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Categoría: Aprende sobre tu fe

¿Es verdad que los pecados de los antepasados pueden influir en nuestras vidas? ¿El árbol genealógico puede estar espiritualmente enferma?

Muchas veces hemos oímos hablar en el ámbito carismático sobre el "árbol genealógico", y algunos dicen que hay pecados que se transfieren intergeneracionalmente ¿Qué hay de cierto con esto? ¿Los pecados de nuestros antepasados influyen en nuestras vidas?

Maldición generacional ¿existe?

¿Es real la "maldición generacional"? El libro de Éxodo 34, 7 dice que Dios "[visita] la iniquidad de los padres sobre los hijos y los hijos de los hijos, a la tercera y cuarta generación" (ESV).

¿Dios puede hacernos responsable de algo que hizo algún familiar mío relacionado con mi pasado?

Tengan la seguridad: Dios no "te hace responsable de algo que alguien más hizo". Pero para entender las palabras del Señor a Moisés, debemos considerar el Antiguo y el Nuevo Testamento.

La doctrina del Antiguo Testamento: "Maldición generacional"
En Romanos, capítulos 5 a 7, el apóstol San Pablo argumenta que, desde cierto punto de vista, el pecado y la muerte humana son un problema corporativo más que individual. Nos dice lo siguiente:

"El pecado de un hombre [Adán] trajo la culpa a todas las personas" (Romanos 5:18) y que "el pecado entró en el mundo porque un hombre pecó. Y la muerte vino a causa del pecado" (Romanos 5,12).

Es por eso que cada uno de nosotros sigue siendo un "esclavo del pecado" a menos que seamos "liberados" por la obra redentora de Jesucristo (Romanos 6:20-22).

Así que esto es de lo que se trata realmente la "maldición generacional": ¿Estabas con Adán cuando él rompió el mandamiento de Dios? Fuiste condenado con él, pero ese no es el final de la historia.

Así como Adán cuando cayó de la gracia, también nosotros fuimos arrojados con él, si crees en Jesús, estás en Cristo por la fe. Esto es lo que San Pablo quiere decir cuando dice que:

"Por consiguiente, así como la falta de uno solo causó la condenación de todos, también el acto de justicia de uno solo producirá para todos los hombres la justificación que conduce a la Vida". (Romanos 5:19.

Para salir de la "maldición generacional", hay que ser injertado en un nuevo árbol genealógico (Lee Romanos 11,11-24).

Jesús viene a dar cumplimiento a la ley pero cómo se debe.

El nuevo testamento nos enseña que la salvación es individual. Como creyentes del Nuevo Testamento, sabemos que sólo hay un estándar que Dios usa para juzgar al mundo y determinar quién se salva y quién no: la fe en Jesucristo. Las Escrituras confirman esto en varios pasajes, incluyendo:

"El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida" (1 Juan 5,12).

"Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no es condenado; pero el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios" (Juan 3,17-18).

El profeta Jeremías del Antiguo Testamento escribió 600 años antes del nacimiento de Cristo, y anticipó esta perspectiva del Nuevo Testamento. Que en última instancia, responderá por sus propias acciones:

"En aquellos días la gente ya no dirá: "Los padres han comido uvas agrias". Pero los niños tienen un sabor amargo en sus bocas". En cambio, todos morirán por su propio pecado. El que coma uvas agrias probará lo amargas que son" (Jeremías 31,29-30, NIRV).

En otras palabras, cada individuo es responsable de sus propias elecciones. Tú decides a quien abrazar para lograr tu salvación. ¿Lo rechazarás? Si terminas pasando la eternidad separado de Dios (Mateo 8:12, Mateo 13:42), no será por los pecados pasados de tus ancentros, será porque no abrazaste el regalo del perdón y la gracia de Dios a través de Jesucristo (Lee Juan 1,17, Juan 3,16).

Si vives para siempre en comunión con el Padre Celestial, no será porque de alguna manera te las arreglaste para evitar los errores cometidos por las generaciones anteriores. Será porque aceptaste la misericordiosa oferta de Dios de liberación y salvación inmerecida.

Nadi, ni tus padres, ni tus abuelos, ni tus tías, ni tus tíos, ni tu cónyuge, ni tus hijos, ni tus nietos, ni tus amigos, pueden tomar esa decisión por ti. Es tu decisión a tomar. Incluso el peor infractor de una larga lista de pecadores puede ser salvado volviéndose a Cristo.

