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Categoría: Aprende a orar

Reza las Letanías a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro para una ayuda inmediata. Nuestra Madre y Virgen del Socorro auxilia a sus hijos

En el ícono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, observamos la imagen del tierno Niño Jesús que corre despavorido hacia los brazos de María, su Madre buscando refugio y consuelo al ver presentada la cruz y los clavos por el Ángel, símbolo de nuestra Salvación. Del mismo modo, así nosotros queremos refugiarnos en los brazos de nuestra Madre con una confianza infantil cuando el miedo envuelve nuestros corazones.

Así como Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, consuelo a su Divino Niño, Ella también quiere darnos todos sus consuelos, pues también somos sus queridos hijos y sabe cuántas necesidades y sufrimientos atravesamos en este mundo. Acude a ella con confianza en momentos de necesidad para recibir su poderosa ayuda.

Letanías a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

Señor ten piedad.
Cristo ten piedad.
Señor ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo escúchanos.

Dios Padre celestial; ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo; ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo;ten misericordia de nosotros.

Trinidad Santa, un solo Dios; ten piedad de nosotros.

Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Cristo, ruega por nosotros.
Reina concebida sin pecado original, ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros.

Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuyo mismo nombre inspira confianza, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda amar a Dios con todo mi corazón, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda en todas las cosas conformar mi voluntad a la de tu Divino Hijo, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que siempre pueda evitar el pecado, el único mal verdadero, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que siempre pueda recordar mi último final, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda recibir los sacramentos con frecuencia y devoción, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda evitar cada ocasión próxima de pecado, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que nunca descuide la oración, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda recordar alguna vez el invocarte, particularmente en tiempos de tentación, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que siempre pueda salir victorioso en la hora de la tentación, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda perdonar generosamente a mis enemigos, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda levantarme rápidamente, si tengo la desgracia de caer en pecado mortal, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda resistir valientemente las seducciones de las malas compañías, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda ser fuerte contra mi propia inconstancia, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que no retrase mi conversión de un día para otro, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda trabajar celosamente para erradicar mis malos hábitos, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que siempre me guste servirte, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda guiar a otros a amarte y servirte, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, que pueda vivir y morir en la santa amistad de Dios, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en todas las necesidades del cuerpo y el alma, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en la enfermedad y el dolor, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en la pobreza y la angustia, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en la persecución y el abandono, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en la pena y el abandono de la mente, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en tiempos de guerra, hambruna y contagio, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en cada peligro de pecado, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando sea atacado por los espíritus malignos, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando sea tentado por los atractivos de un mundo engañoso, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, al luchar contra las inclinaciones de mi naturaleza corrompida, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando sea tentado contra la santa virtud de la pureza, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando la muerte esté cerca, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando la pérdida de mis sentidos me adviertan que mi carrera terrenal ha llegado a su fin, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando el pensamiento de mi cercana disolución me llene de miedo y terror, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando en la hora decisiva de la muerte, el espíritu maligno se esfuerce por hundir mi alma en la desesperación, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando el sacerdote de Dios me dé su última absolución y su última bendición, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando mis amigos y parientes, rodeen mi cama, movido por la compasión... invoquen tu clemencia en mi nombre, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando el mundo desaparezca de mi vista, y mi corazón dejará de latir, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando entregue mi alma en las manos de nuestro Creador, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, cuando mi alma se presente ante el Soberano Juez, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, Cuando la sentencia irrevocable sea pronunciada, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.
Oh, Madre del Perpetuo Socorro, Cuando esté sufriendo en el Purgatorio, y suspirando por la visión de Dios, ven en mi ayuda, oh Madre amorosa.

Cordero de Dios, Quien quita los pecados del mundo, líbranos, Señor.
Cordero de Dios, Quien quita los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, Quien quita los pecados del mundo, Ten piedad de nosotros, Señor.

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ruega pos nosotros.
Para que podamos ser dignos de las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oremos

Oh Dios, que has querido que la Madre de tu Hijo unigénito sea la ayuda perpetua de los cristianos de la tierra, concédenos la gracia de llamarla con confianza en todas nuestras necesidades de alma y cuerpo, para que, salvados por su protección y asistencia, podamos ser llevados a la visión eterna de tu gloria en el Cielo: por medio de Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración de petición a la Madre del Perpetuo Socorro.

Madre del Perpetuo Socorro, con la mayor confianza me presento ante tu Sagrada Imagen para invocar tu ayuda. Has visto las heridas que JESÚS se ha complacido en recibir por nosotros; has visto la sangre de tu Hijo fluyendo por nuestra salvación; sabes cuánto desea tu Hijo aplicarnos los frutos de su redención. He aquí que me arrojo a tus pies, y te ruego que obtengas para mi alma la gracia que tanto necesito. Oh María, la más amorosa de todas las madres, obtén para mí del corazón de Jesús, la gracia.

- Mencione aquí su petición -

Oh, Madre del Perpetuo Socorro, tú deseas nuestra salvación mucho más que nosotros mismos; tu Hijo te ha dado a nosotros como nuestra Madre, tú misma has elegido ser llamada Madre del Perpetuo Socorro. Demuestra entonces que eres realmente mi Madre, demuestra que te llaman justamente Madre del Perpetuo Socorro. No confío en mis méritos, sino en tu poderosa intercesión; confío en tu bondad, confío en tu amor maternal. Madre del Perpetuo Socorro, por el amor que le tienes a tu hijo JESÚS y, mi Redentor, por el amor de tu gran siervo Alfonso, por el amor de mi alma, concédeme la gracia que te pido. Amén.

Recursos sobre nuestra Madre del Perpetuo Socorro

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

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