Categoría: Celebración del día

Santa Margarita Ward: La valiente mártir que dio su vida por un sacerdote

Descubre la heroica vida de Santa Margarita Ward, valiente mujer que prefirió el martirio antes de renunciar a su fe católica por salvar a un noble sacerdote

Santa Margarita Ward, conocida también como la "perla de Tyburn", fue una esposa mártir católica inglesa que fue ejecutada durante el reinado de Isabel I por ayudar a un sacerdote a escapar de la prisión. Fue una de las tres mujeres incluidas en los 40 mártires de Inglaterra y Gales, canonizados por el Papa Pablo VI en 1970.

Fiesta: 30 de agosto

Martirologio romano: En Londres, Inglaterra, santa Margarita Ward, mártir. Estaba casada y durante el reinado de Isabel I fue condenada a muerte por haber ayudado a un sacerdote, siendo ahorcada en Tyburn, donde acogió el martirio de buen grado. Allí mismo, con ella consumaron su martirio los beatos mártires Ricardo Leigh, presbítero, y los laicos Eduardo Shelley y Ricardo Martín, ingleses; Juan Roche, irlandés, y Ricardo Lloyd, del País de Gales, el primero, por el hecho de ser sacerdote, y los otros, por haber acogido a sacerdotes (1588).

Biografía de Santa Margarita Ward

Santa Margarita Ward nació en Cobgleton, Cheschire, en torno al 1550, en el seno de una distinguidísima familia inglesa; se sabe que en los últimos años vivió en casa de la noble señora Whitall, de la que era dama de compañía.

Margarita era una católica muy practicante, y supo que habían arrestado el sacerdote Guillermo Watson, que estaba encarcelado y sometido a continuos sufrimientos. Estaba en curso la sanguinaria persecución contra los católicos a cargo de la Reina Isabel I. Y la tortura era una práctica usual. Santa Margarita Ward decidió visitarlo repetidas veces, para ayudarlo y confortarlo.

El Padre Watson ya había estado encarcelado una primera vez, pero luego, en un momento de debilidad por las torturas sufridas, había consentido participar del culto protestante, y por ello había sido liberado. Pero amargamente arrepentido de esta acción, se había públicamente retractado y declarado ser católico, por lo que fue nuevamente prendido y llevado a la cárcel de Bridewell.

 

Santa Margarita Ward

Arriesga la vida por un sacerdote

A los oídos de Santa Margarita, llegó la información de que un sacerdote estaba encarcelado y haciendo amistad con la esposa del carcelero, visitó al Padre Watson y le llevó comida.

Santa Margarita Ward desplegó toda su caridad, incluso hasta favorecer la fuga de Watson de la cárcel. Así, valientemente, planeó la fuga de este siervo de Dios. Un día pasó de contrabando una cuerda y persuadió a un barquero irlandés, John Roche, para que estuviera listo para llevar al sacerdote al otro lado del río Támesis. Aunque el sacerdote logró escapar con la ayuda de Santa Margarita, una cuerda olvidada colgando de una ventana, después de la fuga del prisionero, hizo que enseguida se viera que había sido ayudado por la visitante, y, por tanto, ella fue arrestada y conducida ante el juez.

Santa Margarita Ward, mujer valiente y de fe

Esta humilde y valiente dama no solo confirmó plenamente cuanto había hecho, sino que se negó a revelar dónde estaba escondido el fugitivo. Santa Margarita Ward no quiso pedir el perdón a la reina Isabel, ni quiso adherir al culto protestante, condiciones que le eran impuestas para obtener la libertad.

Santa Margarita Ward estaba convencida de no haber ofendido de ningún modo a la soberana, y consideraba cosa absolutamente contraria a su genuina fe católica el asistir a las funciones de un culto herético.

La valiente Santa Margarita declaró que estaba lista para dar su vida por conciencia y lealtad a Dios y a su religión. Fue condenada a muerte por alta traición: inmoló su vida por la fe católica en la que creía y que no quiso abjurar, y marchó al patíbulo en Tyburn, el 30 de agosto de 1588.

Ricardo Leigh, Eduardo Shelley, Ricardo Martín, Juan Roche y Ricardo Lloyd fueron sus compañeros de martirio. Todos ellos fueron beatificados en 1929 por el papa Pío XI. Santa Margarita Ward fue canonizada en 1970 por el papa Pablo VI, entre los 40 mártires de Inglaterra y Gales.

4 datos sobre Santa Margarita Ward

1. El precioso apodo de la Perla de Tyburn

El apelativo 'La Perla de Tyburn' no fue elegido al azar, sino que nació espontáneamente de la devoción del pueblo que admiraba su pureza ante la adversidad. Tyburn era el escenario de ejecuciones crueles, un lugar sombrío marcado por la muerte; sin embargo, Margarita brilló allí con una intensidad inigualable. Esta metáfora encierra la esencia de su vida: una joya preciosa de fe que, en medio de la oscuridad, resplandeció para toda la Iglesia.

