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Categoría: Papa Francisco

Papa Francisco: El coronavirus (COVID-19), una presencia invisible, silenciosa, expansiva y viral, puso al mundo entero en crisis

Mientras el dolor, el miedo y la ira alimentaban los disturbios en los Estados Unidos, el Papa Francisco escribió a los sacerdotes de la Diócesis de Roma, instándoles a aprender del sufrimiento del coronavirus y a empezar a construir nuevas comunidades de atención mutua.

El Papa Francisco dijo que quería escribir la carta, publicada por el Vaticano el 30 de mayo, la víspera de Pentecostés, porque no había podido celebrar la misa crismal de Semana Santa con los sacerdotes de su diócesis.

La carta no mencionaba lo que estaba sucediendo en los Estados Unidos, pero trazaba un esquema de las actitudes y acciones que los cristianos deberían tener al enfrentar las secuelas de la epidemia y forjar una nueva forma de relacionarse con los demás.

Algo nuevo o mucho peor.

El Papa Francisco también dijo que, había escuchado a muchos sacerdotes hablar sobre el sufrimiento y los desafíos que enfrentaban al ver a los feligreses morir a causa del coronavirus o trabajar hasta el agotamiento en la atención médica y otros servicios esenciales, sin embargo, la cuarentena significaba que no podían celebrar misa con su gente o, en la mayoría de los casos, visitar cara a cara a las personas que estaban sufriendo.

Queridos hermanos, como comunidad sacerdotal estamos llamados a anunciar y profetizar el futuro, como el centinela que anuncia el amanecer que trae un nuevo día: O será algo nuevo, o será mucho, mucho peor.

Sin embargo, el hecho de que la Pascua ocurriera durante la cuarentena debería hacer pensar a la gente. Para los católicos, la Resurrección no es sólo un evento histórico del pasado para ser recordado y celebrado; es más, mucho más: Es la proclamación de la salvación de un nuevo tiempo... el futuro que el Señor nos llama a construir.

La fe nos permite una imaginación realista y creativa, capaz de abandonar la lógica de la repetición, la sustitución o la preservación. Nos invita a establecer un tiempo siempre nuevo: el tiempo del Señor.

El coronavirus, una presencia invisible, silenciosa, expansiva y viral, puso al mundo entero en crisis, escribió el Papa. En respuesta, los cristianos deberían dejar que la discreta, respetuosa y no invasiva presencia del Espíritu Santo, nos llame de nuevo y nos enseñe a no tener miedo de enfrentar la realidad.

Si una presencia impalpable ha sido capaz de perturbar y anular las prioridades y los programas mundiales aparentemente inamovibles que tanto asfixian y devastan nuestras comunidades y nuestra tierra hermana, no temamos que sea la presencia del Resucitado la que trace nuestro camino, abra horizontes y nos dé el valor de vivir este momento histórico y único.

No dar la espalda a los que sufren.

Como lo ha hecho a menudo, el Papa recordó a los sacerdotes que "cuando Jesús se apareció a los discípulos después de la resurrección, todavía llevaba las heridas de su crucifixión".

Las heridas, son un signo del trato duro e injusto que Jesús soportó y deberían animar a los cristianos "a no dar la espalda a la dura y difícil realidad de nuestros hermanos y hermanas.

El Papa Francisco rezó para que el Señor resucitado les enseñara "a acompañar, curar y vestir las heridas de nuestro pueblo" con audacia, coraje, preocupación y alegría.

Deberían tender la mano con el abrazo reconciliador del padre que conoce el perdón; con la piedad, la gentileza y la ternura de María de Betania; (y) con la mansedumbre, la paciencia y la inteligencia de los discípulos misioneros del Señor.

El Papa Francisco instó a los sacerdotes a aprender de la fe de su pueblo de manera que "formen y templen nuestros corazones de pastores con mansedumbre y compasión, con la humildad y magnanimidad de una resistencia activa, solidaria, paciente y valiente, que no permanezca indiferente, sino que niegue y desenmascare todo escepticismo y fatalismo".

La Resurrección es el anuncio de que las cosas pueden cambiar. Y creer en la Resurrección debe llevarnos creativamente a los lugares donde la esperanza y la vida luchan, donde el sufrimiento y el dolor se convierten en un contexto favorable a la corrupción y la especulación, donde la agresión y la violencia parecen ser la única salida.

Redacción: María Mercedes Vanegas, PildorasdeFe.net | Con información de: Catholic News service

pildorasdefe maria mercedes venegasMaría Mercedes Vanegas, Nicaragüense viviendo en Alemania, soltera, ingeniera y - a ejemplo de San Francisco Javier - misionera en esta era tecnológica. Identificación evangelizadora: Ay de mí si no predico el Evangelio, pues muchos cristianos se dejan de hacer, por no haber personas que se ocupen en la evangelización

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