Evangelio del Día Lunes: ¡Ningún profeta es bien recibido en su tierra!
Evangelio de hoy Lunes, 13 de marzo, 2023. Lecturas de hoy y Reflexión del Papa Francisco (Lucas 4,24-30): Aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra
Santo Evangelio de hoy explicado del Lunes, 13 de marzo, 2023 y las Lecturas de hoy para reflexionar. Palabra diaria con el Evangelio del día según San Lucas 4,24-30: "Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra". Meditación del Evangelio (Lunes de la tercera semana de Cuaresma). Reflexión del Papa Francisco para hoy: "Pedir al Señor la gracia de comprender que el único camino de salvación es la locura de la Cruz"
Índice de lecturas de hoy.
Celebración del día:
San Rodrigo de Córdoba fue un sacerdote que intentó arreglar una disputa de hermanos. Uno lo engaña y lo acusa de apostasía musulmana y luego fue decapitado
Antífona de hoy.
Mi alma anhela los atrios del Señor. Mi corazón y mi carne claman al Dios vivo (Cfr. Salmo 83,3)
Oración colecta.
Que tu compasión indefectible, oh Señor, limpie y proteja a tu Iglesia y, puesto que sin ti no puede permanecer segura, sea siempre gobernada por tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Lecturas de hoy Lunes.
Primera Lectura para el Evangelio de hoy Lunes. Lectura del Libro de 2 Reyes 5,1-15: "Había muchos leprosos en Israel, pero sólo Naamán, el sirio, fue curado"
Naamán, jefe del ejército del rey de Aram, era hombre muy estimado y favorecido por su señor, porque por su medio había dado Yahveh la victoria a Aram. Este hombre era poderoso, pero tenía lepra. Habiendo salido algunas bandas de arameos, trajeron de la tierra de Israel una muchachita que se quedó al servicio de la mujer de Naamán. Dijo ella a su señora: "Ah, si mi señor pudiera presentarse al profeta que hay en Samaria, pues le curaría de su lepra". Fue él y se lo manifestó a su señor diciendo: "Esto y esto ha dicho la muchacha israelita". Dijo el rey de Aram: "Anda y vete; yo enviaré una carta al rey de Israel". Fue y tomó en su mano diez talentos de plata, 6.000 siclos de oro y diez vestidos nuevos. Llevó al rey de Israel la carta que decía: "Con la presente, te envío a mi siervo Naamán, para que le cures de su lepra". Al leer la carta, el rey de Israel desgarró sus vestidos diciendo: "¿Acaso soy yo Dios para dar muerte y vida, pues este me manda a que cure a un hombre de su lepra? Reconoced y ved que me busca querella". Cuando Eliseo, el hombre de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: "¿Por qué has rasgado tus vestidos? Que venga a mí y sabrá que hay un profeta en Israel". Llegó Naamán con sus caballos y su carro y se detuvo a la entrada de la casa de Eliseo. Eliseo envió un mensajero a decirle: "Vete y lávate siete veces en el Jordán y tu carne se te volverá limpia". Se irritó Naamán y se marchaba diciendo: "Yo que había dicho: ¡Seguramente saldrá, se detendrá, invocará el nombre de Yahveh, su Dios, frotará con su mano mi parte enferma y sanaré de la lepra! ¿Acaso el Abaná y el Farfar, ríos de Damasco, no son mejores que todas las aguas de Israel? ¿No podría bañarme en ellos para quedar limpio?" Y, dando la vuelta, partió encolerizado. Se acercaron sus servidores, le hablaron y le dijeron: "Padre mío; si el profeta te hubiera mandado una cosa difícil, ¿es que no la hubieras hecho? ¡Cuanto más habiéndote dicho: Lávate y quedarás limpio!" Bajó, pues, y se sumergió siete veces en el Jordán, según la palabra del hombre de Dios, y su carne se tornó como la carne de un niño pequeño, y quedó limpio. Se volvió al hombre de Dios, él y todo su acompañamiento, llegó, se detuvo ante él y dijo: "Ahora conozco bien que no hay en toda la tierra otro Dios que el de Israel. Así pues, recibe un presente de tu siervo".
Salmo de hoy Lunes.
Salmo Responsorial de las lecturas de la Santa Misa de hoy, tomado del Salmo 42(41),2-3.42,3-4
"Mi alma tiene sed de Dios, el Dios de mi vida: ¿cuándo podré entrar y ver el rostro de Dios?". (R)
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Como el ciervo que anhela los arroyos que corren así anhela mi alma de ti, Dios mío.
"Mi alma tiene sed de Dios, el Dios de mi vida: ¿cuándo podré entrar y ver el rostro de Dios?". (R)
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Mi alma tiene sed de Dios, el Dios de mi vida; ¿cuándo podré entrar y ver el rostro de Dios?
"Mi alma tiene sed de Dios, el Dios de mi vida: ¿cuándo podré entrar y ver el rostro de Dios?". (R)
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Envía tu luz y tu verdad que me guíen. Que me lleven a tu monte santo, al lugar donde moras.
"Mi alma tiene sed de Dios, el Dios de mi vida: ¿cuándo podré entrar y ver el rostro de Dios?". (R)
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Y llegaré al altar de Dios el Dios de mi alegría. Redentor mío, te daré gracias con el arpa, oh Dios, Dios mío.
"Mi alma tiene sed de Dios, el Dios de mi vida: ¿cuándo podré entrar y ver el rostro de Dios?". (R)
Aclamación de hoy.
