Evangelio del Día Miércoles: ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María?
Evangelio de hoy Miércoles, 1 de Febrero, 2023. Lecturas de hoy y Reflexión del Papa Francisco (Marcos 6,1-6): ¿De dónde saca todo esto? ¿No es acaso el carpintero?
Santo Evangelio de hoy explicado del Miércoles, 1 de Febrero, 2023 y las Lecturas de hoy para reflexionar. Palabra diaria con el Evangelio del día según San Marcos 6,1-6: "¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María?". Meditación del Evangelio (IV Miércoles del Tiempo Ordinario). Reflexión del Papa Francisco para hoy: "Jesús de Nazaret, se ha hecho compañero de camino, se ha hecho uno de nosotros... Nos entiende, nos acompaña, nos perdona, nos ama mucho"
Índice de lecturas de hoy.
Celebración del día:
Santa Brígida de Kildare fundó uno de los primeros monasterios de la isla y continuó el trabajo de evangelización de san Patricio. Es la patrona de Irlanda
Antífona de hoy.
Sálvanos, Señor, Dios nuestro, y reúnenos de entre las naciones para dar gracias a tu santo nombre y haz que sea nuestra gloria alabarte (Cfr. Salmo 105,47)
Oración colecta.
Concédenos, Señor Dios nuestro, que podamos honrarte con toda nuestra mente, y amemos a todos con la verdad del corazón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Lecturas de hoy Miércoles.
Primera Lectura para el Evangelio de hoy Miércoles. Lectura de la Carta a los Hebreos 12,4-7.11-15: "Dios os está formando como hijos suyos".
En la lucha contra el pecado, aún no habéis tenido que seguir luchando hasta la muerte. ¿Habéis olvidado aquel texto alentador en el que se os habla como a hijos? Hijo mío, cuando El Señor te corrija, no lo tomes a la ligera; pero no te desanimes cuando te reprenda. El Señor educa a los que ama y castiga a todos los que considera sus hijos. El sufrimiento forma parte de vuestro entrenamiento; Dios os trata como a hijos suyos. ¿Ha habido algún hijo a quien su padre no haya educado? Por supuesto, cualquier castigo es muy doloroso en el momento, y dista mucho de ser agradable; pero más tarde, en aquellos en quienes se ha empleado, fructifica en paz y bondad. Así pues, levanta tus brazos flácidos y estabiliza tus rodillas temblorosas y allana el camino que pisas; entonces el miembro herido no se desgarrará, sino que volverá a fortalecerse. Desea siempre la paz con todos los hombres, y la santidad sin la cual nadie puede ver al Señor. Cuida de que nadie se vea privado de la gracia de Dios y de que ninguna raíz de amargura empiece a crecer y a crear problemas; esto puede envenenar a toda una comunidad.
Salmo de hoy Miércoles.
Salmo Responsorial de las lecturas de la Santa Misa de hoy, tomado del Salmo 103(102),1-2.13-14.17-18:
"El amor del Señor es eterno para los que lo temen". (R).
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Alma mía, da gracias al Señor, bendiga todo mi ser su santo nombre. Alma mía, da gracias al Señor y no olvides nunca todas sus bendiciones.
"El amor del Señor es eterno para los que lo temen". (R).
-
Como un padre se compadece de sus hijos, El Señor se compadece de los que le temen; porque él sabe de qué estamos hechos, recuerda que somos polvo.
"El amor del Señor es eterno para los que lo temen". (R).
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Pero el amor del Señor es eterno para los que le temen; su justicia alcanza a los hijos de los hijos cuando guardan su alianza en la verdad.
"El amor del Señor es eterno para los que lo temen". (R).
Aclamación de hoy.
¡Aleluya, aleluya! No solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. ¡Aleluya! (Aclamación del Evangelio de hoy tomada de Mateo 4,4)
Evangelio de hoy: Marcos 6,1-6.
Evangelio de hoy explicado - Lecturas de hoy Miércoles, para el Santo Evangelio del día: "¿No es acaso el carpintero, el hijo de María?".
En aquel tiempo, Jesús se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: "¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?". Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. Por eso les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos. Y él se asombraba de su falta de fe. Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente. Palabra del Señor.
Reflexión del Papa Francisco.
"Jesús de Nazaret, se ha hecho compañero de camino, se ha hecho uno de nosotros... Nos entiende, nos acompaña, nos perdona, nos ama mucho". Papa Francisco.
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! El Evangelio de hoy (Mc 6,1-6) nos habla de la incredulidad de los paisanos de Jesús. Él, después de haber predicado en otros pueblos de Galilea, vuelve a Nazaret, donde había crecido con María y José; y, un sábado, se pone a enseñar en la sinagoga. Muchos, escuchándolo, se preguntan: "¿De dónde le viene toda esta sabiduría dada? Pero, ¿no es el hijo del carpintero y de María, es decir, de nuestros vecinos a los que conocemos bien?" (cfr. vv. 1-3). Delante de esta reacción, Jesús afirma una verdad que ha entrado a formar parte también de la sabiduría popular: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa" (v. 4). Lo decimos muchas veces.
