5 cosas que quiero que mis hijos sepan sobre su identidad sexual
La mayoría de padres nos preguntamos a nosotros mismos sobre qué lecciones debo estar dando a mis hijos sobre el sexo
Vivimos en tiempos verdaderamente únicos y complejos. Se libran guerras culturales sobre un tema de sexo (al que muchos quieren llamar genero), identidad sexual, acceso a baños públicos y debates morales sobre si el sexo es más un tema de nuestra estructura fisiológica (genitales), un esquema mental, sentimientos, decisión personal, o una combinación de todas ellas.
El confuso clima ha agregado un nivel de complejidad para aquellos que estamos criando niños. La mayoría de padres nos preguntamos a nosotros mismos, “¿qué lecciones debo estar dando a mis hijos sobre el sexo?”.
Cuando yo era niño, me encantaba, y todavía disfruto mirar el programa de televisión estadounidense “Saturday Night Live”. Recuerdo que me desvelaba hasta tarde los sábados, con dolores en el estómago de tanto reírme de los chistes de algunos de los miembros de su elenco.
Un montaje de comedia que me impactó un día fue de un ridículo particular y cómico que sucedió cuando un personaje representado por un famoso actor de comedias, entró al dormitorio de mujeres de una universidad haciéndose pasar por una chica de primer año. El no vestía como mujer. De hecho el bello de su pecho se mostraba a través de su camiseta de fútbol y llevaba una barba de tres días. Las otras chicas del dormitorio comenzaron a protestar diciendo cosas como “este es un cuarto de chicas, no puede estar aquí”. El rápidamente respondió actuando como muy ofendido: "como cómo se atreven a decir eso, puedo hacer puedo no ser tan bonita como ustedes, pero soy una chica. Pertenezco a ti aquí tanto como ustedes".
Una vez en la habitación él sacaba un póster con una chica modelando un traje de baño y lo colgaba sobre su cama. Las otras chicas en el cuarto protestaban nuevamente, "eso luce como algo que un chico tendría en su dormitorio".
Conteniendo la risa y con un tono muy profundo les decía: "no esa es una foto de mi prima favorita. La odio por ser tan delgada".
El número continuaba con cosas incluso más ridículas y era una comedia brillante. Era muy divertido porque era bastante descabellado, pero mientras reflexiono en esa comedia, me siento alarmado al darme cuenta que estos tipos de cosas que en ese tiempo parecían descabelladas ahora suceden más y más en la vida real. Ahora, más que nunca, yo creo que es importante para todos nosotros enseñar a nuestros hijos algunas verdades atemporales acerca de sus identidades y del don de Dios que significa nuestro sexo.
Hago la nota rápida de que no soy psiquiatra ni he realizado una extensa investigación de los dentro de los factores psicológicos que toman parte en el desarrollo del sexo. Soy un padre de familia y soy un predicador.
A continuación les doy algunas simples reflexiones que he desarrollado a través de años de estudio de la Biblia y de interacción con miles de personas alrededor de todo el mundo. En aras del tiempo, no vamos a entrar en el complicado tema aparte de los raros casos de personas que nacen hermafroditas (que tienen cromosomas y genitales tanto femeninos como masculinos).
Es probable que no estés de acuerdo con lo que yo diga, pero espero que tú estés abierto a compartir un diálogo acerca de estos temas controversiales como un tono muy civilizado y respeto hacia los demás.
Como padre las lecciones que estoy mostrando mis hijos acerca del sexo y su identidad incluyen (sin ningún orden en particular):
1.- Dios definió tu sexo, y Dios nunca se ha equivocado.
Cuando tomamos como punto de partida, la creencia en un Dios amoroso que trabaja para que todas las cosas pasen para bien de los que lo aman y para Su gloria, estamos arrancando desde el punto correcto. Cuando arrancamos desde cualquier otro punto de vista del mundo, no estaremos en capacidad de encontrar las verdaderas respuestas a las preguntas más profundas de nuestras almas. Dios te creó. Él te amó. Y te hizo ya sea hombre o mujer. Él no se equivoca.
"Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque estoy maravillado, porque es maravilloso lo que has hecho. ¡De ello estoy bien convencido!" (Salmo 139,13-14)
2.- Hombre y mujer han sido creados iguales, pero también han sido creados con diferencias.
Aún no puedo comprender porque ya no es políticamente correcto o culturalmente aceptable el decir que hay diferencias entre hombres y mujeres que van más allá de la genética. No es necesario ver durante más que unos minutos a grupos de niños y niñas en un parque para darte cuenta de que los niños y las niñas tienden a interactuar con el mundo y con otros de forma diferente.
Tanto la masculinidad como la feminidad son hermosas, únicas y de igual valor. Son complementarios, como las dos caras de una misma moneda; como dos alas de un mismo pájaro. El decir que una esté equivocada o el decir que una es más importante que la otra es perder parte de nuestra propia humanidad. El decir que ninguna existe lejos de lo que el hombre ha creado como forma cultural, es abandonar nuestro sentido común.
"Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen; varón y mujer los creó". (Génesis 1,27)
3.- Tu sexo no te define y tú no defines tu sexo.
Déjenme elaborar un poco sobre eso… Yo no creo que Dios hubiese pensado que el sexo fuese una celda de prisión que nos pusiera limitantes. Como todo lo que Dios nos da, el sexo es un don hermoso que nos hace libres para lo que hemos sido creados. Si bien es cierto que nuestro sexo ciertamente define parte del curso de nuestras vidas y en nuestras familias, no es lo que define a nuestras almas.
Mientras nuestro sexo no nos puede definir, tampoco nosotros podemos definir nuestro sexo. Hay mucho en la vida en lo que nosotros podemos decidir, y hay algunas cosas que Dios en su inmenso amor y soberanía decidió por nosotros. El sexo es uno de esos dones dados por Dios, dones irrevocables.
"Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo". (Jeremías 29,11)
4.- Tu sexo es un don; no un estereotipo.
Mucho de nuestra frustración cultural y confusión acerca del sexo comenzó con la distorsión de lo que significa realmente el sexo. Los hombres fueron enseñados que si no tenemos unas grandes barbas y somos capaces de levantar pesas de 500 libras, entonces no somos hombres de verdad. Las mujeres fueron enseñadas que si no tenían la casita de muñecas y habilidades de ama de casa, entonces no era mujeres de verdad.
El sexo, mucho más que un estereotipo o un estándar imposible en el que Dios espera que tú vivas, es un don; no una prisión. Tu sexo es parte de lo que te hace una obra de arte única que Dios, para la que Dios te creó, así que acéptala como el don que fue pensado para ti. No dejes que las portadas de la revistas o que los estereotipos culturales traten de meterte en un molde cuando Dios te creó para ser una obra de arte única.
"No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto". (Romanos 12,2)
5.- Si buscas tu identidad en algo que no sea Dios, nunca la encontrarás verdaderamente.
La búsqueda para encontrar nuestra identidad sexual es realmente una búsqueda para encontrar nuestra entidad. Todos buscamos saber quiénes somos y por qué estamos aquí. Estamos tratando de encontrar el sentido del vacío que hay en nuestro pasado, las luchas de nuestro presente y los miedos o la esperanza de nuestro futuro.
Cristo nos dá un propósito y paz para perseguir todas esas cosas de una forma en que nadie más puede. Si nuestra identidad primaria está enraizada en nuestra identidad sexual, identidad política, identidad familiar, identidad nacional, identidad denominacional o algo más, entonces estamos equivocados.
Comienza a buscar con Jesús. Él no sólo te mostrará todas las respuestas; Él te mostrará que Él es la respuesta.
"Ya no importa el ser judío o griego, esclavo o libre, hombre o mujer; porque unidos a Cristo Jesús, todos ustedes son uno solo". (Gálatas 3,28)
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Adaptación y traducción al español por Manuel Rivas, para PildorasdeFe.net, del artículo publicado en: Dave Willis´s Blog, autor: Dave Willis
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Manuel Rivas, salvadoreño, feliz esposo y padre de familia. Testimonio fiel de como Dios puede tocar nuestras vidas. A través de estos medios quiero ayudar a llevar el mensaje de Jesús a todo el que lo necesite y poner mi vida a trabajar para su obra.







