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Categoría: Caminando en la fe

Debemos creer en la existencia del demonio, es Dogma de la Iglesia. El mayor logro del demonio es haber hecho creer a todos que no existe

Creer en la existencia del demonio. Es Dogma de Iglesia.

Creer en la existencia del demonio es uno de los Dogmas de fe que enseña la Iglesia Católica. Pero más allá de esta certificación real para los fieles, vamos a hablar en este artículo sobre la real existencia del demonio y su influencia en este mundo, ya que algunos piensan que no existe y esto ha sido uno de los mayores logros del demonio.

¿Qué son los demonios?

Según una entrevista realizada al Padre Fortea, un reconocido exorcista a nivel mundial, "un demonio es un ser espiritual de naturaleza angelical que ha sido condenado por la eternidad debido a su rebelión contra Dios. Como espíritus puros, los demonios no están hechos de materia. Debido a que no tienen cuerpos, los demonios no están inclinados a ningún "pecado de la carne" (es decir, es imposible que cometan los pecados de la lujuria o la gula). Los pecados de los demonios son exclusivamente espirituales. Pero pueden tentar a los seres humanos a pecar en asuntos de la carne.

Los demonios no fueron creados malvados. (De hecho, es imposible para Dios, que es la bondad misma, crear algo malo). Recuerde: los demonios son sólo "ángeles malos", ángeles caídos al abismo.

Después de que Dios creó a los ángeles, probó su fidelidad a Él antes de admitirlos a la Visión Beatífica, la visión de su propia esencia. Para los seres puramente espirituales, esta "visión" de la esencia de Dios sería una visión puramente intelectual. Algunos ángeles obedecieron la prueba divina; otros no. Los que desobedecieron se transformaron irreversiblemente en demonios y fueron expulsados del cielo.

Estos demonios que se rebelaron, no vieron a Dios como un bien, sino como el opresor de su libertad. El odio nació cuando sus voluntades resistieron el llamado de Dios y se aferraron a la decisión de dejar la casa del Padre.

"Entonces se libró una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron contra el Dragón, y este contraatacó con sus ángeles, pero fueron vencidos y expulsados del cielo. Y así fue precipitado el enorme Dragón, la antigua Serpiente, llamada Diablo o Satanás, y el seductor del mundo entero fue arrojado sobre la tierra con todos sus ángeles." (Apocalipsis 12,7-9)

¿Dónde viven los demonios?

Los demonios son seres espirituales que residen en el infierno y no gozan ya de ninguno de los beneficios de la redención de Cristo.

Estos demonios, sin embargo, no perdieron su capacidad racional ni su sabiduría angelical, más bien, la utilizan para el mal. Dios les permite ejercitar influencia limitada en las criaturas y en las cosas.

El demonio no es una fábula, un mito o un mero símbolo como algunos lo creen, para su propia desgracia. La existencia verdadera del demonio ha sido siempre enseñada por la Iglesia en su magisterio ordinario.

Desmentir la existencia del demonio es negar la revelación divina que nos advierte sobre nuestro enemigo y sus tácticas. Todos los Santos lucharon con valentía contra el demonio pues los sostenía la fe. Sus vidas son modelos que nos demuestran como vivir en el poder de Jesucristo la vida nueva.

Jesucristo  vino para vencer al demonio y liberarnos de su dominio que se extendía por todo el mundo sin que pudiésemos salvarnos por nuestra cuenta.

Jesucristo vence al demonio definitivamente en la Cruz. La actividad del demonio en la tierra sin embargo continuará hasta el fin de los tiempos. La parusía manifestará plenamente la victoria del Señor con el establecimiento de su Reino y el absoluto sometimiento de todos sus enemigos.

Mientras tanto Dios permite que vivamos en batalla espiritual en la cual se revela la disposición de los corazones y nos da oportunidad de glorificar a Dios siendo fieles en laspruebas. 

Ahora debemos decidir a que reino vamos a pertenecer, al de Cristo o al de Satanás. Si perseveramos fieles a Jesús a través de las pruebas y sufrimientos, el demonio no podrá atraparnos

Qué dice el Catecismo de la Iglesia sobre el demonio.