Detengámonos en la actitud de los paisanos de Jesús. Podemos decir que ellos conocen a Jesús, pero no lo reconocen. Hay diferencia entre conocer y reconocer. De hecho, esta diferencia nos hace entender que podemos conocer varias cosas de una persona, hacernos una idea, fiarnos de lo que dicen los demás, quizá de vez en cuando verla por el barrio, pero todo esto no basta. Se trata de un conocer, diría, ordinario, superficial, que no reconoce la unicidad de esa persona. Es un riesgo que todos corremos: pensamos que sabemos mucho de una persona, y lo peor es que la etiquetamos y la encerramos en nuestros prejuicios. De la misma manera, los paisanos de Jesús lo conocen desde hace treinta años y ¡piensan que lo saben todo! "¿Pero este no es el joven que hemos visto crecer, el hijo del carpintero y de María? ¿Pero de dónde le vienen estas cosas?". La desconfianza. En realidad, no se han dado nunca cuenta de quién es realmente Jesús. Se detienen en la exterioridad y rechazan la novedad de Jesús.
Y aquí entramos precisamente en el núcleo del problema: cuando hacemos que prevalezca la comodidad de la costumbre y la dictadura de los prejuicios, es difícil abrirse a la novedad y dejarse sorprender. Nosotros controlamos, con la costumbre, con los prejuicios. Al final sucede que muchas veces, de la vida, de las experiencias e incluso de las personas, buscamos solo confirmación a nuestras ideas y a nuestros esquemas, para nunca tener que hacer el esfuerzo de cambiar. Y esto puede suceder también con Dios, precisamente a nosotros creyentes, a nosotros que pensamos que conocemos a Jesús, que sabemos ya mucho sobre Él y que nos basta con repetir las cosas de siempre. Y esto no basta con Dios. Pero sin apertura a la novedad y sobre todo, escuchad bien, apertura a las sorpresas de Dios, sin asombro, la fe se convierte en una letanía cansada que lentamente se apaga y se convierte en una costumbre, una costumbre social. He dicho una palabra: el asombro. ¿Qué es el asombro? El asombro es precisamente cuando sucede el encuentro con Dios: "He encontrado al Señor". Leemos en el Evangelio: muchas veces, la gente que encuentra a Jesús y lo reconoce, siente el asombro. Y nosotros, con el encuentro con Dios, tenemos que ir en este camino: sentir el asombro. Es como el certificado de garantía que ese encuentro es verdad, no es costumbre.
Al final, ¿por qué los paisanos de Jesús no lo reconocen y no creen en Él? ¿Por qué? ¿Cuál es el motivo? Podemos decir, en pocas palabras, que no aceptan el escándalo de la Encarnación. No lo conocen, este misterio de la Encarnación, pero no aceptan el misterio. No lo saben, pero el motivo es inconsciente y sienten que es escandaloso, que la inmensidad de Dios se revele en la pequeñez de nuestra carne, que el Hijo de Dios sea el hijo del carpintero, que la divinidad se esconda en la humanidad, que Dios habite en el rostro, en las palabras, en los gestos de un simple hombre. He aquí el escándalo: la encarnación de Dios, su concreción, su cotidianidad. Y Dios se ha hecho concreto en un hombre, Jesús de Nazaret, se ha hecho compañero de camino, se ha hecho uno de nosotros. "Tú eres uno de nosotros": decirlo a Jesús, ¡es una bonita oración! Y porque es uno de nosotros, nos entiende, nos acompaña, nos perdona, nos ama mucho... (Homilía del Papa Francisco sobre el Evangelio de hoy)
Frase de reflexión.
Hablar con el corazón es hoy sumamente necesario para promover una cultura de paz allí donde hay guerra; para abrir senderos que permitan el diálogo y la reconciliación, allí donde el odio y la enemistad causan estragos. (Papa Francisco)
Reflexión del Evangelio de hoy.
Al meditar las lecturas y el Evangelio del día explicado, escuchemos ahora la meditación en audio del Santo Evangelio de hoy Miércoles, según San Marcos 6,1-6: "¿No es acaso el carpintero, el hijo de María?".
Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar lo que nos ha dicho a cada uno de nosotros, la reflexión del Evangelio de hoy.
Intenciones del día.
Reflexión del Santo Evangelio de hoy Miércoles, 1 de Febrero, 2023, según San Marcos 6,1-6: "¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María?". La oración del día nos ayuda con la meditación. ¿Qué pudiste reflexionar con el Evangelio del día? Escribe en los comentarios tus peticiones de oración.
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