Categoría: Evangelio del día

Evangelio de hoy Viernes y Lecturas de Hoy 17 de Julio 2026 - San Mateo 12,1-8

Evangelio del día Viernes 17 de julio 2026 🙌 Medita las lecturas de hoy, Mateo 12,1-8: ¿Sueles juzgar a otros? Deja el legalismo y abraza la compasión de Jesús

"El Hijo del Hombre es Señor del sábado" es la frase del evangelio de hoy Viernes 17 de julio de 2026, con las lecturas del día y la reflexión católica que inspira en el Viernes de la semana XV del tiempo ordinario. La Palabra diaria en San Mateo 12,1-8 nos muestra a Jesús defendiendo a sus discípulos hambrientos frente a la rigidez de los fariseos. El Señor revela que la misericordia supera cualquier ley humana, proclamando su soberanía absoluta sobre el descanso sagrado. Explora las lecturas del día con la reflexión de hoy explicada.

Índice lecturas de hoy

Santo del día

San Alejo de Roma renunció a inmensas riquezas para vivir la caridad extrema: Descubre cómo este patrono de enfermos alcanzó la gloria como el hombre de Dios

Mensaje del Evangelio

El Hijo del Hombre es Señor del sábado. (Cf. Mateo 12,1-8)

Evangelio de hoy Viernes, Mateo 12,1-8: El Hijo del Hombre es Señor del sábado

Oración de serenidad: Jesús, Señor de compasión

Jesús, Señor de la compasión infinita, me acerco a Ti reconociendo mis fallas cotidianas. Muchas veces mi corazón se llena de juicios rígidos hacia los demás, priorizando el cumplimiento externo por encima del amor sincero y la misericordia. Perdona mi actitud, que en algunas ocasiones parece farisaica, y perdona también mi falta de empatía ante el sufrimiento de mis hermanos. Libérame de ese legalismo asfixiante que terminan por secar mi espíritu. Lléname de tu inmensa ternura para aprender a mirar al prójimo con comprensión, sabiendo que Tú eres el dueño de mi descanso. Sana mi alma y devuélveme la alegría de servirte fielmente. Amén.

Lecturas del día Viernes

Isaías 38,1-6.21-22.7-8: He escuchado tu oración y he visto tus lágrimas

En aquellos días, Ezequías cayó enfermo de muerte. El profeta Isaías, hijo de Amós, fue a visitarlo y le dijo: "Así habla el Señor: 'Arregla los asuntos de tu casa, porque vas a morir, ya no vivirás'". Ezequías volvió su rostro hacia la pared y oró al Señor: "¡Ah, Señor! Recuerda, te ruego, que yo he caminado en tu presencia con fidelidad y con un corazón íntegro, y que he hecho lo que es bueno a tus ojos". Y Ezequías lloró amargamente. Entonces la palabra del Señor llegó a Isaías: "Ve a decirle a Ezequías: 'Así habla el Señor, el Dios de tu padre David: He escuchado tu oración y he visto tus lágrimas. Voy a añadir quince años a tu vida. Te libraré, a ti y a esta ciudad, de las manos del rey de Asiria, y protegeré esta ciudad'". Isaías dijo: "Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen sobre la llaga, para que se cure". Ezequías había preguntado: "¿Cuál es la señal de que podré subir a la Casa del Señor?". E Isaías le respondió: "Esta será para ti la señal del Señor, de que él cumplirá la palabra que ha pronunciado: Yo haré retroceder diez grados la sombra que el sol ha proyectado en el reloj de Acaz". Y el sol retrocedió diez grados de los que ya había bajado. Palabra de Dios.

Salmo del día

Isaías 38,10.11.12.16: Me has salvado, Señor, de la muerte (R)

Yo pensé: "En medio de mis días tengo que partir hacia las puertas del abismo; se me priva del resto de mis años". /R.

Yo pensé: "Ya no veré al Señor en la tierra de los vivientes, ya no veré más a los hombres entre los habitantes del mundo". /R.

Mi morada ha sido arrancada y enrollada como la carpa de un pastor. Como un tejedor, tú enrollabas mi vida y me cortabas la trama. /R.

¡Señor, mi corazón vivirá para ti, reanima mi espíritu, cúrame y devuélveme la vida! /R.

Evangelio del día Viernes

Lectura del día: Mateo 12,1-8: El Hijo del Hombre es Señor del sábado

En aquel tiempo, Jesús atravesaba unos sembrados un día sábado. Sus discípulos sintieron hambre y comenzaron a arrancar espigas y a comer los granos.

Al ver esto, los fariseos le dijeron: "Mira, tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado".

