Evangelio del día lunes 15 de junio 2026 🙌 Medita las lecturas de hoy, Mateo 5,38-42: ¿Te ofenden? Responde hoy con el corazón generoso que Jesús te enseña
"¡No hagan frente al que les hace mal!" es la frase del evangelio de hoy Lunes 15 de junio de 2026, con las lecturas del día y la reflexión católica que inspira en el Lunes de la XI semana del Tiempo Ordinario. La Palabra diaria en San Mateo 5,38-42 nos muestra a Jesús que supera la ley del talión y abre un camino nuevo: no devolver mal por mal, sino responder con generosidad, entrega y confianza en el Padre que todo lo ve. Explora las lecturas del día con la reflexión de hoy explicada.
[Name], hoy aprendemos que el Evangelio no nos invita a ser débiles ante la injusticia, sino libres del veneno de la venganza. Jesús conoce el dolor de ser ofendido; no minimiza la herida, pero revoluciona la respuesta: donde la ley antigua limitaba la revancha, Él propone el amor que desarma el odio. Mejilla, túnica, manto y préstamo generoso nos enseñan a no dejar que el mal ajeno gobierne el corazón. Esta Palabra nos interpela en familia, trabajo y redes, donde confundimos dignidad con resentimiento. Nos invita a confiar en Dios y elegir la paz activa antes que el rencor. Presta atención a las lecturas de hoy y medita esta reflexión del día.
Índice lecturas de hoy
Santo del día
Mensaje del Evangelio
¡No hagan frente al que les hace mal! (Cf. Mateo 5,38-42)

Lecturas del día Lunes
1 Reyes 21,1-16: Apedrearon a Nabot hasta que murió
Nabot de Yezrael tenía una viña junto al palacio de Ajab, rey de Samaria, y Ajab le dijo a Nabot: "Dame tu viña para plantar ahí una huerta, ya que está pegada a mi casa; yo te doy por ella una viña mejor o, si prefieres, te pago con dinero”. Nabot le respondió a Ajab: “Dios me libre de darte la herencia de mis padres". Ajab se fue a su casa, triste y enfurecido, porque Nabot le había dicho: “No te daré la herencia de mis padres”. Se acostó en su cama, se volvió de cara a la pared y no quiso comer. Entonces se le acercó su esposa, Jezabel, y le dijo: “¿Por qué estás de mal humor y no quieres comer?” Él respondió: “Es que hablé con Nabot de Yezrael y le dije que me vendiera su viña o que, si prefería, yo se la cambiaría por otra mejor; pero él me respondió que no me daría su viña”.
Su esposa Jezabel, le dijo: “¿No que tú eres el rey poderoso que manda en Israel? Levántate, come y alégrate. Yo te daré la viña de Nabot”. Entonces ella escribió unas cartas en nombre de Ajab, las selló con el sello del rey y las envió a los ancianos y hombres principales de la ciudad en que vivía Nabot. Las cartas decían: “Promulguen un ayuno, convoquen una asamblea y sienten a Nabot en primera fila. Pongan frente a él a dos malvados que lo acusen, diciendo: ‘Ha maldecido a Dios y al rey’. Luego lo sacan fuera de la ciudad y lo apedrean hasta que muera”.
Los habitantes de la ciudad, los ancianos y los hombres principales que vivían cerca de Nabot, hicieron lo que Jezabel les había mandado, de acuerdo con lo escrito en las cartas que les había remitido. Promulgaron un ayuno y en la asamblea sentaron a Nabot en primera fila. Llegaron los dos malvados, se sentaron frente a él y lo acusaron delante del pueblo, diciendo: “Nabot ha maldecido a Dios y al rey”. Luego lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon hasta que murió. En seguida le mandaron avisar a Jezabel que Nabot había muerto apedreado.
Cuando Jezabel supo que Nabot había muerto apedreado, le dijo a Ajab: “Ve a tomar posesión de la viña de Nabot de Yezrael, que no quiso vendértela, pues Nabot ya no vive: ha muerto”. Apenas oyó Ajab que Nabot había muerto, fue a tomar posesión de la viña de Nabot de Yezrael. Palabra de Dios.
Salmo del día
Salmo 5: Señor, atiende a mis gemidos (R)
Señor, oye mi voz, atiende a mis gemidos, haz caso de mis súplicas, rey y Dios mío. /R.
Pues tú no eres un Dios al que pudiera la maldad agradarle, ni el malvado es tu huésped, ni ante ti puede estar el arrogante. /R.
