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Categoría: Aprende a orar

En su libro, Introducción a la vida Devota, San Francisco de Sales nos enseña 4 sencillos pasos para orar al despertar, Para rezar una la oración de la mañana

San Francisco de Sales te enseña 4 pasos para orar en las mañanas.

Muchos somos lo que nos preguntamos cómo podemos despertarnos y orar por las mañanas con gran eficacia, de tal modo que cada palabra que pronunciemos sea positiva en nuestro crecimiento interior. La oración de la mañana es algo muy importante para comenzar nuestra vida. Tratamos de llevar una vida espiritual acorde a las enseñanzas de Cristo. Y, siguiendo sus pasos, debemos orar en las mañanas como Él lo hizo cuando subía todos los días a la montaña al despertar.

Lo siguiente, es extraído del Libro de San Francisco de Sales: Introducción a la Vida Devota, y puede sernos de mucha ayuda cuando queremos tomar este hábito de la oración mañanera muy seriamente.

4 pasos para rezar la oración de la mañana.

San Francisco de Sales nos muestra que, para rezar la oración de la mañana debemos seguir 4 pasos sencillos. De las oraciones, la primera es la que se hace por la mañana, como una preparación general para todas las obras del día. Las harás de esta manera:

1. Agradecer y adorar

Da gracias y adora profundamente a Dios por la merced que te ha hecho de haberte conservado durante la noche anterior; y, si hubieses cometido algún pecado, le pedirás perdón.

2. Tomar conciencia del tiempo presente

Considera que el presente día se te ha dado para que, durante el mismo puedas ganar el día venidero de la eternidad, y haz el firme propósito de emplearlo con esta intención.

3. Mantenerse alerta para servir y protegerse de la tentación

Piensa de forma previa en qué ocupaciones, qué tratos y ocasiones puedes encontrar, en este día de servir a Dios. Y qué tentaciones de ofenderle pueden sobrevenir, a causa de la ira, de la vanidad o de cualquier otro desorden. Y, con una santa resolución, prepárate para emplear bien los recursos que se te ofrezcan de servir a Dios y de progresar en el camino de la devoción. Y, al contrario, disponte bien para evitar, combatir o vencer lo que pueda presentarse contrario a tu salvación y a la gloria de Dios.

Y no basta hacer esta resolución, sino que es menester preparar la manera de ejecutarla. Por ejemplo, si preveo que tendré que tratar alguna cosa con una persona apasionada o irascible, no solo propondré no dejarme llevar hasta el trance de ofenderla, sino que procuraré tener preparadas palabras de amabilidad para prevenirla, o procuraré que esté presente alguna otra persona, que pueda contenerla.

Si preveo que podré visitar un enfermo, dispondré la hora y los consuelos pertinentes que he de darle; y así de todas las demás cosas.

4. Refúgiate en los brazos de Dios

Hecho esto, humíllate delante de Dios y reconoce que, por ti mismo, no podrás hacer nada de lo que has resuelto, ya sea para evitar el mal, ya sea para practicar el bien.

Y, como si tuvieses el corazón en las manos, ofrécelo, con todas tus buenas resoluciones, a la divina Majestad y suplícale que lo tome bajo su protección y que lo robustezca, para que salga airoso en su servicio, con estas o semejantes palabras interiores:

"Señor, he aquí este pobre y miserable corazón que, por tu bondad, ha concebido muchos y muy buenos deseos. Pero, ¡ay!, es demasiado débil e infeliz para realizar el bien que desea, si no le otorgas tu celestial bendición, la cual, con este fin, yo te pido, ¡oh Padre de bondad!, por los méritos de la pasión de tu Hijo, a cuyo honor consagro este día y el resto de mi vida".

Invoca a Nuestra Señora, a tu Ángel de la Guarda y a los Santos, para que te ayuden con su asistencia.

Más estos actos, si es posible, se han de hacer breve y fervorosamente, antes de salir de la habitación, a fin de que, con este ejercicio, quede ya rociado con las bendiciones de Dios, todo cuanto hagas durante el día. Lo que te ruego, es que jamás dejes este ejercicio. Estos 4 pasos para rezar la oración de la mañana, sin duda que dispondrán tu espíritu para enfrentar los retos del nuevo día. Sin duda que, orar en las mañanas es un poderoso hábito que todo cristiano debe aprender a desarrollar en su vida. Sin oración no hay acercamiento a Dios, sin acercamiento no hay bendición. No nos olvidemos entonces de orar al despertar, con la oración de la mañana nos preparamos para sentir la compañía de nuestro Padre amado.

Sobre San Francisco de Sales.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Introducción a la vida devota de San Francisco de Sales
Venezolano, esposo y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.
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