Pero él les respondió: "¿Acaso no han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes? ¿Y no han leído en la Ley que los sábados, los sacerdotes en el Templo quebrantan el descanso sagrado sin incurrir en culpa? Pues yo les digo que aquí hay alguien que es más grande que el Templo.

Si ustedes comprendieran lo que significa: Misericordia quiero y no sacrificios; no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del Hombre es Señor del sábado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Comentarios al Evangelio de hoy

A través de esta enseñanza del Evangelio, Jesús quiere mostrarnos que la compasión debe gobernar absolutamente todas nuestras acciones. Escandalizarse por ayudar a alguien en el día sagrado demuestra una grave ceguera espiritual, que prioriza las leyes vacías sobre las verdaderas necesidades humanas. El Señor nos advierte sobre el inmenso peligro de convertir nuestra religión en un sistema estricto de condena. Para vivir esto hoy, debemos erradicar toda actitud fiscalizadora y abrazar la empatía auténtica. La verdadera santidad no se mide por cuán estrictos somos, sino por cuánto amor misericordioso somos capaces de entregar libremente.

"Cristo, al revelar el amor-misericordia de Dios, exigía al mismo tiempo a los hombres que se dejasen guiar en su vida por el amor y la misericordia. Esta exigencia forma parte de la esencia misma del mensaje mesiánico y constituye la esencia del ethos evangélico. El Maestro lo expresa tanto a través del mandamiento que Él define como «el más grande y el primero», como a través del texto sobre la necesidad de perdonar. (...) «Misericordia quiero y no sacrificio». Él no cesa de exhortar a la misericordia. En su enseñanza, la exigencia de la misericordia con respecto al prójimo constituye la regla que permite distinguir a los verdaderos discípulos."

- Papa Juan Pablo II, Carta encíclica Dives in Misericordia, 3 (30 de noviembre de 1980).

Evangelio del día: video

¿Qué mensaje tiene Dios para mí en el día de hoy? Escucha la meditación en audio del Evangelio de hoy Viernes, según San Mateo 12,1-8: "El Hijo del Hombre es Señor del sábado".

Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy Viernes.

Oración al Espíritu Santo

Une las enseñanzas del Evangelio con una meditación y oración del día al Espíritu Santo, y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu vida.

Intenciones del día: peticiones de oración

En el evangelio del día Viernes 17 de julio de 2026, con las lecturas del día en San Mateo 12,1-8, reflexiona sobre "El Hijo del Hombre es Señor del sábado". Debemos recordar que el amor compasivo siempre estará por encima del legalismo frío. Nuestra fe pierde su inmenso valor si no se traduce en bondad activa. Seamos portadores de alivio para quienes sufren, demostrando que Dios habita en un corazón misericordioso que sabe perdonar, comprender y abrazar sin restricciones terrenales.

¿En qué necesidad te habló Jesús hoy a través del Evangelio de hoy Viernes? Tu alma está llamada a liberarse urgentemente de la rigidez que marchita la alegría interior en tu hogar. Atrévete a mirar a tus hermanos con la inmensa piedad del Redentor y experimenta cómo la auténtica compasión sana todas tus heridas cotidianas, devolviéndote la paz eterna que sobrepasa todo entendimiento humano. Dinos en los comentarios, y estaremos orando por tus intenciones. Comparte esta reflexión del día con alguien que necesite esperanza hoy. Suscríbete gratis y recibe tu bendición diaria cada mañana directamente en tu correo, con su reflexión católica.

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❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre la misericordia y las normas

Jesús no destruye la ley, sino que la perfecciona, devolviéndole su verdadero sentido espiritual. El sábado fue creado como un regalo para dignificar el descanso del hombre, no como una carga opresiva. Al permitir que sus discípulos sacien su hambre, el Maestro nos enseña que las necesidades humanas más urgentes y la misericordia sincera siempre deben estar por encima del cumplimiento estricto y vacío de los preceptos puramente ceremoniales.

Esta poderosa frase nos recuerda que a Dios no le agradan los cultos externos cuando el corazón está lleno de orgullo y crueldad hacia el prójimo. El Catecismo de la Iglesia Católica afirma que el amor es el alma de la santidad. De nada sirve asistir a los ritos religiosos si no somos capaces de tratar a nuestros hermanos con compasión, perdón verdadero y solidaridad en sus mayores debilidades cotidianas.

Para no caer en la trampa del fariseísmo, debemos recordar diariamente que somos pecadores rescatados por la gracia infinita. San Juan Pablo II nos recordaba que el Evangelio constituye la esencia del amor misericordioso. En lugar de vigilar y condenar los errores ajenos, debemos enfocarnos en cultivar la empatía. Sustituir la crítica por la comprensión genuina nos ayuda a construir una relación con Dios basada verdaderamente en la libertad compasiva.

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