Categoría: Evangelio del día
Favorito

Evangelio de hoy Miércoles y Lecturas del día 16 de septiembre 2026 - San Lucas 7,31-35

Evangelio de hoy miércoles 16 de septiembre 2026 🙌 Lecturas del día, Lucas 7,31-35: Ni el ayuno de Juan ni la mesa llena de Jesús movieron una generación cerrada

"Les tocamos la flauta, pero no bailaron" es la frase del evangelio de hoy Miércoles 16 de septiembre de 2026, con las lecturas del día y la reflexión que inspira en el Miércoles de la XXIV semana del Tiempo Ordinario, memoria de los santos Cornelio y Cipriano.

¿Es que nada les parece bien? Ni el ayuno de Juan ni los banquetes de Jesús los convencieron. El pasaje de Lucas 7,31-35 presenta a Jesús hablando de una generación que siempre encuentra una razón para no responder a Dios. Los compara con niños sentados en la plaza: les tocaron la flauta, pero no bailaron; les cantaron un canto fúnebre, pero no lloraron. A través de esta imagen, el Señor nos enseña que el Reino puede manifestarse de diferentes maneras y que un corazón cerrado siempre encuentra algo que criticar para evitar ser transformado. Reflexionemos con las lecturas y la reflexión explicada.

Índice lecturas de hoy

Santo del día

San Cornelio, papa, y San Cipriano, obispo, mártires amigos: defendieron el perdón de los arrepentidos y la unidad de la Iglesia: Pide hoy su poderosa protección

Mensaje del Evangelio

Les tocamos la flauta, pero no bailaron (Cf. Lucas 7,31-35)

Evangelio de hoy miércoles, Lucas 7,31-35: Les tocamos la flauta, pero no bailaron

Lecturas del día Miércoles

1 Corintios 12,31-13,13: El amor es el camino mejor de todos

Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el mejor camino de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.

El amor dura por siempre; en cambio, el don de profecía se acabará; el don de lenguas desaparecerá y el don de ciencia dejará de existir, porque nuestros dones de ciencia y de profecía son imperfectos. Pero cuando llegue la consumación, todo lo imperfecto desaparecerá.

Cuando yo era niño, hablaba como niño, sentía como niño y pensaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, hice a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo y oscuramente, pero después será cara a cara. Ahora solo conozco de una manera imperfecta, pero entonces conoceré a Dios como él me conoce a mí. Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor; pero el amor es la mayor de las tres. Palabra de Dios.

Salmo del día

Salmo 33: Dichoso el pueblo escogido por Dios (R)

Demos gracias a Dios al son del arpa; que la lira acompañe nuestros cantos, cantemos en su honor nuevos cantares; al compás de instrumentos, aclamémoslo. /R.

Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. Él ama la justicia y el derecho; la tierra llena está de sus bondades. /R.

Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Muéstrate bondadoso con nosotros, porque en ti, Señor, hemos confiado. /R.

Evangelio del día Miércoles

Lectura del día: Lucas 7,31-35: Les tocamos la flauta, pero no bailaron

En aquel tiempo, Jesús dijo: ¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen?

Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros: "Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado".

Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y ustedes dijeron: "Ese está endemoniado".

Y viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Este hombre es un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.

Pero solo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Comentarios al Evangelio de hoy

Hoy, este Evangelio nos confronta con la forma en que respondemos al llamado de Dios. Jesús nos muestra a una generación que ni bailaba ni lloraba, porque había encontrado razones para no actuar. Juan vino con austeridad, y lo rechazaron; el Hijo del Hombre se sentó a la mesa, y también a él lo rechazaron. Como cristianos, estamos llamados a dejar de poner excusas y a reconocer la sabiduría de Dios tanto cuando nos corrige como cuando nos acoge.

El hombre vive dentro de sí el drama de no aceptar la salvación de Dios, porque querría salvarse a su modo. Y Jesús llega incluso a llorar por esta resistencia del hombre, volviendo a proponer siempre su misericordia y su perdón. En suma, no podemos decir precisamente: Sálvanos, Señor, pero a nuestro modo...