2. El ingenio puesto al servicio del Reino

Uno de los detalles más sorprendentes de su historia es la audacia que demostró al burlar la estricta seguridad carcelaria inglesa. Durante sus visitas al sacerdote preso, Margarita logró esconder una resistente cuerda en el fondo de una canasta de alimentos y ropa limpia. A pesar de las rigurosas revisiones de los guardias, Dios permitió que la soga pasara totalmente inadvertida, facilitando así la milagrosa liberación de su hermano en la fe.

3. Tortura física sufrida por amor a Dios

Un dato verdaderamente estremecedor que pocos conocen es el atroz sufrimiento físico que soportó antes de morir. Tras ser descubierta, los verdugos la colgaron de las muñecas, dejándola suspendida en el aire durante muchísimo tiempo bajo un dolor insoportable. Esta cruel práctica le causó una parálisis temporal y dolores en sus brazos, pero a pesar de tan salvaje tormento, jamás pronunció una sola queja ni reveló el paradero del sacerdote que había ayudado.

4. Su rechazo firme al perdón real

Resulta profundamente conmovedor saber que, durante su juicio amañado, le ofrecieron el perdón real y la libertad inmediata si asistía a un solo servicio religioso protestante y pedía disculpas a la reina. Sin embargo, Margarita rechazó tajantemente la oferta con una paz que nadie podía arrebatarle, afirmando que nunca había ofendido a Su Majestad, pero que por nada del mundo ofendería a su Señor Jesucristo participando de una herejía que lastimaba profundamente el corazón de la Santa Madre Iglesia.

Santa Margarita Ward, ejemplo de vida

Encontramos una historia realmente inspiradora en la vida de Santa Margarita Ward. Ella dio su vida para que otros tuvieran vida a través de las manos de un Sacerdote. ¿Cuántas comuniones, confesiones, consejos y conversiones habrá logrado realizar esta Santa por medio de la liberación de este siervo de Dios? Prefirió dar su vida a cambio del amor, por su fe. Santa Margarita fue una mujer valiente. Su vida es testimonio de sacrificio de la Verdad. Así como lo fue San Juan Bautista, el ejemplo de esta santa es, y será siempre, un desafío para nuestras vidas. Nunca debemos sentir vergüenza por defender nuestra fe, aun en tiempos de persecuciones.

Abraza la valentía en tu vida diaria

No dejes que la tibieza de este mundo apague el fuego del Espíritu Santo que habita en tu corazón. Únete a nuestra comunidad de oración y descubre diariamente cómo los santos transforman nuestras luchas más difíciles en auténticas victorias.

Comparte esta historia con tus seres queridos y permite que el testimonio de los mártires siga iluminando a tantas almas que hoy necesitan consuelo, esperanza y verdadera fortaleza.

Al llegar al final de este hermoso recorrido, pregúntate con sinceridad: ¿Estarías dispuesto a arriesgar tu comodidad actual por defender las verdades de la Iglesia y a los ministros de Dios? Que el testimonio de valentía de Margarita Ward te impulse a vivir un cristianismo radical, auténtico, apasionado y profundamente enamorado del Salvador.

❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre la devoción a Santa Margarita Ward

Santa Margarita Ward fue una heroica mujer inglesa del siglo dieciséis, que entregó su vida por amor a Cristo y a su Iglesia. Es mundialmente conocida como la Perla de Tyburn debido a su valentía al ayudar a escapar a un sacerdote católico de una prisión protestante. Como nos recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, el martirio es el supremo testimonio de la verdad de la fe, y ella lo demostró con creces.

Con una audacia que solo el Espíritu Santo puede otorgar, esta santa mujer visitó regularmente la prisión para ganarse la confianza de los guardias. Un día logró introducir escondida una larga cuerda que el sacerdote utilizó para descender por los muros. Cristo dijo: "Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos" (Juan 15, 13), y Margarita encarnó esta palabra arriesgando todo por salvar a un ministro del Señor.

Tras ser descubierta por la cuerda olvidada en la ventana, fue brutalmente interrogada, colgada de las muñecas y azotada para que revelara el paradero del sacerdote, pero su boca se mantuvo sellada por la gracia. Prefirió soportar atroces dolores físicos y ser condenada a la horca antes que traicionar su fe, demostrando una fortaleza sobrenatural inquebrantable ante los tribunales y los verdugos de la época que querían obligarla a renunciar al catolicismo romano.

Fue elevada a los altares por el Papa Pablo Sexto en mil novecientos setenta, como parte del admirable grupo de los cuarenta mártires de Inglaterra y Gales. Su vida nos deja un legado impresionante sobre la inmensa lealtad hacia los sacramentos y la eucaristía. Nos enseña a no claudicar ante las adversidades y a defender con valentía nuestra sagrada religión, apoyando siempre a nuestros sacerdotes en medio de un mundo profundamente alejado de Dios.

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Adaptación, contenido agregado y edición: Qriswell Quero, Con información extraida de: Evangelizo.org
Biografía, celebraciones y Fiestas de la Iglesia

pildorasdefe qriswell quero firma autorVenezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.

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