Evangelio del día Sábado Santo 4 de abril 2026: Medita las lecturas de hoy, Mateo 28,1-10: ¡La tumba está vacía! ¿Buscas entre los muertos al que está vivo? ✨🙌
"Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea" es la frase del evangelio del día Sábado 4 de abril de 2026, con las lecturas de hoy y la reflexión católica que inspira en el Sábado Santo. La Palabra diaria en San Mateo 28,1-10 nos presenta a las mujeres que llegan al sepulcro con temor, incertidumbre y dolor, pero el anuncio del ángel cambia radicalmente su estado interior. Pasan del miedo a una alegría profunda, que las impulsa a correr a anunciar la noticia de Cristo resucitado. Explora las lecturas del día con la reflexión de hoy explicada.
Índice lecturas de hoy
Celebración del día
Nota: El Sábado Santo no hay misa. A continuación se incluyen las lecturas de la Vigilia Pascual de la noche.
Mensaje del Evangelio
Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea (Cf. Mateo 28,1-10)

Oración de serenidad: Esperando el gran triunfo
Padre Celestial, en este gran silencio que cubre la tierra, aguardamos con fe la victoria definitiva de Tu Hijo sobre las tinieblas. Oh, Señor Jesucristo, Tú que descendiste a los abismos para liberar a los cautivos, prepara nuestro corazón para recibirte con gozo en la resurrección. Que la llama de este fuego nuevo consuma nuestras tristezas y encienda en nosotros un celo ardiente por Tu Reino. Estamos listos para cantar el Aleluya eterno, celebrando que la vida ha vencido para siempre al pecado. Amén.
- Qriswell Quero, Pildorasdefe.net
Lecturas del día Sábado Santo
Éxodo 14,15-15,1: Los hijos de Israel se adentraron en seco en el mar
En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "¿Por qué sigues clamando a mí? Di a los israelitas que se pongan en marcha. Y tú, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los israelitas entren en medio del mar a pie enjuto. Que yo voy a endurecer el corazón de los egipcios para que los persigan, y me cubriré de gloria a costa del Faraón y de todo su ejército, de sus carros y de los guerreros. Sabrán los egipcios que yo soy el Señor, cuando me haya cubierto de gloria a costa del Faraón, de sus carros y de sus guerreros." Se puso en marcha el ángel del Señor, que iba al frente del ejército de Israel, y pasó a retaguardia. También la columna de nube de delante se desplazó de allí y se colocó detrás, poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de los israelitas. La nube era tenebrosa, y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran trabar contacto. Moisés extendió su mano sobre el mar, y el Señor hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del este, que secó el mar, y se dividieron las aguas. Los israelitas entraron en medio del mar a pie enjuto, mientras que las aguas formaban muralla a derecha e izquierda. Los egipcios se lanzaron en su persecución, entrando tras ellos, en medio del mar, todos los caballos del Faraón y los carros con sus guerreros. Mientras velaban al amanecer, miró el Señor al campamento egipcio, desde la columna de fuego y nube, y sembró el pánico en el campamento egipcio. Trabó las ruedas de sus carros y las hizo avanzar pesadamente. Y dijo Egipto: "Huyamos de Israel, porque el Señor lucha en su favor contra Egipto." Dijo el Señor a Moisés: "Extiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes." Y extendió Moisés su mano sobre el mar; y al amanecer volvía el mar a su curso de siempre. Los egipcios, huyendo, iban a su encuentro, y el Señor derribó a los egipcios en medio del mar. Y volvieron las aguas y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del Faraón, que lo había seguido por el mar. Ni uno solo se salvó. Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar; las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda. Aquel día salvó el Señor a Israel de las manos de Egipto. Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar. Israel vio la mano grande del Señor obrando contra los egipcios, y el pueblo temió al Señor, y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo. Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este canto al Señor. Palabra de Dios.
Salmo del día
Éxodo 15: Cantaré al Señor, que se ha cubierto de gloria (R)
Cantaré al Señor, que se ha cubierto de gloria: Él hundió en el mar los caballos y los carros. El Señor es mi fuerza y mi protección; él me salvó. Él es mi Dios y yo lo glorifico; es el Dios de mi padre y yo proclamo su grandeza. /R.
El Señor es un guerrero, su nombre es "Señor". Él arrojó al mar los carros del Faraón y su ejército; lo mejor de sus soldados se hundió en el Mar Rojo. /R.
