promesa de la salvación y a no buscar nuestra identidad en los triunfos pasajeros. El amor de Dios nos abraza y nos regala un motivo para sonreír cada mañana.

¿En qué necesidad te habló Jesús en el Evangelio? Tu mayor victoria no se mide por los obstáculos que superas ni por los reconocimientos que recibes, sino por el amor incondicional que Dios te tiene. Levanta la mirada con total confianza, celebra que tu nombre es valioso para el Señor y camina con la seguridad de que tu destino final son las recompensas celestiales.

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❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre la verdadera alegría del cristiano según el Evangelio

Jesús nos enseña a no poner nuestra confianza ni nuestro gozo en los éxitos temporales o en el poder que podamos ejercer, incluso en el ámbito espiritual. Las victorias terrenales son pasajeras y pueden llenar el corazón de orgullo si no somos cuidadosos. Lo verdaderamente importante es nuestra salvación. Como enseña San Gregorio Magno, los dones extraordinarios no son señal segura de santidad, pero el amor y la humildad sí nos aseguran la vida eterna.

Significa que somos conocidos y amados por el Padre celestial de forma personal y definitiva. Es la certeza de que nuestra verdadera patria no se encuentra en las recompensas de este mundo, sino en la comunión eterna con Dios. El Catecismo de la Iglesia Católica afirma que el cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre (CIC 1024), donde encontramos la felicidad plena al saber que le pertenecemos.

Los pequeños son aquellas personas que reconocen su constante necesidad de la gracia y no confían en su propia inteligencia para salvarse. Dios oculta estos misterios a los que se creen sabios según los criterios del mundo, porque el orgullo impide recibir el Evangelio con sencillez. La Escritura nos confirma esta verdad al enseñarnos que "el Señor protege a los sencillos" (Salmo 116,6), invitándonos a mantener siempre un corazón dócil y abierto a su voluntad.

Otros Evangelios del día.

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