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Categoría: Evangelio del día

Lectura Santo Evangelio de hoy 3 de agosto, 2020. Reflexión del Papa. Mateo 14,22-36. Lecturas del día lunes. Palabra oración diaria

Evangelio de hoy - Lecturas del día lunes 3 de agosto, 2020.

Lecturas del Evangelio de hoy 3 de agosto, 2020.

Lectura del día lunes.

Jeremías 28,1-17.

"Al principio del reinado de Sedecías en Judá, el mes quinto, Ananías, hijo de Azur, profeta natural de Gabaón, me dijo en el templo, en presencia de los sacerdotes y de toda la gente: Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: "Rompo el yugo del rey de Babilonia. Antes de dos años devolveré a este lugar todo el ajuar del templo que Nabucodonosor, rey de Babilonia, cogió y se llevó a Babilonia. A Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, y a todos los judíos desterrados en Babilonia yo los haré volver a este lugar, oráculo del Señor, porque romperé el yugo del rey de Babilonia."" El profeta Jeremías respondió al profeta Ananías, en presencia de los sacerdotes y del pueblo que estaba en el templo; el profeta Jeremías dijo: Amén, así lo haga el Señor. Que el Señor cumpla tu profecía, trayendo de Babilonia a este lugar todo el ajuar del templo y a todos los desterrados. Pero escucha lo que yo te digo a ti y a todo el pueblo: "Los profetas que nos precedieron, a ti y a mí, desde tiempo inmemorial, profetizaron guerras, calamidades y epidemias a muchos países y a reinos dilatados. Cuando un profeta predecía prosperidad, sólo al cumplirse su profecía era reconocido como profeta enviado realmente por el Señor."" Entonces Ananías le quitó el yugo del cuello al profeta Jeremías y lo rompió, diciendo en presencia de todo el pueblo: Así dice el Señor: "Así es como romperé el yugo del rey de Babilonia, que llevan al cuello tantas naciones, antes de dos años."" El profeta Jeremías se marchó por su camino. Después que el profeta Ananías rompió el yugo del cuello del profeta Jeremías, vino la palabra del Señor a Jeremías: Ve y dile a Ananías: "Así dice el Señor: Tú has roto un yugo de madera, yo haré un yugo de hierro. Porque así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Pondré yugo de hierro al cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia; y se le someterán, y hasta las bestias del campo le entregaré."" El profeta Jeremías dijo a Ananías profeta: Escúchame, Ananías; el Señor no te ha enviado, y tú has inducido a este pueblo a una falsa confianza. Por eso, así dice el Señor: "Mira: yo te echaré de la superficie de la tierra; este año morirás, porque has predicado rebelión contra el Señor."" Y el profeta Ananías murió aquel mismo año, el séptimo mes.

Salmo de hoy lunes.

Salmo 118(119):29,43,79-80,95,102.

"Instrúyeme en tus leyes, oh Señor". (R).

Apártame del camino falso, y dame la gracia de tu voluntad. (R).

No quites de mi boca las palabras sinceras, porque yo espero en tus mandamientos. (R).

Vuelvan a mí tus fieles que hacen caso de tus preceptos. (R).

Sea mi corazón perfecto en tus leyes, así no quedaré avergonzado. (R).

Los malvados me esperaban para perderme, pero yo meditaba tus preceptos. (R).

No me aparto de tus mandamientos, porque tú me has instruido. R.

Aclamación del Evangelio de hoy.

"¡Aleluya, aleluya! Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, dice el Señor; nadie puede venir al Padre si no es a través de mí. ¡Aleluya!" (Cfr. Juan 14,6).

Santo Evangelio de hoy - Mateo 14,22-36.

Evangelio de hoy Lectura del Santo Evangelio de hoy lunes 3 de agosto (Jesús camina sobre las aguas): "En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo. La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. "Es un fantasma", dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. Pero Jesús les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman". Entonces Pedro le respondió: "Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua". "Ven", le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: "Señor, sálvame". En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?" En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: "Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios. Al llegar a la otra orilla, fueron a Genesaret. Cuando la gente del lugar lo reconoció, difundió la noticia por los alrededores, y le llevaban a todos los enfermos, rogándole que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y todos los que lo tocaron quedaron curados". Palabra del Señor. 

Reflexión del Evangelio de hoy por el Papa Francisco.

"Con fe puedes caminar en la oscuridad y en la dificultad".

En la lectura del Evangelio de hoy, nos situamos después de la multiplicación de los panes y de los peces, Él invita a los discípulos a subirse en una barca y a esperarlo en la otra orilla, mientras Él despide a la gente y luego se retira a rezar en la montaña hasta la noche.

Mientras tanto en el lago se desata una fuerte tormenta, y es ahí, en medio de la tormenta que Jesús llega a la barca de los discípulos, caminando sobre las aguas del lago.

Cuando lo ven, los discípulos se asustan, piensan que es un fantasma, pero Él los tranquiliza: "¡Animo, soy yo, no tengan miedo!" Pedro, con su típico impulso, le pide casi una prueba: "Señor, si eres tú, ordéname de ir hacia ti caminado sobre las aguas"; y Jesús le dice: "¡Ven!".

Pedro baja de la barca y se pone a caminar sobre las aguas; pero el fuerte viento lo embiste y comienza a hundirse. Entonces grita: "¡Señor, sálvame!", y Jesús le tiende la mano y lo saca.

