Utilizamos Cookies para mejorar la experiencia de usuario. Lee la política de privacidad
FACEBOOK
TWITTER
TELEGRAM
Categoría: Aprende a orar

Hay que saber que, no siempre podemos tener la certeza absoluta, de estar haciendo la voluntad de Dios en todo lo que hacemos

Cómo saber si estoy haciendo la voluntad de Dios en lo que hago.

No siempre estaremos seguros de saber si estamos o no haciendo la voluntad de Dios en todo lo que hacemos en nuestras vidas. En su Carta a los Romanos (12,1-2), el Apóstol San Pablo nos dice los pasos de cómo conocer la voluntad de Dios para nuestras vidas:

"Por lo tanto, hermanos, yo los exhorto por la misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: este es el culto espiritual que deben ofrecer. No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto."

Esta cita bíblica nos ofrece algo de luces para saber reconocer si estamos haciendo la Voluntad de Dios. San Pablo nos dice que nos exhorta a la Misericordia de Dios, es decir, en todo lo que hagamosdebemos tener presente la misericordia de Dios. Si hay algo que estás haciendo que te está alejando de su misericordia, ese no es el camino.

Tampoco podemos seguir como modelo a este mundo, porque ya sabemos las tantas distracciones que nos ofrece para, en cambio, alejarnos de cumplir con nuestros compromisos de hijos de Dios. Eso significa que debemos dar la espalda a aquello que el mundo pueda ofrecernos que no esté de acuerdo con la Palabra de Dios

En libro de los Hebreos (13:20-21) nos dice lo siguiente:

"El Dios de la paz que suscitó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el buen Pastor de la ovejas en virtud de la sangre de una Alianza eterna, los disponga con toda clase de bienes para cumplir su voluntad, realizando él en nosotros lo que es agradable a sus ojos, por mediación de Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén".

Aquí hay algo importante, esta cita bíblica nos da una afirmación importante: "El Dios de la paz"... Si Dios es el Dios de la paz, eso es lo que debemos buscar en todo lo que hagamos: LA PAZ. El Padre Jacques Philippe, nos habla de lo importante que es la paz para saber reconocer la Voluntad de Dios en todo lo que hacemos.

La Paz como signo de la Voluntad de Dios.

El signo principal de que estamos haciendo la voluntad de Dios es la paz. Paz que no es una simple tranquilidad psicológica porque todo va bien, sino una paz que es mucho más profunda, mucho más íntima.

Esta paz se percibe y se confirma especialmente cuando estoy en presencia de Dios, en la oración.

¿Cómo va acompañada esta paz?

La paz del que hace la voluntad de Dios va acompañada de otros elementos: un sentimiento interior de libertad (incluso cuando la voluntad de Dios puede ser exigente, no se cumple como algo restringido o forzado, sino con una motivación personal y libre), una cierta dilatación del corazón (el corazón se hace grande en el deseo de amar a Dios más y más, en la ternura y bondad hacia el prójimo), una alegría interior.

Dicho esto, el sentimiento de paz y aquello que lo acompaña (libertad, amor, alegría) no siempre se siente intensamente, y esto es por diferentes razones.

A veces vivimos tiempos de pruebas, de tentaciones, de preguntas y dudas, incluso tormentas interiores, que son normales en toda vida espiritual y que hacen que, aunque seamos fieles a Dios y hagamos su voluntad, no gocemos sensiblemente de esta paz. Pero estos tiempos de prueba son pasajeros y la paz vuelve después de un tiempo, más profunda que antes.

Una búsqueda de esta Voluntad con esperanza.

Hay que saber también que no siempre podemos tener la certeza absoluta de estar haciendo la voluntad de Dios. Habrá de repente tiempos de "tantear" en la vida de oración espiritual, tiempos de búsqueda, de interrogación sobre nuestras decisiones, sin que tengamos siempre una respuesta inmediata.

La respuesta llegará algún día si tenemos buena voluntad, pero se necesita tiempo. Por otra parte, Dios quiere que nos mantengamos pobres y pequeños, siempre con deseos de progresar. Si alguien tuviera permanentemente la certeza total de hacer la voluntad de Dios, podría tener el riesgo de caer en un cierto orgullo o presunción, de estar demasiado seguro de sí mismo; a veces es mejor para nosotros vivir en una cierta pobreza e incertidumbre, guardando simplemente la buena voluntad.

Dios nos da siempre luz para las decisiones esenciales, pero eso no impide que haya una parte de oscuridad o de interrogación en la comprensión de su voluntad.

Sin paz no podemos conocer la voluntad de Dios

Otras veces puede haber razones psicológicas que hacen que, aunque estemos en la voluntad de Dios, el corazón no logre sentir paz: un temperamento escrupuloso o demasiado inquieto, un periodo de depresión o de angustia, etc.

De todo esto se derivan las siguientes consecuencias prácticas:

1. Seguir en la paz.

Cuando estamos en una paz estable y profunda, en general es signo de que estamos en la voluntad de Dios. Pero hay que cuidar no caer en la presunción; debemos mantenernos humildes y pequeños, sabiendo que no estamos exentos de buscar comprender y cumplir cada vez mejor esta voluntad de Dios. Hay que estar siempre en búsqueda... No con inquietud y tensión, obviamente, sino con confianza y paz, deseando siempre y con fuerza avanzar.

2. Buscar la paz si no la tiene.

Si no se tiene esta paz hay que intentar comprender por qué. A veces puede significar que no estoy en la voluntad de Dios. Otras veces quiere decir que tengo demasiados escrúpulos, o que estoy en una fase de prueba o de combate espiritual. Y otras veces es el demonio quien, para inquietarme y desmotivarme, me acusa sin un motivo verdadero (en la Escritura, el demonio se llama "acusador de los hermanos").

3. Buscar consejo para lograr la paz.

Cuando no logremos ver claro por nosotros mismos, es bueno pedir consejo a un orientador espiritual que pueda ayudarnos en nuestro discernimiento. Cuando nos abrimos a una persona que conoce la vida espiritual, en general es bastante fácil descubrir si la falta de paz viene de una infidelidad a Dios o de otra causa.

Oración para encontrar paz.

Señor, Tú eres el Dios de la paz y de los consuelos, por eso, acudo a ti para que pongas paz a mi corazón. La vida se me ha puesto difícil, son muchas las confusiones. La mira por doquier y está llena de pruebas y caminos difíciles Tú eres el único a quien acudir para que calme mi interior. Necesito tu guía, tu dirección, muéstrame el camino para lograr recuperar mis fuerzas y mi paz. Tu amor por mí es infinito y puro y sé que pondrás soluciones acertadas que me lleven a lograr este objetivo que me he trazado de encontrar la paz interior. Con sabiduría podré enfrentarme a la confusión, así que lléname de ella. Permíteme ver tu voluntad en todo lo que hago. Ayúdame con tu paz a lograr mis propósitos. Ayúdame a hacer el bien en todo lo que haga y mantener esa paz incluso en los momentos más oscuros de mi vida. Contigo a mi lado, sé que ganaré fuerzas y triunfaré. Amén.

Recursos sobre la Voluntad de Dios.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: La-oracion.com

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

Apoya a Píldoras de Fe Nuestro portal se sostiene de tu generosidad. Ayúdanos a seguir llegando a más personas. Dona ahora
Déjanos tus comentarios
Tus palabras importan, te invitamos a dejar tus comentarios sobre este tema, los leemos contínuamente. (Espera un momento que se cargue el sistema de comentarios)

RECURSOS DE UTILIDAD