El abismo los cubrió, cayeron como una piedra en lo profundo del mar. Tu mano, Señor, resplandece por su fuerza; tu mano, Señor, aniquila al enemigo. /R.
Tú lo llevas y lo plantas en la montaña de tu herencia, en el lugar que preparaste para tu morada, en el Santuario, Señor, que fundaron tus manos. ¡El Señor reina eternamente!". /R.
Segunda lectura
Romanos 6,3-11: Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir
Hermanos y hermanas: Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Porque, si nuestra existencia está unida a él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya. Comprendamos que nuestra vieja condición ha sido crucificada con Cristo, quedando destruida nuestra personalidad de pecadores, y nosotros libres de la esclavitud al pecado; porque el que muere ha quedado absuelto del pecado. Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. Palabra de Dios.
Evangelio del día Sábado Santo
Lectura del día: Mateo 28,1-10: Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán
En la madrugada del sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro.
De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Ángel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos.
El Ángel dijo a las mujeres: "No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus discípulos: "Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán". Esto es lo que tenía que decirles".
Las mujeres, atemorizadas, pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y corrieron a dar la noticia a los discípulos.
De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: "Alégrense". Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él.
Y Jesús les dijo: "No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentarios al Evangelio de hoy
El Evangelio del día nos invita a creer que Dios puede transformar cualquier situación, por difícil que sea. En un mundo marcado por tanto sufrimiento, hoy debemos buscar a Jesús con sinceridad, como lo hicieron las mujeres. Ellas no sabían exactamente qué iban a encontrar, pero fueron movidas por el amor. Este Evangelio nos enseña que quien busca a Cristo con un corazón sincero termina encontrándolo de una manera inesperada y transformadora. Además, nos invita a ser testigos de la Resurrección. No podemos guardar esta alegría solo para nosotros. La fe se fortalece cuando se comparte. (Redacción: Grupo de Evangelización de Pildorasdefe.net, 4 de abril de 2026)
En el Evangelio de hoy, vemos que el ángel les dijo a las mujeres: "Sé que buscáis a Jesús crucificado. No está aquí, porque ha resucitado" (vv. 5-6). Esta expresión "ha resucitado" va más allá de la capacidad humana. Ni siquiera las mujeres que habían ido al sepulcro y lo habían encontrado abierto y vacío podían confirmar: "Ha resucitado", sino que solo podían decir que el sepulcro estaba vacío. "Ha resucitado" es un mensaje... Solo un ángel podía decir que Jesús había resucitado, solo un ángel con la autoridad de ser portador de un mensaje celestial... La imagen del ángel sentado sobre la piedra ante el sepulcro es la manifestación visible de la victoria de Dios sobre el mal, la manifestación de la victoria de Cristo sobre el príncipe de este mundo, la manifestación de la victoria de la luz sobre las tinieblas. La tumba de Jesús no se abrió por un fenómeno físico, sino por la intervención del Señor. La aparición del ángel era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Estos detalles son símbolos que confirman la intervención de Dios mismo, portador de una nueva era, de los últimos tiempos de la historia, porque la resurrección de Jesús inició los últimos tiempos de la historia, que pueden durar miles de años, pero son los últimos tiempos. (Papa Francisco, especial del Sábado Santo, 5 de abril de 2021)
Evangelio del día: video
¿Qué mensaje tiene Dios para mí en el día de hoy? Escucha la meditación en audio del Evangelio de hoy Sábado, según San Mateo 28,1-10: "Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea", con el Padre Pedro Brassesco.
Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy Sábado.
Oración al Espíritu Santo
Une las enseñanzas del Evangelio con una meditación y oración del día al Espíritu Santo, y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu vida.
Frase del día 📒
Pidamos a la Santísima Virgen María que no nos cansemos de orar, esperar y trabajar, dispuestos a la purificación y a la renovación interior, a fin de que la luz de Cristo resplandezca siempre en el Pueblo de Dios
- Papa León XIV, 11 de marzo de 2026
Intenciones del día: peticiones de oracion
En el evangelio del día Sábado 4 de abril de 2026, con las lecturas del día en San Mateo 28,1-10, reflexiona sobre "Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea ", invitándonos a abrir nuestro corazón a la esperanza nueva que trae la Resurrección. Muchas veces vivimos encerrados en nuestras propias "tumbas": miedos, fracasos, heridas o situaciones que parecen no tener salida. Sin embargo, el Evangelio nos anuncia que la última palabra no la tiene la muerte, sino la vida.
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Otros Evangelios del día.
Venezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.