Esta narración es una bella imagen de la fe del apóstol Pedro. En la voz de Jesús que le dice: "¡Ven!", él reconoce el eco del primer encuentro sobre la orilla de ese mismo lago, y luego, una vez más, deja la barca y va hacia el maestro. Y camina sobre las aguas.

La respuesta confiada y rápida a la llamada del Señor hace realizar siempre cosas extraordinarias. Pero, Jesús mismo nos decía que nosotros somos capaces de hacer milagros con nuestra fe, fe en Él, fe en su palabra, fe en su voz. En cambio, Pedro comienza a hundirse en el momento que deja de mirar a Jesús y se deja envolver por las adversidades que lo rodean. Pero el Señor esta siempre ahí, y cuando Pedro lo llama, Jesús lo salva del peligro.

En el personaje de Pedro, con sus impulsos y sus debilidades, es descrita nuestra fe: siempre frágil y pobre, inquieta y todavía victoriosa, la fe del cristiano camina al encuentro del Señor resucitado, en medio de las tormentas y los peligros del mundo.

También es muy importante la escena final. "apenas subieron en la barca, el viento cesó". Aquellos que estaban en la barca se prostraron delante de Él, diciendo: "¡de verdad tu eres el Hijo de Dios!".

En la barca están todos los discípulos, acomunados por la experiencia de la debilidad, de la duda, del miedo, de la poca fe. Pero cuando sobre aquella barca sube Jesús, el clima cambia en seguida: todos se sienten unidos en la fe en Él. Todos los pequeños y atemorizados se hacen grandes en el momento en el cual se arrojan de rodillas y reconocen en su maestro que es el Hijo de Dios.

Cuantas veces también a nosotros nos sucede lo mismo, sin Jesús, lejos de Jesús nos sentimos temerosos, inadecuados a tal punto de pensar que no podemos salir adelante, ¡falta la fe!. Pero Jesús está siempre con nosotros, tal vez escondido, pero siempre presente y listo para socorrernos. Esta es una imagen clara de la Iglesia: una barca que debe afrontar la tormenta y a veces parece que va a ser hundida.

Lo que la salva no es la calidad o el valor de sus hombres, sino la fe, que le permite caminar incluso en la oscuridad, en medio de las dificultades. La fe nos da la seguridad de la presencia de Jesús siempre al lado, que nos tiene de la mano para alejarnos del peligro. Todos nosotros estamos sobre esta barca, y aquí nos sentimos seguros no obstante nuestros límites y nuestras debilidades.

Estamos seguros sobre todo cuando sabemos ponernos de rodillas y adorar a Jesús, ¡adorar a Jesús!, el único Señor de nuestra vida. A esto nos llama siempre nuestra Madre, la Virgen. A ella nos dirigimos con confianza. (Reflexión del Evangelio de hoy. Ángelus, 10 de agosto de 2014).

Oración para el Evangelio de hoy.

Mi Señor, te doy gracias al despertar y celebro con gozo la dicha de haberte encontrado, pues tu presencia ha llenado de estabilidad y seguridad mi vida. En cada nuevo amanecer me brindas posibilidades infinitas de alcanzar mis sueños si me dejo guiar por la fuerza y el poderío de tus Palabras.

Lléname de tu fuerza para que en mi vida abunde la esperanza. Ayúdame a liberarme de todas las heridas de mi pasado. Llévate esos miedos de mí que evitan que yo pueda seguir avanzando con paso firme. Ayúdame a confiar en Ti, porque cuando lo hago siento que puedo caminar sobres las aguas violentas de la oscuridad, de la enfermedad o sufrimiento.

Pongo todo en tus manos, la barca de mi vida es tuya. Toma el timón de mi corazón. Tú eres mi Dios, mi seguridad, por quien me declaro en victoria. No quiero valerme de mis propias fuerzas, porque al hacerlo dejo de recibir tu apoyo y podría hundirme al mínimo destello de inseguridad.

Contigo, hasta el fin del mundo. Dame fe, esperanza y valentía para enfrentar toda tempestad y toda fuerza oscura que parece dominar al mundo. Sé que, si Tú me acompañas, tus gracias y bendiciones me harán caminar con firmeza hacia tu Patria celestial. Amén.

Propósito para hoy.

Durante el día de hoy, tener breves momentos de oración para decir: "Señor, yo creo. Ayúdame en mi incredulidad". Recurre a la oración en momentos de crisis.

Frase de reflexión.

"Aprendamos a llamar a las personas por su nombre, como el Señor hace con nosotros, y a renunciar a los adjetivos.". (Papa Francisco, 24.9.2019)

Audio Evangelio de hoy 3 de agosto.

Después de haber leído el texto de Evangelio del día, escucha ahora la reflexión correspondiente a la lectura del Santo Evangelio de hoy Mateo 14,22-36, en audio. Palabra de Dios comentada para la vida diaria.

Pulsa en el ícono de play para comenzar a escuchar la reflexión para el Evangelio de hoy lunes.

Índice de lecturas del día.

Intenciones para el día 3 de agosto.

No hay nada más sanador que la Palabra de Dios. Al meditar el Evangelio del día profundizas en tu relación personal con Dios. Pidamos por todas esas intenciones de oración para hoy lunes que quieres expresar. Escribe en los comentarios todo aquello que quieres que Dios pueda darte o sanarte a través de la lectura de su Palabra en el Evangelio de hoy 3 de agosto, 2020. Paz y bien en tu vida.

Otros Evangelios del día.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net
Venezolano, esposo y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

Audio Evangelio: Fray Nelson Medina, O.P.
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