Categoría: Evangelio del día

Evangelio del Día Lunes: El otro Discípulo corrió más rápido que Pedro

Evangelio de hoy Lunes, 27 de Diciembre 2021. Lecturas de hoy - Oración del día - Reflexión del Papa Francisco. Juan 20,2-8. Evangelio del día Explicado

Santo Evangelio de hoy explicado del Lunes 27 de Diciembre, 2021 y las Lecturas de hoy para reflexionar. Palabra diaria y reflexión sobre el Evangelio del día, en Juan 20,2-8: "Ambos corrieron, pero el otro discípulo corrió más rápido que Pedro y llegó primero al sepulcro" - Meditación de la Palabra del Santo Evangelio de hoy por el Papa Francisco. "Tener un corazón manso y sencillo para reconocer la Presencia de Dios en nuestras vidas y comprender sus misterios". Se propone las lecturas de hoy con la oración del día para tu vida en Lunes de la Octava de Navidad, para el Evangelio de hoy explicado. Palabra diaria para crecer con Dios. "El sepulcro vacío de Cristo se convierte en el último signo en el que brilla la victoria definitiva de la Vida", Papa Francisco. 

Antífona de entrada.

Este es Juan, que se reclinó sobre el pecho del Señor durante la cena, el bendito Apóstol, a quien le fueron revelados los secretos celestiales y que difundió las palabras de vida por todo el mundo


Oración Colecta.

Oración sacerdotal para el Lunes de la Octava de Navidad.

Oh Dios, que por medio del bendito apóstol San Juan nos has desvelado los secretos de tu Palabra, concédenos, te rogamos, que podamos captar con la debida comprensión lo que tan maravillosamente ha hecho llegar a nuestros oídos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.


Índice de las lecturas de hoy.


Celebraciones del día:

Fiesta de San Juan Apóstol.


Lecturas de hoy Lunes.

Primera Lectura para el Evangelio de hoy en el Lunes de la Octava de Navidad. Lectura del Libro de 1 Juan 1,1-4: "Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos ahora".

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida, pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y que se nos manifestó, lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto para que nuestro gozo sea completo.


Salmo de hoy Lunes.

Salmo Responsorial de las lecturas de hoy tomado del Libro del Salmo 97(98),1-2.5-6.11-12: "¡Alegraos en el Señor, justos!". (R).

  • El Señor es rey; que se alegre la tierra, que se alegren las muchas islas. Las nubes y las tinieblas lo rodean, la justicia y el juicio son el fundamento de su trono. (R).
  • Los montes se derriten como la cera ante el Señor, ante el Señor de toda la tierra. Los cielos proclaman su justicia, y todos los pueblos ven su gloria. (R).
  • Amanece la luz para el justo; y la alegría, para los rectos de corazón. Alegraos en el Señor, justos, y dad gracias a su santo nombre. (R).


Aclamación del Evangelio de hoy.

"Aleluya, aleluya. Te alabamos, oh Dios te aclamamos como Señor; la gloriosa compañía de los Apóstoles te alaba. Aleluya, aleluya". (Aclamación de las Lecturas de hoy tomada de Te Deum)

Evangelio de hoy - Juan 20,2-8.

Evangelio de hoy explicado - Lecturas de hoy Lunes para el Santo Evangelio del día (El otro discípulo corrió más rápido que Pedro y llegó primero al sepulcro.): El primer día de la semana, María Magdalena corrió y fue a ver a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto." Entonces Pedro y el otro discípulo salieron y llegaron al sepulcro. Ambos corrieron, pero el otro discípulo corrió más rápido que Pedro y llegó primero al sepulcro; se agachó y vio allí los paños de la sepultura, pero no entró. Cuando Simón Pedro llegó tras él, entró en el sepulcro y vio allí los lienzos de la sepultura, y el paño que había cubierto su cabeza, no con los lienzos de la sepultura, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó". Palabra del Señor.


Reflexión del Evangelio de hoy por Papa Francisco.

