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Categoría: Evangelio del día

Evangelio del día viernes 19 de junio 2026 🙌 Medita las lecturas de hoy, Mateo 6,19-23: Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón ¿Cuál es tu riqueza?

"Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón" es la frase del evangelio de hoy Viernes 19 de junio de 2026, con las lecturas del día y la reflexión católica que inspira en el Viernes de la XI semana del Tiempo Ordinario. La Palabra diaria en San Mateo 6,19-23 nos muestra a Jesús que enseña a orientar el corazón hacia el cielo, advirtiendo que el apego a las riquezas terrenas corrompe el alma y que la lámpara del cuerpo es el ojo que ilumina u oscurece toda la vida. Explora las lecturas del día con la reflexión de hoy explicada.

Índice lecturas de hoy

Santo del día

Santa Juliana de Falconieri fue una mística fundadora de las Siervas de María que dedicó su vida a atender a los necesitados, Santa patrona de los enfermos

Mensaje del Evangelio

Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón (Cf. Mateo 6,19-23)

Evangelio de hoy Viernes: Donde este tu tesoro estará tu corazón

Oración de serenidad: Jesús, ilumina mi interior

Señor Jesús, Maestro del Sermón de la Montaña, me acerco a Ti reconociendo que muchas veces dejo mi tesoro en la tierra y, con ello, mi corazón se va tras lo que se corroe, en lugar de descansar en Ti. Perdona mi apego, mi miedo a la pobreza y mi deseo de controlar el futuro con bienes que no puedo llevar al cielo. Tú que enseñas a guardar tesoros donde no hay polilla ni herrumbre, orienta mi mirada hacia el Reino del Padre. Quiero que mi ojo sea sencillo, no codicioso, para que todo mi ser se ilumine con tu luz. Enséñame a administrar lo que tengo al servicio de los demás, como mayordomo fiel y no como esclavo de lo acumulado. Haz que mi corazón descanse en Ti y no en lo que puedo perder. Amén.

Lecturas del día Viernes

2 Reyes 11,1-4.9-18.20: Joás es proclamado rey

Atalía, madre de Ocozías, al ver que su hijo había muerto, se dispuso a exterminar a toda la descendencia real. Pero Yehoseba, hija del rey Joram y hermana de Ocozías, tomó a Joás, hijo de Ocozías, y lo sustrajo, junto con su nodriza, de entre los hijos del rey a los que iban a dar muerte, llevándolo a la sala de las camas. Así fue ocultado a los ojos de Atalía, y no lo mataron. Estuvo seis años escondido con ella en el Templo del Señor, mientras Atalía reinaba en el país.

Al séptimo año, Yehoyadá envió a buscar a los jefes de cien de los carios y de las guardias, les mandó venir junto a él al Templo del Señor e hizo un pacto con ellos, tomándoles juramento en el Templo del Señor. Después les mostró al hijo del rey. Los jefes de cien actuaron tal como ordenó el sacerdote Yehoyadá. Cada uno se llevó a sus hombres, los que entraban y salían de servicio el sábado, y vinieron adonde estaba el sacerdote Yehoyadá. El sacerdote entregó a los jefes de cien las lanzas y los escudos del rey David que estaban en el Templo del Señor. Después, empuñando cada uno sus armas, se colocaron las guardias desde el extremo derecho del Templo hasta el extremo izquierdo, frente al altar y frente al Templo, rodeando al rey.

Entonces el sacerdote hizo salir al hijo del rey y le puso la corona y el testimonio; le proclamaron rey y le ungieron. Luego aplaudieron y gritaron: «¡Viva el rey!» Atalía oyó las voces de la guardia y del pueblo, se acercó a la gente que estaba en el Templo del Señor, y vio al rey de pie sobre el estrado, como era costumbre, y, junto a él, a los jefes y a las trompetas, y a todo el pueblo llano entusiasmado, que hacía sonar las trompetas. Atalía se rasgó las vestiduras y gritó: «¡Traición, traición!» Entonces el sacerdote Yehoyadá ordenó a los jefes de cien que controlaban el ejército: «Sacadla de entre las filas y, el que vaya tras ella, que muera a espada». Le echaron mano y cuando era conducida por el camino de la entrada de los caballos al palacio real, allí le dieron muerte.

Yehoyadá estableció una alianza entre el Señor, el rey y el pueblo, para que fuera pueblo del Señor, y entre el rey y el pueblo. Después, todo el pueblo llano entró en el templo de Baal y lo destruyó. Hicieron completamente pedazos el altar y las imágenes, y mataron a Matán, sacerdote de Baal, delante de los altares. A continuación, el sacerdote Yehoyadá puso guardianes ante el Templo del Señor. Todo el pueblo llano se alegró y la ciudad quedó tranquila. A Atalía la habían matado a espada en el palacio real. Palabra de Dios.

