Las 5 cosas que todo matrimonio debería hacer
Invertir en tu matrimonio significa hacer pequeñas cosas deliberadamente, que en última instancia tienen un enorme impacto
"Tienes que sacar tiempo para invertir en tu matrimonio"
Si estas casado, es probable que hayas escuchado esa frase al menos una vez. De hecho, recientemente estaba visitando a un buen amigo y hablando de nuestros respectivos matrimonios, ese tema surgió.
La conversación que tuvimos giraba en torno a la idea de que, la gente constantemente le dice a las parejas casadas jóvenes que "inviertan en su matrimonio" sin explicarles lo que realmente significa eso.
A pesar de que suena como una noble idea, el concepto de "invertir en tu matrimonio" puede parecer lejano para muchas parejas, particularmente durante la primera década de su matrimonio.
Piensa en todo lo que sucede durante los primeros años de tu matrimonio, si eres como nosotros, muy probablemente, estás criando a tus hijos, tienes falta de sueño, estás cansado del trabajo, mientras tratas de sobrevivir financieramente, haces las comidas, y de alguna forma mantienes la casa organizada para que no se vea como si un huracán hubiese pasado por allí.
Es difícil buscar la manera de encontrar el tiempo y la energía para "invertir" en una cosa más, durante esas etapas tan ocupadas de la vida.
Como consejera profesional sé que ofrecer una afirmación genérica como decirle a la gente que invierta en su matrimonio, puede desanimarlos más que animarlos.
Entonces, en la práctica, ¿qué significa invertir en tu matrimonio cuando la vida es más que loca? A continuación verás unas pocas cosas que puedes considerar hacer para invertir en tu matrimonio.
1.- Conectarse espiritualmente
Uno de los aspectos más hermosos del matrimonio viene con la oportunidad de conectar emocional y espiritualmente con otro ser humano.
Además, el regalo del matrimonio Cristiano nos permite conectar, no solamente el uno con el otro sino con un Dios Santo y Todopoderoso.
Frecuentemente, las parejas creyentes suelen tomar por sentada su conexión espiritual, olvidando que algunos de los momentos más profundos en el matrimonio se dan cuando compartimos nuestros corazones, comunicamos lo que hay en nuestro espíritu, e interactuamos sobre nuestra relación con Dios.
Honestamente, puedo decirles que los momentos más íntimos que paso con mi esposo son aquellos cuando nos sentamos, tomados de las manos, al final del día, y oramos por todo lo que esté pasando en nuestras vidas. Es un simple acto, pero tiene un resultado sobrenatural.
Si estás buscando una forma realmente poderosa de invertir en tu matrimonio, considera apartar algo de tiempo semanalmente o incluso diario para que oren juntos y compartan lo que Dios está haciendo en cada una de sus vidas.
2.- Comunicarse con frecuencia
Créelo o no, el promedio de parejas casadas pasan solo unos minutos al día en comunicación activa y significativa.
Se conoce que la comunicación se hace cada vez menor con cada año de matrimonio, no sé tú pero escuchar eso me entristece, porque da mucha alegría poderse comunicar con tu pareja.
Es importante darse cuenta que hay niveles de comunicación. Los hechos son el nivel más superficial, seguidos por las opiniones y las ideas, después viene el nivel más profundo en el que se comparten nuestros sentimientos y emociones con el otro.
Lo anterior puede ser molesto para algunas personas dependiendo de su crianza y de la clase de comunicación a la que ellos están acostumbrados.
Pero la verdad es, que cada nivel de comunicación es importante, y tiene que ser deliberadamente incorporado al diálogo. Si deseas hacer algo pequeño pero que tenga un gran impacto en tu matrimonio, aparta de 10 a 20 minutos al día, siéntate con tu pareja cara a cara, con el único propósito de comunicarse, no permitan que durante ese tiempo se hable sobre conflictos y problemas, sino que sea un momento para ponerse al día el uno con el otro.
