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Categoría: Virgen María
mayo mes de maria dia  la virgen no puede faltar

Devoción para el día 4 de mayo, mes de María. María fue esencial en el plan de amor de Dios porque Jesús fue nuestra salvación. La Virgen no puede faltar

Mayo, mes de María. Día 4: La Virgen María no puede faltar.

Mayo es el mes de María, para nosotros los católicos es uno de los meses más bonitos del año. Elevamos una dedicatoria de corazón a nuestra Madre del Cielo, acudimos a su ternura de Madre y buscamos su protección. Ella nos ama y quiere que avivemos nuestros corazones para que amemos a su Hijo Jesús. En el día 4 del mes de mayo, pedimos a María que nunca nos falte la gracia de amar a Dios. Es que la Virgen no puede faltar.

Mayo, mes de María.

La importancia de La Virgen María en el plan de salvación del Creador no se mide por el mero número de citas bíblicas; sino por su papel central en la revelación.

En su encíclica de 1987, Redemptoris Mater ("Madre del Redentor"), San Juan Pablo II señaló lo siguiente: "El misterio de esa mujer, desde los primeros capítulos del Libro de Génesis hasta el Libro de Apocalipsis, acompaña la Revelación del plan salvífico de Dios para la humanidad".

Asimismo, en su carta apostólica de 1988, Mulieris Dignitatem, San Juan Pablo II señala que la Encarnación "constituye el punto culminante y definitivo del ser de Dios, revelación a la humanidad... una mujer se encuentra en el centro de este acontecimiento salvífico".

Día 4 del mes de mayo, mes de María.

María, la madre del Verbo Encarnado, es esencial para el plan de salvación de Dios porque Jesús es la culminación de la historia de la salvación. Ella, no puede faltar en ningún espacio de nuestras vidas.

1. Oraciones iniciales del mes de María.

Para el día 4 de la devoción del mes de María, meditamos sobre la Presencia de nuestra Madre en nuestros ambientes.

Señal de la Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición.

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén

Pida aquí la gracia que desea alcanzar.

2. Oración a Jesús por María.

Jesús mío, me gusta orar a María, tu Santa Madre, ella me enseña con su manera de vivir, a ser dócil a tu Palabra, a tomarla en serio, y a dejarse guiar por ella; pero también María se presenta como una servidora, como una que sale a ayudar a su prima Isabel, cuando esta la necesita. Así quiero ser yo, mi Señor y mi Dios, quiero ser uno que es dócil a tu Palabra y que sale de sí a servir a los hermanos que tanto necesitan de Ti. Gracias por darme la oportunidad de ver a María y de aprender de ella, gracias por su amor de Madre y por todas las bendiciones que a través de ella, nos has dado a nosotros que la amamos y la descubrimos como modelo de discípulo que Tú nos has llamado a seguir. Confío en tu compañía y en tu Bendición Señor, gracias por todo lo bueno que me das por ayudarme a ser cada día un mejor ser humanos. Cómo mi madre María, me uno a sus eternas palabras de entrega que hacen y harán eco en nuestra historia de salvación: Hágase en mí según tu Palabra. Amén

3. Oración de petición a María.

Santa María, Madre de Dios y Madre mía. Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:

  • "No tienen vino". Oh María, como madre, te ruego que presentes siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.
  • "Hagan lo que Él les diga". Santa Madre de Dios, dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente.
  • "He aquí la esclava del Señor". Te pido, María, que eres Madre de amor, que yo no tenga otra respuesta más que esta, ante todo lo que Cristo me insinúe.

4. Reflexión para el día 4 de mayo, mes de María.

Meditamos sobre: María no puede faltar en ningún lugar.

La plaza de San Pedro, en Roma, durante siglos no había tenido una imagen de la Virgen. Un amigo mío, universitario, en mayo de 1980, al ver tantas estatuas e imágenes en la plaza comentó: "¡Falta la Virgen!; si tengo oportunidad, se lo digo al Papa".

A los pocos días, en una audiencia de San Juan Pablo II con universitarios, el entonces Papa iba saludando por el pasillo central del aula a los más cercanos. Cuando pasó cerca de este amigo, le dijo: "Santo Padre: en la plaza de San Pedro no está la Virgen, no está la Madonna".

San Juan Pablo II lo pensó un momento y le contestó en castellano: "La Plaza no está completa... Habrá que terminarla, habrá que terminarla...".

Al año siguiente, en 1981, San Juan Pablo II inauguraba un mosaico grande dedicado a María, Madre de la Iglesia, que se encuentra en una fachada, sobre la plaza.

"Me alegra inaugurar este testimonio de nuestro amor ( ... ), que todos los que vengan a esta plaza de San Pedro eleven la mirada a nuestra Señora, para dirigirle ( ... ) un saludo personal". (San Juan Pablo II)

Si en tu habitación no tienes una imagen de la Virgen, tu habitación está incompleta. Si en la sala de estar de tu casa no tienes una imagen de la Virgen, está incompleta. ¡Ponla! Y ojalá te acostumbres a mirarla, a saludarle, cuando entres y salgas. Te ayudará a recordar que Ella te acompaña.

Madre mía, te quiero. Quiero quererte más; quiero acordarme más veces de ti. Qué me sirvan tus imágenes. Continúa ahora hablándole un rato.

5. Oración final.

Amado Jesús, al igual que María, tu Santa Madre, quiero estar abierto siempre a la acción del Espíritu Santo, configurarme completamente a tu amor y tu misericordia. Como ella, acepto también ser tu esclavo, tu siervo, atento siempre a escuchar tu Palabra y hacerla una acción de vida. Deseo responderte siempre con generosidad y sencillez, como lo hizo María, quien supo escucharte y obedecerte desde siempre. Y a ti, Oh María, amada universal del Verbo, la nueva Eva escogida, auxilio de los pecadores y de los que buscan tu intercesión, acógeme siempre bajo tu manto protector, soy también tu hijo y sé que te preocupas por mí. Te ruego que poses tu mano sobre mis hombros y me guíes por el camino de tu hijo Jesús. Como tú, quiero poder decir y sentir con toda la pasión de mi alma: "Mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador". Amén.

Intenciones de oración para el 4 de mayo.

En María, podemos encontrar dirección hacia la paz de Dios. Debemos acudir a ella en momentos en que sentimos perder la paciencia y la paz del corazón. Ella puede ayudarnos a recuperarla. En las intenciones de oración para el día 4 de mayo, queremos presentarle a María a los que están desempleados, para que puedan encontrar el empleo adecuado para el sostén de sus familias. Cada día del mes de mayo estamos realizando una petición especial. También puedes unirte a nosotros con tus intenciones de oración. Escribe aquellas cosas que salen de tu corazón y ofréceselas a María. Deja tus peticiones de oración en los comentarios. Si quieres puedes unirte a nuestro rezo del Santo Rosario diario. Que, este mes de mayo de dedicado a María, podamos también ser alivio para los demás. Encontremos paciencia al lado de nuestra Madre. Dios te bendiga mucho.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Padre José Pedro Manglano
Venezolano, esposo y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.
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