Utilizamos Cookies para mejorar la experiencia de usuario. Lee la política de privacidad
Categoría: Caminando en la fe

A los hijos se les debe hablar con la verdad sobre el Cielo, Infierno y Purgatorio, aunque debemos buscar imágenes y palabras adecuadas

¿Cómo podemos explicarles a los hijos la existencia del Cielo, Infierno y Purgatorio sin tratar de recurrir a imágenes grotescas que puedan ser perjudiciales para sus pequeñas mentes no formadas? Debemos enseñarle estas cosas a los hijos, por supuesto, pero siempre buscando la forma apropiada de hacerlo.

¿Por qué vivimos? ¿De dónde venimos? ¿Cómo deberíamos vivir? Estas son grandes preguntas que definen nuestra existencia en la tierra, pero incluso la gente de fe tiende a no pensar en ellas. Nuestra vida terrenal es corta e incierta; nuestra vida después de la muerte es eterna. Comparada con el futuro que yace más allá de la tumba, nuestra vida aquí parecerá un mero destello. Y Las decisiones que tomemos, cómo amamos a Dios y al prójimo, determinarán dónde y cómo pasaremos la eternidad.

"En todo lo que hagas, recuerda tus últimos días, y nunca pecarás" (Eclesiásticos 7:36).

Pero, ¿cuántas veces en el transcurso del día pensamos en nuestros últimos días?

La Iglesia Católica ha enseñado acerca de las Cuatro Últimas Cosas: muerte, juicio, cielo, infierno.Tomemos este pequeño tiempo para conocer mejor estos lugares, aprender de ellos y cómo transmitirlo a los hijos.

Visiones que pueden ser perturbadoras.

Sabemos que podemos construir un pedacito de cielo o infierno en esta vida terrenal aterrizadas en nuestra propia experiencia de vida; sabemos también que el cielo no se ha visto por ojo humano, sin embargo, existieron santos y santas que tuvieron una visión providencial sobre el infierno (Sor Faustina, Santa Teresa, San Juan Bosco, entre otros)

Dicha experiencia sobre natural de manera entendida como ellos la vieron no es para nada agradable, de hecho el infierno es el "lugar para el diablo y sus ángeles", ¿cómo explicar esto a los niños sin ánimo de perturbarlos mental y espiritualmente.? ¿Cómo explicarles el santo temor a dios y justicia divina?. Dios le bendiga. Paz y bien.

Cómo enseñar a los hijos la existencia del purgatorio, cielo o infierno.

Creo que en primer lugar debes hablarles a los niños con la verdad, aunque debemos buscar imágenes que sean comprensibles en función a su edad.

Te anexo la mejor catequesis para niños que encontré en La Verdad Católica, es un texto muy adaptado a lo que ellos pueden entender. Te copio unos fragmentos:

1.- El Cielo. ¿Cómo es el Cielo?

  • Vivir el cielo es "estar con Dios". ¡Te imaginas!
  • Ver cara a cara a Dios mismo. Esto basta para ser todo lo feliz que se puede ser, para tener toda la alegría, vida, luz, paz que se puede tener. Y tenerlas para toda la eternidad, para siempre y por siempre.
  • Es el estado de infinita felicidad, en donde podrás amar y ser amado por Dios para siempre. En esta vida perfecta podrás estar con el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo, la Virgen María, todos los santos y todos aquellos hermanos tuyos que lograron llegar al cielo también.
  • San Pablo en una de sus cartas dice sobre el cielo: "Lo que ni el ojo vió, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, es lo que Dios preparó para los que lo aman" ( 1Co 2,9), queriendo dar a entender que la felicidad que vivirás en el cielo no te la puedes ni imaginar, y no se compara para nada con la más grande felicidad que hayas podido sentir en esta vida.
  • ¿No crees que vale la pena cualquier esfuerzo en esta vida para lograr ganar este cielo?

¿Quienes van al Cielo?

Van al Cielo los que mueren en la gracia y la amistad con Dios, es decir sin pecado alguno, ni venial ni mortal , completamente purificados.

2. La existencia del Purgatorio.

Al purgatorio dedicaremos una explicación más larga, no porque sea el más importante, sino porque es sobre el que más dudas tenemos.

La palabra PURGATORIO, trae a la mente de muchos católicos algo así como un lugar de tormentos, una sala de espera donde los que ya están salvados, pero no son totalmente buenos, esperan su hora de entrar al cielo.Y mientras tanto sufren toda clase de padecimientos.

La Iglesia en su catecismo nos enseña como dogma de fe (algo que debe ser creido por todos los católicos) lo siguiente :

  • El purgatorio sí existe.
  • No es un lugar sino un estado, en el que los difuntos son "purfificados".
  • Que los vivos pueden ayudar a los difuntos con oraciones y sacrificios.

En presencia de Dios sólo es posible entrar con una absoluta pureza. Nada que tenga el menor defecto puede comparecer ante El.

¿Qué significa estar purificado?

Te vamos a explicar de forma sencilla, y esto con estos dos ejemplos, lo que es el lugar de purificación llamado Purgatorio.

a. Se te entrega un alma limpia.

Dios te entrega el alma como si fuera una hoja perfectamente blanca, limpia, después de tu bautismo.

Cuando tu cometes un pecado mortal (grave) haces una mancha negra y grande en esa hoja. Si vas a confesarte, entonces el Sacerdote, en nombre de Dios te perdona y es como si borrara con una goma esa mancha; sin embargo, siempre a pesar de lo borrado queda una marca en tu hoja de que esa mancha estuvo algún día ahí .