El drama de la resistencia a la salvación lleva a no creer en la misericordia y en el perdón, sino en los sacrificios. E impulsa a querer todo bien ordenado, todo claro. Es un drama que también cada uno de nosotros tiene dentro. ¿Cómo quiero yo ser salvado? ¿A mi modo? ¿Al modo de una espiritualidad que es buena, que me hace bien, pero que está fija, tiene todo claro y no hay riesgo? ¿O al modo divino, es decir, siguiendo el camino de Jesús, que siempre nos sorprende, que siempre nos abre las puertas al misterio de la omnipotencia de Dios, que es la misericordia y el perdón? ¿Creo que Jesús es el maestro que enseña la salvación, o voy por doquier siguiendo a gurús que me enseñan otra? Jesús, cuando ve este drama de la resistencia, incluso cuando ve la nuestra, llora.

- Papa Francisco, Homilía en la Capilla de la Casa Santa Marta, 3 de octubre de 2014

Evangelio del día: video

¿Qué enseñanza tiene Dios en el día de hoy? Esta es la meditación en audio del Evangelio de hoy Miércoles, según San Lucas 7,31-35: "Les tocamos la flauta, pero no bailaron".

Puedes invocar, si deseas, la ayuda del Espíritu Santo, para que te ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy Miércoles.

Oración al Espíritu Santo

Une las enseñanzas del Evangelio con una reflexión y oración del día al Espíritu Santo y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu camino.

Oración al Espíritu Santo: Miércoles 16 de septiembre 2026 🙏 ¿Frialdad y silencio en el matrimonio? El Espíritu Transformador restaura el vínculo con paciencia

Intenciones del día: peticiones de oración

El evangelio del día Miércoles 16 de septiembre de 2026, con las lecturas de hoy, en San Lucas 7,31-35, reflexiona sobre "Les tocamos la flauta, pero no bailaron". Hoy, Jesús te invita a no dejar que su voz se te escape escondiéndote detrás de una excusa. Si la Palabra te corrige o te invita a sentarte a su mesa, responde con un paso concreto en lugar de otra objeción más. 

¿En medio de qué necesidad te ha hablado Jesús? El Evangelio de hoy nos enseña que Dios sigue llamándonos, aunque nos cansemos de discutir la forma en que lo hace. Si algo en tu vida requiere conversión, no esperes necesariamente a que la llamada llegue de una manera más conveniente. Abre tus oídos, pídele al Espíritu Santo que te ilumine en la oración, examina con honestidad lo que el Señor te está revelando y da el «sí» que puedas dar hoy, acompañado de una decisión concreta.

  • Si deseas, puedes dejar en los comentarios tus intenciones.
  • Si esto fue de bendición para ti, comparte esta reflexión con quien crees que necesite esperanza.

Puedes suscribirte gratis para recibir la bendición diaria cada mañana directamente en tu correo

👇

❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre la generación que no bailó ni lloró

Porque no era que les faltara anuncio. Les llegó Juan con austeridad y Jesús con su mesa, y a los dos les encontraron defecto. El problema no estaba en el estilo del enviado, sino en un corazón que no quería moverse. También a nosotros nos pasa cuando oímos la Palabra y, en lugar de responder, discutimos el tono. Como enseña nuestro catecismo: el hombre, llamado a la comunión con Dios, puede desconocer o rechazar esa llamada (CIC 29).

Significa que la verdad de Dios no se prueba a gritos en la plaza, sino en quienes se dejan convertir. Juan y Jesús no se contradicen: preparan y cumplen el mismo Reino. Quien tiene la sabiduría de Dios reconoce al Señor en la corrección y en la misericordia. No se queda eligiendo solo lo que le acomoda. Como lo dijo San Agustín: "Si crees lo que te gusta del Evangelio y rechazas lo que no te gusta, no es en el Evangelio en lo que crees, sino en ti mismo" (Contra Fausto 17,3).

Pablo nos recuerda que, sin amor, hasta los dones más grandes suenan a ruido. El Evangelio de hoy muestra lo que ocurre cuando falta ese amor: se critica al mensajero y no se da el paso. El amor disculpa, confía, espera y soporta; no se irrita buscando pretextos. Por eso la primera lectura y Lucas se sostienen: la sabiduría de Dios se reconoce donde el corazón deja de resistirse y empieza a amar de verdad.

Otros Evangelios del día.

Comentarios

¿Quieres dejar comentarios o también intenciones en nuestra portada principal?

Regístrate ahora

Sé el primero en comentar.

Recursos de Utilidad