Por qué nunca debemos dejar de buscar la verdad
Sigue buscando. Si no está satisfecho con una respuesta, nunca dejes de buscar una respuesta
Soy "Católico de nacimiento" y mientras crecía nunca cuestione las creencias de la Iglesia Católica. Simplemente obedecía lo que me fue enseñado sin preguntar nunca el porqué.
Si bien es cierto que la obediencia ciega no es algo necesariamente malo, se vuelve un problema en el camino, especialmente cuando la fe de una persona es puesta a prueba. Muchas preguntas surgirán ya sean de la superficie o de las profundidades de tu alma:
- ¿Por qué los católicos veneramos a la Virgen Maria?
- ¿Porque recibimos la Comunión?
- ¿Es solo un pedazo de pan?
- ¿Porque los Católicos están en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo?
- ¿Porque los Católicos no se pueden divorciar?
- ¿Porque oramos?
Si tu respuesta es simplemente "la Iglesia Católica lo dice" un oponente (o incluso tu propia mente) comenzara a preguntarse si hay algún motivo valido para seguir las muchas reglas de tu religión.
Si no existe una razón detrás de tus creencias, tu fe será sacudida. En lugar de eso, debemos imitar al Peregrino y seguir buscando la verdad. Miremos su ejemplo para aprender lo que debemos hacer:
Mientras pasamos las páginas de "El camino del Peregrino" y "El Peregrino continua su camino", nos encontramos un hombre muy simple, que ya ha dedicado su vida a vivir el Evangelio. Y lo describe de la siguiente manera:
"Por la gracia de Dios soy un cristiano, por mis deudas un gran pecador, y por mi llamado soy un vagabundo errante del mas mi humilde origen, moviéndome de lugar en lugar. Mis posesiones consisten en una bolsa llena de secas migajas de pan que van a mi espalda y en mi corazón apretado la Santa Biblia. ¡Eso es todo!".
Sin embargo luego de escuchar un pasaje de la primera carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses, él se siente confundido por la instrucción "Oren en todo momento".
Él siente un profundo deseo de seguir las palabras de San Pablo, pero no sabía cómo hacerlo. Él dice:
"¿Qué debo hacer? Pensé, ¿Dónde puedo encontrar una persona que me puede explicar estos misterios? Iré a algunas iglesias donde existan buenos predicadores y tal vez alguno de ellos me pueda brindar una buena explicación".
Aquí está nuestra primera lección:
"No nos sintamos satisfechos con la ignorancia. Vayamos a la iglesia y busquemos una respuesta".
He impartido clases para aquellas personas que desean convertirse a la fe Católica por más de seis años y siempre le he dicho a mis alumnos que hagan preguntas. Siempre hay una razón detrás de las muchas creencias y prácticas de nuestra fe.
La Iglesia no abandona la razón cuando se refiere a las creencias y siempre nos provee de respuestas detalladas que han sido refinadas a lo largo de 2000 años. Todo lo que hay que hacer es preguntar.
La verdad es que yo quisiera que preguntar fuese tan fácil como parece, el peregrino no dio en el clavo al primer intento por encontrar la verdad. Y nos dice:
"He escuchado muchas buenas homilías en oración, pero todas ellas fueron instrucciones de cómo orar en general… nadie habló de la forma de ser exitoso en la oración. Por mucho que escuché sermones públicos ninguno me ha satisfecho. Deje de asistir a ellos y decidí. Con la gracia de Dios., Buscar a personas experimentadas y aprendidas que pudieran satisfacer mi deseo ardiente y explicar exhaustivamente de qué se trata la oración para mí…así que por mucho tiempo viajé a través de varios lugares."
Nuestra segunda lección:
"Sigue buscando. Si no está satisfecho con una respuesta, nunca dejes de buscar una respuesta. Tal vez eso requiera de un esfuerzo adicional".
En mi propia vida, me he hecho muchas preguntas acerca de la fe que estuvieron sin respuesta por muchos años. Busqué y busqué pero nunca una respuesta tuvo sentido. Afortunadamente, pude sentarme a los pies de muchos grandes maestros y ellos fueron capaces de explicar para mí lo que necesitaba saber.
Por ejemplo, yo nunca entendí realmente porque la Iglesia se opone a matrimonios de personas del mismo sexo. La mayor parte de mi vida sencillamente acepte esta creencia porque la iglesia lo decía.
De cualquier forma esta respuesta no hacía mucho sentido dentro del mundo moderno y me tomó varios años de estudio encontrar la respuesta en el libro del Papa Juan Pablo II La Teología del cuerpo. Finalmente me hizo sentido y me lleno de claridad.
Adicionalmente, esta idea de ser capaz de dar una respuesta que respalde nuestra fe viene directamente del nuevo testamento. San Pedro nos instruye:
"Sino honren a Cristo como Señor en sus corazones. Estén siempre preparados a responder a todo el que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen" (1a de Pedro, 3:15).
Éste es el por qué nunca debemos dejar de buscar y de preguntar todo acerca de nuestra fe. Hay una razón y vale la pena encontrarla. Nunca dejemos de buscar la verdad.
Salvadoreño, feliz esposo y padre de familia. Testimonio fiel de como Dios puede tocar nuestras vidas. A través de estos medios quiero ayudar a llevar el mensaje de Jesús a todo el que lo necesite y poner mi vida a trabajar para su obra