"La última petición a nuestro Padre está también contenida en la oración de Jesús: "No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno" (Jn 17,15) Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el "nosotros", en comunión con toda la Iglesia y para la salvación de toda la familia humana. La Oración del Señor no cesa de abrirnos a las dimensiones de la Economía de la salvación. Nuestra interdependencia en el drama del pecado y de la muerte se vuelve solidaridad en el Cuerpo de Cristo, en "comunión con los santos". (CIC n° 2850)

"En esta petición, el mal no es una abstracción, sino que designa una persona, Satanás, el Maligno, el ángel que se opone a Dios. El "diablo" ["dia-bolos"] es aquél que "se atraviesa" en el designio de Dios y su obra de salvación cumplida en Cristo". (CIC n° 2851)

"Homicida desde el principio, mentiroso y padre de la mentira" (Jn 8,44), "Satanás, el seductor del mundo entero" (Ap 12,9), es aquél por medio del cual el pecado y la muerte entraron en el mundo y, por cuya definitiva derrota, toda la creación entera será "liberada del pecado y de la muerte".[136] "Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios le guarda y el Maligno no llega a tocarle. Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero yace en poder del Maligno" (1 Jn 5,18-19): El Señor que ha borrado vuestro pecado y perdonado vuestras faltas también os protege y os guarda contra las astucias del diablo que os combate para que el enemigo, que tiene la costumbre de engendrar la falta, no os sorprenda. Quien confía en Dios, no tema al demonio. "Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?" (Rm 8,31). (CIC n° 2852)

"La victoria sobre el "príncipe de este mundo" (Jn 14,30) se adquirió de una vez por todas en la Hora en que Jesús se entregó libremente a la muerte para darnos su Vida. Es el juicio de este mundo, y el príncipe de este mundo ha sido "echado abajo" (Jn 12,31).[138] "El se lanza en persecución de la Mujer", pero no consigue alcanzarla: la nueva Eva, "llena de gracia" del Espíritu Santo es librada del pecado y de la corrupción de la muerte (Concepción inmaculada y Asunción de la santísima Madre de Dios, María, siempre virgen). "Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos" (Ap 12,17). Por eso, el Espíritu y la Iglesia oran: "Ven, Señor Jesús" (Ap 22,17.20), ya que su Venida nos librará del Maligno".(CIC n° 2853)

"Al pedir ser liberados del Maligno, oramos igualmente para ser liberados de todos los males, presentes, pasados y futuros de los que él es autor o instigador. En esta última petición, la Iglesia presenta al Padre todas las desdichas del mundo. Con la liberación de todos los males que abruman a la humanidad, implora el don precioso de la paz y la gracia de la espera perseverante en el retorno de Cristo. Orando así, anticipa en la humildad de la fe la recapitulación de todos y de todo en Aquel que "tiene las llaves de la Muerte y del Hades" (Ap 1,18), "el Dueño de todo, Aquel que es, que era y que ha de venir" (Ap 1,8): Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo". (CIC n° 2854)

El demonio existe y actúa en el mundo.

Es completamente real la existencia del demonio. Ellos son ángeles caídos, seres espirituales, en cierto sentido superiores a nosotros, pues no están atados al tiempo y al espacio ni a sus leyes como lo estamos nosotros, y además son más inteligentes que nosotros.

Es completamente verdadero que los demonios existen y actúan en el mundo. Dios, que es bueno y no retira el ser a las criaturas, les mantiene en la existencia por amor, puesto que no se arrepiente de nada de lo que ha creado. (Sabiduría 11,24).

Al estar en esta creación, pueden influir en el mundo, y Dios permite su acción porque no puede frustrar su plan de amor, e incluso contribuye a manifestar de un modo más pleno su amor y su gloria.

Los demonios son ángeles realmente malvados y caídos que siguen a Satanás en lugar de a Dios. Ellos buscan tu desctrucción, la destrucción de todo ser humano ya que fueron hechos a imagen y semejanza de Dios.

Los demonios son poderosos, y la Biblia indica que cualquier ser humano que juegue con ellos está entrando en territorio insensato y peligroso (2 Pedro 2,10-12; Hechos 19,13-16). Sin embargo, aunque los demonios/ángeles caídos son enemigos de Dios y de la humanidad, son enemigos que ya se encuentran derrotados. Y aunque podemos creer en la existencia del demonio, también debemos creer que Dios es infinitamente más poderoso que todos ellos juntos.

Más sobre el demonio.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Corazones.org

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

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