"El sepulcro vacío de Cristo se convierte en el último signo en el que brilla la victoria definitiva de la Vida". Papa Francisco.

En el pasaje del Evangelio que hemos escuchado, Juan nos relata esa mañana inimaginable que cambió para siempre la historia de la humanidad. Imaginémosla esa mañana: a las primeras luces del alba del día después del sábado, alrededor de la tumba de Jesús, todos comienzan a correr. María Magdalena corre para advertir a los discípulos; Pedro y Juan corren hacia la tumba. Todos corren, todos sienten la urgencia de moverse: no hay tiempo que perder, debemos apresurarnos. Como había hecho María, ¿os acordáis?, apenas concebido Jesús, para ir a ayudar a Isabel.

Tenemos muchas razones para correr, a menudo solo porque hay muchas cosas que hacer y el tiempo nunca es suficiente. A veces nos apresuramos porque nos atrae algo nuevo, bello, interesante. A veces, por el contrario, corremos para escapar de una amenaza, de un peligro. Los discípulos de Jesús corren porque han recibido la noticia de que el cuerpo de Jesús ha desaparecido de la tumba.

Los corazones de María Magdalena, de Simón Pedro, de Juan están llenos de amor y palpitan furiosamente después de la separación que parecía definitiva. ¡Quizás se ha reavivado en ellos la esperanza de volver a ver el rostro del Señor! Como en ese primer día cuando había prometido: "Venid y ved" (Jn 1, 39). El Apóstol San Juan es el que corre más deprisa, ciertamente porque es más joven, pero también porque no ha dejado de esperar después de ver a Jesús morir en la cruz con sus propios ojos; y también porque estaba cerca de María, y por eso estaba contagiado por su fe. Cuando sentimos que la fe nos falta o es tibia, vayamos a ella, a María, y ella nos enseñarás, nos entenderá, nos hará sentir la fe.

Desde esa mañana... la historia ya no es lo misma. Esa mañana cambió la historia. La hora en que la muerte parecía triunfar, en realidad se revela como el momento de su derrota. Incluso esa pesada roca, colocada ante el sepulcro, no pudo resistir. Y desde ese amanecer del primer día después del sábado, cada lugar donde la vida está oprimida, cada espacio en el que dominan la violencia, la guerra, la miseria, donde el hombre es humillado y pisoteado, en ese lugar todavía se puede reavivar la esperanza de la vida.

Queridos amigos, os habéis puesto en camino y habéis llegado a esta cita. Y ahora mi alegría es sentir que vuestros corazones laten de amor por Jesús, como los de María Magdalena, Pedro y Juan. Y porque sois jóvenes, yo, como Pedro, me alegro de veros correr más deprisa, como Juan, empujados por el impulso de vuestro corazón, sensible a la voz del Espíritu que anima vuestros sueños. Por eso os digo: no os conforméis con el paso prudente de los que se ponen al final de la cola. No os contentéis con el paso prudente de los que se ponen al final de la cola. Se necesita el coraje para arriesgarse a dar un salto adelante, un salto audaz y atrevido para soñar y realizar como Jesús el Reino de Dios, y comprometerse para una humanidad más fraterna. Necesitamos hermandad: ¡arriesgaos, adelante!

(...) El Evangelio de hoy dice que el Apóstol San Pedro entró el primero en el sepulcro y vio las sábanas por el suelo y el sudario envuelto en un lugar separado. Luego también entró el otro discípulo, quien, dice el Evangelio, "vio y creyó" (v. 8). Este par de verbos es muy importante: ver y creer. A lo largo del Evangelio de Juan, se dice que los discípulos, viendo los signos que Jesús hacía, creyeron en Él. Ver y creer. ¿De qué signos se trata? El agua transformada en vino para la boda; de algunos enfermos curados; de un ciego que recobra la vista; de una gran multitud saciada con cinco panes y dos peces; de la resurrección de su amigo Lázaro, muerto desde hacía cuatro días. En todos estos signos, Jesús revela el rostro invisible de Dios.