Al malhechor detestas, y destruyes, Señor, al embustero; aborreces al hombre sanguinario y a quien es traicionero. /R.
Evangelio del día Lunes
Lectura del día: Mateo 5,38-42: ¡No hagan frente al que les hace mal!
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal.
Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto.
Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil.
Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Comentarios al Evangelio de hoy
La liturgia de este día nos invita a contemplar un Jesús que no impone la venganza como victoria, sino la entrega como camino de libertad. No devolver mal por mal no es cobardía: es confiar en que Dios es juez justo y que el amor puede transformar situaciones donde el orgullo solo agrava la herida. Como cristianos, estamos llamados a practicar esa generosidad concreta en lo pequeño: perdonar una ofensa, ceder en una disputa, prestar sin cerrar el corazón y caminar un paso más cuando la vida exige más de nosotros.
La justicia menor de los fariseos consiste en no traspasar la medida de la venganza para que uno no devuelva mayor daño que el que recibió; este es un gran paso. Porque no se encuentra fácilmente un hombre que, habiendo recibido un puñetazo, se limite a devolver otro; o que, a una palabra injuriosa de quien injuria, se contente con devolver otra solamente y que esta signifique lo mismo; sin embargo, se venga en demasía, bien sea perturbado por la ira o porque juzga justo dañar más gravemente al ofensor que lo que fue el inocente ofendido. Tal disposición de ánimo fue en gran parte frenada por la Ley, en la que se dice: ojo por ojo y diente por diente; con estos términos se expresa la medida de la venganza, la cual, según ella, no debe exceder a la injuria. Esto es el principio de la paz, la paz perfecta: el no desear tal venganza.
- San Agustín de Hipona, De sermone Domini in monte, Libro I, cap. XX.
Evangelio del día: video
¿Qué mensaje tiene Dios para mí en el día de hoy? Escucha la meditación en audio del Evangelio de hoy Lunes, según San Mateo 5,38-42: "¡No hagan frente al que les hace mal!".
Pidamos ayuda al Espíritu Santo, para que nos ayude a meditar la reflexión de las lecturas de hoy Lunes.
Oración al Espíritu Santo
Une las enseñanzas del Evangelio con una meditación y oración del día al Espíritu Santo, y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu vida.
Intenciones del día: peticiones de oración
En el evangelio del día Lunes 15 de junio de 2026, con las lecturas del día en San Mateo 5,38-42, reflexiona sobre "No hagan frente al que les hace mal". Hoy tenemos la clara invitación a vencer el mal con el bien en familia, trabajo y comunidad, sin alimentar el ciclo del rencor que nos encadena por dentro. La verdadera libertad nace de confiar en Dios.
¿En qué necesidad te habló Jesús hoy a través del Evangelio de hoy Lunes? No dejes que la herida se convierta en prisión del rencor. Responde con generosidad, confía en el Padre y deja que su paz gobierne tu corazón desde hoy con valentía serena. Dinos en los comentarios, y estaremos orando por tus intenciones. Comparte esta reflexión del día con alguien que necesite esperanza hoy. Suscríbete gratis y recibe tu bendición diaria cada mañana directamente en tu correo, con su reflexión católica.
❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre vencer el mal con el bien y Mateo 5,38-42
La ley antigua limitaba la venganza para que no se devolviera un mal mayor del recibido. Jesús va más allá y llama a sus discípulos a no alimentar el ciclo del odio. No justifica la injusticia, sino que invita a confiar en Dios y responder con amor activo. San Pablo resume esta lógica: «No os venguéis, amados míos, sino dejad el sitio a la ira de Dios» (Romanos 12,19).
Las imágenes del Evangelio, mejilla, túnica, manto, camino extra, expresan una actitud interior de entrega y generosidad, no una norma rígida para cada situación. El Catecismo enseña que el amor al enemigo no excluye la corrección justa ni la defensa del inocente (cf. CIC 1933). La meta es vencer el mal con el bien y no alimentar la violencia que envenena el corazón cada día.
Empieza por lo cercano: no devolver insulto con insulto, ceder en una disputa pequeña, prestar sin cerrar el corazón y orar por quien te hiere con sinceridad. Jesús dice: «Al que te pide, dale». Cuando confías en el Padre, descubres que la verdadera fuerza no está en la revancha, sino en la paz que libera y sana las relaciones en familia, trabajo y comunidad cada día.