Evangelio del día martes 9 de junio 2026 🙌 Medita las lecturas de hoy, Mateo 5,13-16: ¿Tu vida está dando verdadero sabor y luz a los que te rodean hoy mismo?
"Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo" es la frase del evangelio de hoy Martes 9 de junio de 2026, con las lecturas del día y la reflexión católica que inspira en el Martes de la semana X del tiempo ordinario. La Palabra diaria en San Mateo 5,13-16 nos muestra a Jesús encomendando una misión vital a sus discípulos: dar sabor, preservar del mal e iluminar la oscuridad. El Señor nos enseña que nuestra fe no es para esconderse, sino para irradiar sus buenas obras en nuestra cotidianidad.
Índice lecturas de hoy
Santo del día
Mensaje del Evangelio
Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo (Cf. Mateo 5,13-16)

Lecturas del día Martes
1 Reyes 17,7-16: El jarro de harina no se vaciará
En aquellos días, el torrente donde se había escondido Elías se secó, porque no había llovido en la región. Entonces la palabra del Señor llegó a Elías diciendo: "Levántate y vete a Sarepta, en el territorio de Sidón, y quédate allí, pues he ordenado a una viuda de esa ciudad que te dé de comer". Él se levantó y se fue a Sarepta. Al llegar a la puerta de la ciudad, encontró a una viuda recogiendo leña. La llamó y le dijo: "Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para beber". Mientras ella iba a buscarla, le gritó: "Tráeme también, por favor, un pedazo de pan en la mano". Ella respondió: "Vive el Señor, tu Dios, que no me queda pan cocido; solo tengo un puñado de harina en la tinaja y un poco de aceite en la vasija. Estaba recogiendo un par de leños para ir a prepararlo para mí y para mi hijo; lo comeremos y luego moriremos". Elías le dijo: "No temas. Ve y haz lo que has dicho, pero primero prepárame a mí una pequeña torta y tráemela; después la prepararás para ti y para tu hijo. Porque así dice el Señor, Dios de Israel: La tinaja de harina no se vaciará, ni la vasija de aceite se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra". Ella fue y obró según la palabra de Elías; y comieron ella, él y su familia durante mucho tiempo. La tinaja de harina no se vació ni la vasija de aceite se agotó, según la palabra que el Señor había pronunciado por medio de Elías. Palabra de Dios.
Salmo del día
Salmo 4: Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor. (R)
Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío; tú, que en el aprieto me diste anchura, ten piedad de mí y escucha mi oración. /R.
Hay muchos que dicen: «¿Quién nos mostrará el bien?». ¡Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro! /R.
Tú has puesto en mi corazón más alegría que la que tienen ellos cuando abundan su trigo y su vino. /R.
En paz me acuesto y enseguida me duermo, porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo. /R.
Evangelio del día Martes
Lectura del día: Mateo 5,13-16: Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así la luz de ustedes ante los hombres, para que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre que está en los cielos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentarios al Evangelio de hoy
El pasaje de hoy nos revela que nuestra identidad cristiana lleva consigo una responsabilidad transformadora. Jesús nos llama a ser sal y luz, elementos que no existen para sí mismos, sino para servir a otros. La sal preserva de la corrupción y la luz ahuyenta el miedo de la oscuridad. En un mundo donde muchas veces reinan la tristeza, el desánimo o el pecado, los cristianos debemos ser esa presencia discreta pero poderosa que devuelve la esperanza.
"La sal es un elemento que, por naturaleza, preserva la carne y la mantiene incorrupta. Por eso, el Señor llama a los apóstoles "sal de la tierra", porque su predicación, como sal divina, preserva la vida de los hombres de la corrupción del pecado y la mantiene incorruptible para el juicio eterno. La sal, aunque sea un elemento terrestre, tiene una virtud celestial; y aunque sea una sustancia humilde, cumple un ministerio excelso. Así también, los apóstoles, aunque hombres, son los que corrigen los errores de la vida, los que preservan la integridad del alma, los que condenan los vicios y los que estimulan a las virtudes."
- San Pedro Crisólogo, Sermón 121, siglo V.
Evangelio del día: video
¿Qué mensaje tiene Dios para mí en el día de hoy? Escucha la meditación en audio del Evangelio de hoy Martes, según San Mateo 5,13-16: "Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo".
Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy Martes.
Oración al Espíritu Santo
Une las enseñanzas del Evangelio con una meditación y oración del día al Espíritu Santo, y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu vida.
Intenciones del día: peticiones de oracion
En el evangelio del día Martes 9 de junio de 2026, con las lecturas del día en San Mateo 5,13-16, reflexiona sobre "Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo". Hoy somos llamados a irradiar bondad y sabiduría en un mundo que a veces parece haber perdido su dirección. Tus obras buenas, hechas con sinceridad, son el mayor testimonio.
¿En qué necesidad te habló Jesús hoy a través del Evangelio de hoy martes? Tu presencia tiene un gran propósito: devolverle el gusto a la vida a quienes caminan en oscuridad. No subestimes el poder de un pequeño gesto de caridad. Dinos en los comentarios, y estaremos orando por tus intenciones. Comparte esta reflexión del día con alguien que necesite esperanza hoy. Suscríbete gratis y recibe tu bendición diaria cada mañana directamente en tu correo, con su reflexión católica.
❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre ser la sal y la luz del mundo
Ser la sal de la tierra significa que el cristiano está llamado a dar sentido, preservar del mal y purificar su entorno cotidiano. La sal no existe para sí misma, sino para mezclarse y transformar todo. Como afirmaba San Juan Crisóstomo: "Los discípulos fueron elegidos para curar y dar sabor a una humanidad corrompida, siendo un firme testimonio del verdadero amor de Dios".
Jesús nos pide ser luz porque nuestra fe no debe esconderse en la comodidad personal, sino irradiar esperanza donde reina la oscuridad del pecado. Nuestras buenas obras deben brillar para guiar a otros hacia el Padre. Como enseña el Catecismo de la Iglesia Católica: "Por el sacramento del Bautismo, el cristiano se convierte en hijo de la luz, asumiendo el deber de iluminar al prójimo".
Evitamos perder el sabor manteniendo una profunda vida de oración y actuando con coherencia frente a los antivalores de la sociedad. Si nos dejamos vencer por la rutina o el egoísmo, nuestro testimonio se vuelve insípido e inútil. Recuerda siempre el sabio consejo de Romanos 12,2: "No se ajusten a los criterios de este mundo; al contrario, transfórmense, renueven su interior para agradar a Dios".
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Venezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.