Cuando cometes un pecado venial (menor), creas una mancha gris y pequeña en esa hoja blanca que es tu alma. Por ser un pecado pequeño puedes arrepentirte y pedir perdón a Dios por ti mismo, sin necesidad de una confesión. El por lo mucho que te ama , te perdona y borra esa mancha con su goma, pero queda también la marca de ese pequeño borrón. Estas manchas que quedan se llama la "pena temporal" que hay que pagar.

Para poder entrar al cielo necesitas tener esa hoja que es tu alma, perfectamente blanca, rechinando de limpia, como estaba cuando por vez primera te la entregaron, sin ningún manchón o borrón, por pequeño que sea.

b. Cuidar los dones.

Cuando naces, Dios te regala unas cualidades, talentos o dones, que depende de tí el desarrollarlos a lo largo de tu vida.

Si al morirte tienes esas virtudes a medio hacer, no puedes entrar así al cielo, entonces durante el purgatorio, se perfeccionan esas virtudes que estaban imperfectas.

¿Qué es el Purgatorio?

Es el estado en el que un alma se purifica de los pecados que hizo y de las virtudes que no desarrolló , para poder entrar al cielo con Dios. El purgatorio puede ser más o menos profundo, dependiendo de cada alma.

¿Quienes van al Purgatorio?

Al purgatorio van los que mueren en la gracia y la amistad con Dios, pero no totalmente purificados, aunque estén seguros de su salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar al cielo.

¿Pórqué se sufre en el Purgatorio?

El alma en el purgatorio sufre por dos razones:

  • Siente un gran dolor de verse defectuosa, manchada, no perfecta.
  • El alma ama a Dios con un amor inmenso, lo que más desea es unirse cuanto antes a El, pero se da cuenta de que por sus pequeñas manchas e imperfecciones no puede hacerlo todavía.

Esta angustia, este sufrimiento es grandísimo, sin embargo las almas del purgatorio son almas a la vez alegres porque:

  • Saben que es seguro que podrán entrar al cielo.
  • Se ven a si mismas impuras, manchadas necesitadas de purificación. Por eso se alegran de sufrir para hacerse dignas de Dios y del cielo.
  • Son almas que tienen un amor ardiente a Dios, El amor no mide, no siente el sacrificio, más aún, lo desea porque sabe que es un medio necesario para unirse al amado.

Purificando las manchas del alma.

¿Puedo tratar de purificar las manchas de mi alma en vida? Claro que puedes: primero tratando de desarrollar lo más que puedas los talentos que Dios te dió. Segundo, si has pecado, puedes purificarte, haciendo sacrificios, penitencia, ofreciendo tus dolores, tu oración, haciendo obras buenas, todo ésto con la intención de "reparar" esas ofensas a Dios.

También puedes purificar esas manchas ganando "indulgencias" (que en otro momento te explicaremos) .

El Purgatorio es el último regalo de Dios.

Debemos dar gracias a Dios por este útimo regalo, una última oportunidad para poder entrar al cielo. El purgatorio es entonces esa última mirada de amor de Dios hacia el hombre que va a su encuentro

3. El Infierno.

Lo primero que debe quedar muy claro es que Dios no "te manda al infierno". Dios es un Dios de amor. Lo que pasa es que tanto amó al hombre que cuando lo creó le regaló la LIBERTAD, es decir que el hombre, puede decidir por si mismo lo que hace durante su vida y por lo tanto su destino final.

Entonces los hombres que van al infierno es porque ellos lo decidieron. Tuvieron durante toda su vida y hasta el último momento antes de su muerte, la oportunidad de buscar el PERDON de Dios y decidieron no hacerlo.

¿Quienes van al Infierno?

Aquellas almas que mueren en pecado mortal (grave) sin estar arrepentidos. Aquellos que no quisieron acoger el amor misericordioso (el perdón) de Dios en la confesión.

¿Cómo es el Infierno?

Es estar separado para siempre de Dios, en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad. Esto significa que las almas del infierno sufren muchísimo y no pueden ser felices nunca porque no tendrán a Dios nunca. Sufren porque estuvo en sus manos poderse salvar y ellos decidieron no hacerlo y ya no hay remedio alguno.

Nuestra meta es el Cielo y hacia allá todos nos queremos reunir con alegría con nuestros seres queridos que ya partieron para formar parte de los grandes banquetes celestiales. "Recemos unos por otros para que nos encontremos alegremente en el cielo". (Santo Tomás Moro)

Cuando enseñamos a los hijos sobre el Cielo, Purgatorio y el Infierno, estamos dando a conocer un poco sobre el Cristo nuestro Salvador. Enseñarles estas verdades es crearles la necesidad de llevar una vida mas santa y amorosa con Dios y con los demás. Procuremos que sus nombres estén escrito en el Libro de la Vida del Cordero.

Recursos sobre Cielo, infierno y Purgatorio.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Fraynelson.com

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

Puedes compartir toda esta información en tus redes sociales a través de los botones de compartir. Si usted va a copiar esta información en su blog, debe colocar un link activo de la forma: Pildorasdefe.net | Para cualquier otro tipo de copia, reproducción o utilización le invitamos a leer todos nuestros términos legales
Apoya a Píldoras de Fe Nuestro portal se sostiene de tu generosidad. Ayúdanos a seguir llegando a más personas. Dona ahora
Déjanos tus comentarios
Tus palabras importan, te invitamos a dejar tus comentarios sobre este tema, los leemos contínuamente. (Espera un momento que se cargue el sistema de comentarios)

RECURSOS DE UTILIDAD

FACEBOOK TWITTER WHATSAPP