Alabado seas, Señor Jesús. Ahora es el tiempo favorable, este es el día de la salvación. Alabado seas, Señor Jesús. (Aclamación del Evangelio de hoy tomado de 2 Corintios 6,2)
Evangelio de hoy: Lucas 4,24-30.
Evangelio de hoy explicado - Lecturas de hoy Lunes, para el Santo Evangelio del día: "Ningún profeta es aceptado en su propia tierra".
En aquel tiempo, Jesús dijo al pueblo en la sinagoga de Nazaret: "Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra. Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país. Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón. También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio". Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo. Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino. Palabra del Señor.
Reflexión del Papa Francisco.
"Pedir al Señor la gracia de comprender que el único camino de salvación es la locura de la Cruz". Papa Francisco.
En el Evangelio de hoy de Lucas (4,24-30), los habitantes de Nazaret se mostraron igualmente despreciativos después de oír a Jesús leer al profeta Isaías aquel sábado en la sinagoga, cuando dijo: "hoy ha sucedido esto", hablando de la liberación, de cómo sería liberado el pueblo. La gente comentó: "¿Qué pensáis de este hombre? Es uno de los nuestros, lo vimos crecer desde niño, nunca estudió". Y el pueblo lo despreció e incluso quiso matarlo.
De nuevo, más adelante, Jesús sintió este desprecio por parte de los dirigentes, los doctores de la ley que buscaban la salvación en la casuística moral, esto se puede hacer hasta aquí, hasta allá...", y así no sé cuántos mandamientos tenían, y la pobre gente... Por eso el pueblo no se fiaba de ellos. Lo mismo ocurrió con los saduceos, que buscaban la salvación en compromisos con los poderosos del mundo, con el emperador: unos con redes clericales, otros con redes políticas buscaban así la salvación. Pero la gente tuvo un instinto y no creyó en ellos. En cambio, creyeron en Jesús porque hablaba con autoridad.
Y entonces, "¿por qué este desdén?". Es porque, en nuestra imaginación, la salvación debe venir de algo grande, de algo majestuoso: solo los poderosos pueden salvarnos, los que tienen fuerza, los que tienen dinero, los que tienen poder, esa gente puede salvarnos. En cambio, el plan de Dios es otro. Así, sienten desdén porque no pueden comprender que la salvación solo viene de las cosas pequeñas, de la sencillez de las cosas de Dios. Y cuando Jesús propone el camino de la salvación, nunca habla de grandes cosas, sino solo de cosas pequeñas.
Relee las bienaventuranzas evangélicas de Mateo 5,1-12: "os salvaréis si hacéis esto", y del capítulo 25 de Mateo. Son los dos pilares del Evangelio: "Ven, ven conmigo porque has hecho esto". Se trata de cosas sencillas: no has buscado la salvación o la esperanza en el poder, en las redes, en las negociaciones, no; simplemente has hecho esto. Sin embargo, en realidad, esto suscita mucho desdén.
Prepararme para la Pascua, leyendo las Bienaventuranzas y leyendo Mateo 25, y pensar y ver si algo de esto me causa desdén, me quita paz. Porque el desprecio es un lujo que solo se permiten los vanidosos, los orgullosos.
Aquí, al final de las Bienaventuranzas, Jesús dice algo contundente: "Bienaventurado el que no se escandaliza de mí", el que "no desdeña esto, el que no siente desdén". Nos hará bien tomarnos un poco de tiempo, hoy, mañana, y leer las Bienaventuranzas, leer a Mateo y prestar atención a lo que pasa en nuestro corazón: si hay algo que causa desdén. Y pedir al Señor la gracia de comprender que el único camino de salvación es la locura de la Cruz, es decir, la aniquilación del Hijo de Dios, su empequeñecimiento". En la liturgia de hoy, lo pequeño está representado por el baño en el Jordán y por la pequeña aldea de Nazaret. (Homilía del Evangelio de hoy, 29 de febrero de 2016)
Oración de hoy.
Divino Señor, nos imaginamos el dolor que sentiste cuando fuiste despreciado por tu propio pueblo, por los tuyos, por gente que te vio crecer y trabajar en medio de ellos. Aquellos enfermos, pobres y despreciados, fueron los que te abrieron el corazón. Fue la gente humilde la que se abrió a tu mensaje de fe y esperanza. Ayúdanos, querido Jesús, a descubrirte en lo sencillo, en lo cotidiano. Que estemos abiertos a recibir tu mensaje con un corazón dócil. Amén. (Redacción: Qriswell Quero, servidor católico en Pildorasdefe.net)
Frase de reflexión.
"Estos días de dolor y tristeza muestran muchos problemas escondidos de nuestra sociedad. Pidamos a Santa Teresa de Calcuta que despierte en nosotros el sentimiento de cercanía a las personas que en la vida normal viven escondidas, como las que no tienen hogar". (Papa Francisco, 2 de abril, 2020)
Reflexión del Evangelio de hoy.
Al meditar las lecturas y el Evangelio del día explicado, escuchemos ahora la meditación en audio del Santo Evangelio de hoy Lunes, según San Lucas 4,24-30: "Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra".
Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar lo que nos ha dicho a cada uno de nosotros, la reflexión del Evangelio de hoy.
Intenciones del día.
Reflexión del Santo Evangelio de hoy Lunes, 13 de marzo, 2023, según San Lucas 4,24-30: "Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra". La oración del día nos ayuda con la meditación. ¿Qué pudiste reflexionar con el Evangelio del día? Escribe en los comentarios tus peticiones de oración.
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