Categoría: Evangelio del día

Evangelio de hoy Martes y Lecturas del día 7 de Julio de 2026 - San Mateo 9,32-38

Evangelio del día martes 7 de julio 2026 🙌 Medita las lecturas de hoy, Mateo 9,32-38: ¿Ofreces algo de tu tiempo a Dios? Entrégate a servir y verás los milagros

"La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos" es la frase del evangelio de hoy Martes 7 de julio de 2026, con las lecturas del día y la reflexión católica que inspira en el Martes de la semana XIV del tiempo ordinario. La Palabra diaria en San Mateo 9,32-38 nos revela la profunda compasión del Señor al ver a las multitudes abatidas y desorientadas. Con amor infinito, nos invita a rogar fervientemente por más almas dispuestas a servir en su obra restauradora. Explora las lecturas del día con la reflexión de hoy explicada.

Índice lecturas de hoy

Santo del día

Sor María Romero Meneses realizó diversas obras sociales para la formación de las jóvenes, en especial las personas más pobres y abandonadas: Biografía

Mensaje del Evangelio

La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos (Cf. Mateo 9,32-38)

Evangelio de hoy Martes, Mateo 9,32-38: La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos

Oración de serenidad: Jesús, Divino Pastor de mi alma

Jesús, Divino Pastor de mi alma, acudo a Ti porque muchas veces me siento abatido y desorientado por tantas ocupaciones en las que vivo. Reconozco que mi voz interior se apaga por las angustias terrenales y me cuesta proclamar tus maravillas. Perdona mi indiferencia ante el sufrimiento de quienes caminan a mi lado. Desata mi corazón de todo apego para que pueda consolar a otros como yo he sido consolado por ti. Lléname de esa misma compasión que brota de tu Sagrado Corazón, y conviérteme en un trabajador incansable de tu reino, llevando paz, esperanza y verdadera luz a cada rincón de mi hogar y de mi trabajo. Amén.

Lecturas del día Martes

Oseas 8,4-7.11-13: Sembraron vientos, recogerán tempestades

Así dice el Señor: "Ellos se dieron reyes, pero sin mi consentimiento; nombraron príncipes que yo no aprobé. Con su plata y su oro se hicieron ídolos para su propia ruina. Rechaza tu ternero, Samaría; mi ira se ha encendido contra ellos. ¿Hasta cuándo no podrán purificarse los hijos de Israel? Ese ternero lo hizo un escultor, no es un dios; será reducido a pedazos el ternero de Samaría. Porque siembran vientos, cosecharán tempestades; el trigo no tiene espigas, no da harina; y si la diera, los extranjeros se la tragarían. Efraín multiplicó los altares para expiar el pecado, pero esos altares le han servido para pecar. Aunque yo les escriba multitud de leyes, las considerarán como leyes de un extraño. Ofrecen sacrificios que me agradan y comen la carne; pero el Señor no los acepta. Ahora él recordará sus culpas y castigará sus pecados: ellos volverán a Egipto". Palabra de Dios.

Salmo del día

Salmo 115(113B): El pueblo de Israel confía en el Señor (R)

Nuestro Dios está en el cielo; él hace todo lo que quiere. Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de las manos de los hombres. /R.

Tienen boca, y no hablan; tienen ojos, y no ven; tienen orejas, y no oyen; tienen nariz, y no huelen. /R.

Tienen manos, y no palpan; tienen pies, y no caminan. Que sean como ellos los que los fabrican y todos los que confían en ellos. /R.

Pueblo de Israel, confía en el Señor: él es tu ayuda y tu escudo. /R.

Evangelio del día Martes

Lectura del día: Mateo 9,32-38: La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos

En aquel tiempo, le presentaron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, decía: "Jamás se vio nada igual en Israel".

Pero los fariseos decían: "Él expulsa a los demonios por obra del príncipe de los demonios".

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.

Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.

Entonces, Jesús dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a su cosecha". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Comentarios al Evangelio de hoy

El Evangelio de hoy nos sumerge en la infinita compasión divina frente al abandono humano. Cuando el mal nos arrebata la voz y nos aísla, el poder celestial interviene para devolvernos la capacidad de comunicarnos y alabar. Como cristianos en el mundo actual, debemos dejarnos conmover por el sufrimiento de tantas personas que caminan cansadas y sin rumbo fijo. No podemos ser espectadores indiferentes ni jueces implacables. Estamos llamados a ser trabajadores activos en esta gran cosecha, orando con fervor y brindando nuestra ayuda concreta para que el mensaje de salvación alcance y restaure todos los corazones heridos.

"Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, proclamando la Buena Noticia y curando todas las enfermedades. Su mirada no es una mirada apresurada, sino que se detiene, se conmueve. Jesús siente compasión. Esta compasión no es un simple sentimiento humano de lástima; es la conmoción de Dios ante la miseria del hombre. Al ver a la multitud abatida, como ovejas sin pastor, el Señor siente la urgencia de actuar y pide a sus discípulos que oren: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos». Hoy también hay una gran necesidad de trabajadores para la cosecha del Señor. Y la primera forma de participar en esta misión es la oración. Rezar para que el Señor envíe trabajadores a su campo. Pero esta oración debe ir acompañada de nuestra propia disponibilidad. Cada uno de nosotros, en la medida de sus posibilidades, está llamado a ser un trabajador en el campo de Dios, llevando la compasión de Cristo a los descartados, a los enfermos, a los que están cansados y oprimidos por las dificultades de la vida. No podemos cerrar los ojos ante el sufrimiento ajeno; debemos tener esa misma mirada compasiva que sana, consuela y devuelve la dignidad perdida."

- Papa Francisco, Ángelus.

Evangelio del día: video

¿Qué mensaje tiene Dios para mí en el día de hoy? Escucha la meditación en audio del Evangelio de hoy Martes, según San Mateo 9,32-38: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos".

Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy Martes.

Oración al Espíritu Santo

Une las enseñanzas del Evangelio con una meditación y oración del día al Espíritu Santo, y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu vida.

Oración del día al Espíritu Santo: Martes 7 de julio de 2026: El Dulce Huésped te ayuda a perdonar y a liberarte del rencor hacia otros y hacia ti mismo

Intenciones del día: peticiones de oración

En el evangelio del día Martes 7 de julio de 2026, con las lecturas del día en San Mateo 9,32-38, reflexiona sobre "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos". El Evangelio nos llama hoy a no esconder nuestros dones, sino a entregarlos con profunda generosidad en favor de los que sufren o están desamparados. Convirtámonos en una respuesta viva y llena de caridad para todos aquellos que caminan abatidos diariamente.

¿En qué necesidad te habló Jesús hoy a través del Evangelio de hoy Martes. Tus palabras y acciones pueden ser el milagro que alguien espera con urgencia. No te quedes de brazos cruzados mientras la abundante cosecha se pierde. Levántate, entrega tu amor sin medida y confía en que Dios bendecirá tu incansable y hermoso servicio cristiano. Dinos en los comentarios, y estaremos orando por tus intenciones. Comparte esta reflexión del día con alguien que necesite esperanza hoy. Suscríbete gratis y recibe tu bendición diaria cada mañana directamente en tu correo, con su reflexión católica.

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❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre el Evangelio y ser trabajadores de la fe

Esta expresión refleja el profundo abandono espiritual y emocional en el que vivía el pueblo, marginado por las rígidas normas de su tiempo. Sentían que nadie los comprendía ni los guiaba con genuina misericordia. Como nos recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, Dios nunca nos abandona en nuestras fatigas; siempre nos ofrece su gracia y nos llama a cuidarnos mutuamente, sanando las profundas heridas con verdadero amor fraternal.

Significa que existe una inmensa cantidad de almas en el mundo actual esperando escuchar el mensaje liberador de la salvación. Hay muchos corazones sedientos de consuelo, paz y esperanza en medio de sus crisis cotidianas. Como afirmaba San Juan Pablo II, el mundo tiene sed del Evangelio, y todos los bautizados estamos llamados a llevar esa luz transformadora con absoluta valentía, entregando nuestros dones espirituales sin miedo al rechazo.

Podemos trabajar activamente mediante nuestras oraciones diarias, intercediendo fervientemente por quienes están alejados de la verdad. También, lo logramos al realizar obras concretas de caridad en nuestras comunidades. Como dice la Escritura: "Hagan todo con amor" (1 Corintios 16,14). Brindar tiempo, escuchar con empatía y ofrecer ayuda desinteresada a los enfermos y solitarios nos convierte en auténticos obreros comprometidos con la gran misión de compasión y salvación de Dios

Otros Evangelios del día.

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