No es la representación de la sublime perfección divina, la que se desprende de los signos de Jesús, sino la historia de la fragilidad humana que se encuentra con la Gracia que eleva. Hay una humanidad herida que es sanada tras el encuentro con Él; hay un hombre caído que encuentra una mano tendida para aferrarse; hay el desamparo de los derrotados que descubren una esperanza de redención. Y el Evangelista San Juan, cuando entra en el sepulcro de Jesús, lleva en los ojos y en el corazón los signos hechos por Jesús que se sumerge en el drama humano para levantarlo. Jesucristo, queridos jóvenes, no es un héroe inmune a la muerte, sino Aquel que la transforma con el don de su vida. Y ese sudario cuidadosamente doblado dice que ya no lo necesitará: la muerte ya no tiene poder sobre él.

(...) Esta es la novedad revolucionaria del Evangelio: el sepulcro vacío de Cristo se convierte en el último signo en el que brilla la victoria definitiva de la Vida. ¡Y entonces no tengamos miedo! No nos alejemos de los lugares de sufrimiento, de derrota, de muerte. Dios nos ha dado un poder mayor que todas las injusticias y las debilidades de la historia, más grande que nuestro pecado: Jesús ha vencido la muerte dando su vida por nosotros. Él nos envía a anunciar a nuestros hermanos que Él es el Resucitado, es el Señor, y nos da su Espíritu para sembrar con Él el Reino de Dios. Aquella mañana del domingo de Pascua cambió la historia: ¡Tengamos valor! (Homilía del Evangelio de hoy. Encuentro con Jóvenes en Italia, 11 de Agosto, 2018)


Oración de hoy Lunes para el Evangelio de hoy.

Reza con nosotros la oración de hoy Lunes por los enfermos, por el fin de la pandemia y por todas tus intenciones. Oración de Calma del día Lunes 27 de Diciembre, 2021, por todo eso que necesitamos para nuestra salvación.


Propósito del Evangelio de hoy.

Recemos por todas las Familias del mundo ante una sociedad que quiere destruir el plan de Dios para ellas.

8 consejos para ser como la Sagrada Familia.


Frase de reflexión.

"Todos los días, por favor, recen un poco juntos, en familia, para obtener de Dios el don de la paz. ¡Y comprometámonos todos, padres, hijos, Iglesia, sociedad civil, a sostener, defender y custodiar la familia!". Papa Francisco.

Video reflexión del Evangelio de hoy explicado.

Al meditar las lecturas de hoy Lunes y después de haber leído el texto de Evangelio del día explicado, escucha ahora la reflexión correspondiente a las lecturas de hoy. Meditación del Santo Evangelio de hoy Juan 20,2-8, en audio: "Ambos corrieron, pero el otro discípulo corrió más rápido que Pedro y llegó primero al sepulcro". Palabra diaria comentada para la vida. Reflexión de las lecturas y el Evangelio de hoy explicado para tu vida.


Pide ayuda al Espíritu Santo antes de comenzar a escuchar la reflexión de las lecturas del día para el Evangelio de hoy Lunes.

Intenciones del Evangelio de hoy.

Centremos nuestra vida en la Palabra de Dios. Al meditarlas lecturas de hoy Lunes con el Santo Evangelio del día en Juan 20,2-8: "Ambos corrieron, pero el otro discípulo corrió más rápido que Pedro y llegó primero al sepulcro". Profundicemos en nuestra relación personal con Dios. La oración del día expresa una petición de transformación en el Evangelio de hoy. "Si queremos entrar y comprender los misterios del Señor, debemos ser sencillos de corazón". Con la lectura de hoy Lunes, pidamos por esas intenciones que quieres expresar. Escribe en los comentarios tus peticiones a través de las lecturas de hoy y su Palabra diaria en el Evangelio de hoy explicado para el día Lunes 27 de Diciembre, 2021. Paz y bien a tu vida.

Otros Evangelios del día.

Recursos de Utilidad