¿Qué hay de la adicción y el abuso? ¿Esto se transfiere?

Dejando la teología a un lado por un momento. El sentido común nos dice que los problemas de comportamiento y actitud, al igual que las características físicas de altura, peso, color de pelo y tez, tienden a ser hereditarios.

De la misma manera, ciertos tipos de pecado pueden ser transmitidos de generación en generación. Esto es particularmente cierto en los comportamientos adictivos como el alcoholismo. Del mismo modo, el abuso físico y sexual puede estar arraigado en el legado psicológico de ciertas familias.

Sin embargo, nada de esto debe ser visto en términos de una "maldición" irreversible. La liberación espiritual está disponible para todo aquel que sinceramente invoque el nombre del Señor (Romanos 10,13). Y hay muchas fuentes de asistencia profesional para aquellos que necesitan ayuda práctica, pastores, terapeutas, consejeros y médicos.

¿Nos permitiría el honor de ser el punto de partida de la ayuda? Si desea hablar más sobre su situación específica, llame a nuestros consejeros licenciados o pastorales aquí en Enfoque a la Familia. Les encantaría hablar con usted por teléfono para una consulta gratuita.

¿Qué dice el Padre Gabriele Amorth sobre los pecados de los antepasados?

En uno de sus libros, el Padre Gabriele Amorth, escribió lo siguiente:

"Este es un tema controvertido. Hay quien sostiene que las consecuencias de las culpas morales graves que cometieron nuestros propios antepasados, como por ejemplo homicidios, abortos, suicidios, prácticas mágicas, etc., se propagan a las generaciones sucesivas.

Atención, no la culpa moral, que es siempre y solamente personal, sino sus consecuencias, como por ejemplo la tendencia innata a repetir los mismos actos pecaminosos de los antepasados, una especie de "inclinación" espiritual, que llegaría a los hijos, nietos, bisnietos y así descendería en el árbol genealógico como se transmiten los caracteres hereditarios fijos en la transmisión de la vida, así sería para los espirituales.

Para librarse de esta tendencia, cada descendiente debería renunciar a ellos con un estilo de vida cristiano.

A través de un camino de purificación, se alcanzaría, una vez identificada la tendencia pecaminosa, que puede estar al borde de la compulsión, enmendarse de ella. Esto sería de cualquier manera la transmisión del carácter "enfermo" a los descendientes".

Oración por la sanación de la culpa de los pecados de nuestros antepasados.

Esta oración es un recordatorio de que no tenemos que repetir los mismos patrones pecaminosos de las generaciones anteriores, pero ahora podemos caminar en la libertad y el perdón que tenemos a través de Cristo.

Mientras lees esta oración, pide a Dios la liberación, que derrame su sanación sobre los pecados de aquellos antepasados que aún no han podido encontrar el consuelo de los Cielos.

Señor, pongo mis pecados y los de mis padres y parientes al pie de tu cruz. También traigo todas las consecuencias y efectos negativos de esos pecados a tu trono de misericordia. Ten misericordia

Rezo para que, cualquier consecuencia generacional de todos los pecados conocidos y desconocidos se rompa en tu nombre.

En el nombre de Jesús, perdona la iniquidad pasada de mi familia, aquella que pudo acarrear desórdenes generacionales y una cosecha de efectos dañinos en nuestro presente.

Te alabo, Señor, porque por amor, te sacrificaste en la cruz. En lugar de la muerte, ahora heredo tus bendiciones de vida eterna, esperanza y paz.

Libéranos de esos patrones pecaminosos, influencia y conductas malsanas que hemos heredado. Me pongo en tu presencia, quiero cosechar el amor, la gracia y la justicia a través de Cristo.

Debido a tu rica misericordia, ahora sé que podemos vivir una vida desbordante de tu alegría, amor, paz y gracia constante. Gracias a ti ya no somos esclavos del pecado, ni vivimos en la oscuridad de nuestro pasado. ¡Nuestros ojos se han iluminado, y ahora caminamos en la maravillosa luz de tu amor!

En el nombre de Jesús, que todo pecado de nuestros antepasados, quede expuesto a la sanación de tu divina misericordia. ¡Amén!

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Focus on the Family

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

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