Salmo del día

Salmo 132: El Señor ha elegido Sión para su morada (R)

El Señor juró a David una promesa firme de la que no se retractará: «Un fruto de tus entrañas pondré sobre tu trono». /R.

Si tus hijos guardan mi alianza y los preceptos que les enseñe, también sus hijos, para siempre, se sentarán sobre tu trono. /R.

Porque el Señor ha elegido a Sión, la ha preferido como su morada: «Este es el lugar de mi reposo para siempre; aquí habitaré porque la prefiero». /R.

Allí haré germinar el vigor de David, prepararé una lámpara para mi Ungido. A sus enemigos cubriré de vergüenza, pero sobre él brillará la corona. /R.

Evangelio del día Viernes

Lectura del día: Mateo 6,19-23: Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No amontonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los corroen y donde los ladrones socavan y los roban. Amontonad en cambio tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre corroen, y donde los ladrones no socavan ni roban. Porque donde está tu tesoro allí estará tu corazón.

La lámpara del cuerpo es el ojo. Por eso, si tu ojo es sencillo, todo tu cuerpo estará iluminado; pero si tu ojo es malicioso, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Y si la luz que hay en ti es tinieblas, ¡qué grande será la oscuridad!» Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Comentarios al Evangelio de hoy

A la luz de este Evangelio, Jesús confronta la ilusión de que acumular bienes nos libera del miedo. El tesoro terreno se corroe y se roba; el corazón, en cambio, sigue lo que amamos. La imagen del ojo recuerda que la codicia oscurece toda la vida, mientras la sencillez interior ilumina decisiones concretas. Como cristianos, estamos llamados hoy a administrar nuestros bienes al servicio del Reino, guardar tesoros en el cielo y revisar qué gobierna nuestra mirada en familia, trabajo y caridad.

«Jesús vuelve a una catequesis muy querida por él: la catequesis sobre las riquezas», observó enseguida el Papa Francisco, releyendo el pasaje evangélico de hoy (Mt 6, 19-23). Y «aquí es muy claro su consejo: "No amontonéis tesoros en la tierra"». Pero Jesús explica también el porqué: «Donde la polilla y la herrumbre corroen y donde los ladrones socavan y roban». En definitiva, afirmó el Papa, «Jesús nos dice que es peligroso jugar con esta actitud de amontar tesoros en la tierra». Es verdad, reconoció el Pontífice, tal vez «en la raíz de esta actitud esté el deseo de seguridad». Como si uno dijera: «Quiero estar seguro y, por eso, tengo este ahorro». Pero «las riquezas no son como una estatua, no están firmes: las riquezas tienen la tendencia a crecer, a moverse, a ocupar el puesto en la vida y en el corazón del hombre». Y «así este hombre, que para no convertirse en esclavo de la pobreza amontona riquezas, acaba por ser esclavo de las riquezas». De ahí el consejo de Jesús: «No amontonéis tesoros en la tierra». Por lo demás, añadió el Papa, «las riquezas también invaden el corazón, se apoderan del corazón y corrompen el corazón. Y este hombre termina por corromperse con esta actitud de amontar riquezas».

- Papa Francisco, 19 de junio de 2015. En la bolsa del cielo

Evangelio del día: video

¿Qué mensaje tiene Dios para mí en el día de hoy? Escucha la meditación en audio del Evangelio de hoy Viernes, según San Mateo 6,19-23: "Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón".

Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy Viernes.

Oración al Espíritu Santo

Une las enseñanzas del Evangelio con una meditación y oración del día al Espíritu Santo, y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu vida.

Intenciones del día: peticiones de oración

En el evangelio del día Viernes 19 de junio de 2026, con las lecturas del día en San Mateo 6,19-23, reflexiona sobre "Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón". Hoy tenemos la clara invitación a orientar el corazón hacia el cielo en familia, trabajo y comunidad, administrando los bienes con generosidad y sin dejar que la codicia apague la luz interior. El tesoro verdadero es el Reino.

¿En qué necesidad te habló Jesús hoy a través del Evangelio de hoy Viernes? Revisa dónde guardas tu tesoro. Elige la luz del ojo sencillo, comparte con manos abiertas y confía en el Padre que te llama a libertad verdadera cada día. Dinos en los comentarios, y estaremos orando por tus intenciones. Comparte esta reflexión del día con alguien que necesite esperanza hoy. Suscríbete gratis y recibe tu bendición diaria cada mañana directamente en tu correo, con su reflexión católica.

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