Considera hacer preguntas abiertas como: ¿Cuál fue la mejor parte de tu día? O ¿Qué puedo hacer para ayudarte esta semana? El objetivo de este momento es disfrutar entre sí y animarse el uno al otro.
3.- Tóquense a menudo
Antes de que tuviéramos hijos, recuerdo observar a una pareja de amigos nuestros que los tenían.
Entre alimentar a los chicos a la hora de las comidas, y mantenerlos entretenidos y ocupados durante el tiempo que compartíamos, noté que casi no tenían contacto físico el uno con el otro. Ni siquiera tomarse de las manos, o acurrucarse en el sofá, tampoco brazos alrededor del hombro.
Pocos años después y unos cuantos niños más tarde, entendí totalmente la lucha para tratar de conectar físicamente con tu pareja, mientras se es arrastrado en un millón de direcciones diferentes.
Incluso durante esas épocas de la vida cuando es difícil sentir a tu pareja, el contacto físico es una parte muy importante cuando se trata de invertir en tu matrimonio.
Haz un inventario de tu matrimonio, y encuentra momentos (o agenda momentos ¡si lo tienes que hacer!) donde puedan deliberadamente tomarse de las manos, besarse, hacer el amor, o incluso hacer algo tan simple como tocar la espalda de tu pareja mientras estas pasando por la cocina.
El contacto físico le transmite a tu pareja que: notas su presencia, lo deseas, y quieres estar cerca. ¡Esto es hablar de una gran inversión!
4.- Confesarse y perdonarse frecuentemente
Por mucho que hablemos de confesión y perdón en la Iglesia, creo que a menudo fallamos en aplicarla en el contexto de nuestros matrimonios, porque vamos a ser sinceros, ¡es una tarea difícil!
La idea de ser vulnerable y compartir tus defectos y debilidades con otra persona puede ser como una píldora difícil de tragar, lo cual es precisamente lo que Dios nos llama a hacer.
La práctica de despojarnos de nuestro orgullo en el acto de la confesión abre la puerta a la oportunidad de perdonar, que es el pegamento sagrado que mantiene unidos los matrimonios.
Las parejas que veo en mi práctica, que están altamente satisfechas en sus matrimonios, no son las que tienen menos desacuerdos, sino las que perdonan más.
Dios nos ha perdonado mucho a cada uno de nosotros, y aquellos que viven en esa libertad son liberados para perdonar a otros.
Invierte en tu matrimonio al tomar tiempo para hacer un examen de conciencia a menudo, sé honesto con tu pareja sobre las cosas que anhelas cambiar y las áreas en las que necesitas pedir perdón.
5.- "Escápense" semanalmente
Se dice que las parejas que "oran unidas se mantienen unidas". Pero creo que también se puede decir, ¡las parejas que juegan unidas, se divierten más!
La vida puede tornarse ocupada, y su estrés puede hacernos perder de vista, que Dios quiere que disfrutemos el uno con el otro y la vida que nos ha dado.
Invierte en tu matrimonio tomándote un tiempo a la semana para salir (o quédate en casa si está fuera de tu alcance una niñera semanal) y ¡hagan algo divertido! Jueguen un juego de mesa en el piso de su comedor, salgan a una cena divertida, den un paseo, hagan un picnic para el almuerzo, incluso vayan a un lugar pintoresco.
Las posibilidades son infinitas y no importa tanto lo que hagas sino con quien lo hagas. Revivan su amor el uno por el otro, reavivando su amistad.
Invertir en tu matrimonio significa hacer pequeñas cosas deliberadamente, que en última instancia tienen un enorme impacto.
Así hayas estado casado por 5 días, o 50 años, nunca es demasiado temprano o tarde para empezar a hacer la diferencia en tu matrimonio.
Entonces, ¿Cómo tu pareja y tú "invierten" en su matrimonio?
Yo te amo, Señor, mi fuerza, Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador, mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoqué al Señor, que es digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos (Salmo 18,3-4)







