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Categoría: Celebración del día

Celebra el santo del día Santa Juliana de Nicomedia (16 febrero): mártir que venció al demonio y patrona del buen parto. Descubre su vida. ¡Invócala hoy!

Santo del Día Santa Juliana de Nicomedia: Patrona del Buen Parto

El santo del día Santa Juliana de Nicomedia (16 de febrero) es una de las mártires más valientes del siglo IV. Virgen cristiana durante la persecución de Diocleciano, rechazó casarse con un pagano y confesó su fe con firmeza. Encarcelada y torturada, enfrentó al demonio que se le apareció como ángel de luz para engañarla; ella lo desenmascaró con oración y lo venció. Condenada a muerte, fue decapitada en 304. Hoy es patrona de las mujeres en trabajo de parto y contra enfermedades, invocada por su intercesión poderosa en momentos de dolor y peligro.

Fiesta: 16 de enero

Martirologio Romano: En la Campania, santa Juliana, virgen y mártir (s. inc.). Según la Martiriología de Beda el Venerable, Juliana vivía en la ciudad de Nicomedia, en Bitinia (actualmente en Turquía). Fue martirizada por la fe cuando se negó a contraer matrimonio con un oficial romano. Su memoria se celebra en el aniversario de su martirio, el 16 de febrero del año 305.

Biografía de Santa Juliana

Santa Juliana de Nicomedia, fue la hija de un senador pagano que residía en Nicomedia cuando en esa ciudad estaba la corte del emperador Maximiliano. Su mamá era completamente agnóstica. Eso no le impidió para nada abrazar a fe cristiana y se hizo bautizar en secreto y ya convertida al cristianismo, se dedicó con entusiasmo y ardor a la difusión de la fe, y por amor a esta fe, consagra su cuerpo y virginidad al Señor.

Un senador joven, muy amigo del padre de Santa Juliana, quien se llamaba Eluzo, queda deslumbrado ante la belleza de Juliana y su propósito ahora será convertir a Juliana en su esposa, por lo que no duda en pedir en Matrimonio a la joven Juliana al su Padre.

Pero Santa Juliana da largas al asunto sin llegar a poner en prueba su fe. Eluzo, quien con el tiempo llegó a ser juez y prefecto de Nicomedia, no se rinde en su afán de querer casarse con Juliana, pero Juliana, decidida, no acepta Casarse a menos que él se hiciera cristiano. Eluzo no duda en acusar a Juliana con su padre, quien se convierte en aliado de Eluzo para hacer claudicar a su hija de tal idea tan disparatada.

Muerte de santa Juliana de Nicomedia

Al momento del juicio, Santa Juliana mantiene su palabra y su fe por todo lo alto, por lo que fue encarcelada, torturada y finalmente decapitada en el año 305. Su cuerpo fue trasladado a Cumas, en Italia, y luego a España, donde en su honor los condes de Castilla levantaron el célebre monasterio de Santillana (Santa Ileana), uno de los mejores monumentos de la Edad Media española.

Santa Juliana de Nicomedia sufrió una muerte de mártir. Se cuenta que primero fue quemada parcialmente en una hoguera; luego fue zambullida en un caldero lleno de aceite hirviente, y finalmente, la muy sufrida santa fue liberada de sus torturas terrenales por el acto instantáneo y caritativo de la decapitación.

El demonio y Santa Juliana

Cuenta la tradición que el demonio se le apareció a Santa Juliana de Nicomedia como un ángel de luz mientras ella estaba en prisión, y quiso engañarla convenciéndola de que creyera que todo aquello por lo que ella renunció en el matrimonio y la vida glamorosa era muy bueno.

Reconociendo el engaño del demonio, Santa Juliana gritó: "Señor, Dios del cielo y de la tierra, no me abandones, ni permitas que tu sierva perezca".

Santa Juliana de Nicomedia venció al demonio, quien le confesó que todos los demonios sufren, especialmente cuando los cristianos asisten a la Santa Misa. Ahora, Santa Juliana es invocada tradicionalmente por mujeres que están en trabajo de parto y para la protección contra la fiebre y las enfermedades contagiosas.

En el arte, Santa Juliana es a veces mostrada en un caldero, guiando a Satanás encadenado, o con una corona y llevando una cruz sobre su pecho. También se le muestra muy frecuentemente batallando con un dragón con alas; usualmente ella lleva una cadena para amarrarlo. También es representada con un dragón bajo sus pies.

Oración a Santa Juliana de Nicomedia por el buen parto y protección

Oh, gloriosa Santa Juliana de Nicomedia, virgen y mártir que con valentía enfrentaste al demonio y defendiste tu fe hasta la muerte, míranos con tu coraje maternal. Tú, que sufriste tormentos por amor a Cristo y venciste las tinieblas con la luz de la oración, intercede por las mujeres que hoy esperan un hijo o atraviesan el parto.

Alcánzanos un parto seguro, sin complicaciones, y protege a los bebés que están por nacer. Líbranos de todo mal físico y espiritual, especialmente de enfermedades que amenazan la vida y de temores que oprimen el corazón. Que tu ejemplo de pureza y fortaleza inspire a las madres a confiar en Dios en cada momento de prueba.

Por tu intercesión, oh Santa Juliana de Nicomedia, que el Señor conceda salud, paz y alegría a las familias. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Santos de la semana

Adaptación, contenido agregado y edición: Qriswell Quero, con información extraída de: Iglesia Catolica Santa Juliana
Biografía, celebraciones y Fiestas de la Iglesia

pildorasdefe qriswell quero firma autorVenezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

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