Utilizamos Cookies para mejorar la experiencia de usuario. Lee la política de privacidad
FACEBOOK
TWITTER
TELEGRAM
Categoría: Reflexiones

No dejes de empujar la roca en tiempos difíciles. Pide ayuda a Dios para guíe tus pasos y no dejes de empujar si pierdes las fuerzas

No dejes de empujar la roca aunque no tengas fuerzas y todo parezca ir mal.

No dejes de empujar la roca aunque sientas que pierdes las fuerzas y todo parezca ir mal, porque todo puede cambiar con Dios a tu lado. No dejes de empujar la roca solo porque otros te alienten palabras de derrota y desánimo y te comiencen a decir que "no podrás", recuerda que muchos hablan por sus propias experiencias. Quédate a empujar la roca y conviértete en ejemplo para ellos.

Aunque todo parezca ir mal y no tengas fuerzas sigue tu camino, sigue tu lucha, no desmayes, no dejes de empujar la roca porque todo esfuerzo tiene su fruto en su momento. Recuerda estas sabias palabras:

"Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol". (Eclesiastés 3,1)

No dejes de empujar la roca.

A continuación, quiero contarte una historia que me pareció muy inspiradora y de la que, tal vez, puedas sacar una gran enseñanza para tu vida. La historia dice así:

Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios.

El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña. Dios le explicó que debía empujar la roca con todas sus fuerzas. El hombre hizo lo que el Señor le pidió, día tras día.

Por muchos años, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas... y esta no se movía, todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano

Como el hombre empezó a sentirse frustrado, el demonio decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente:

"Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido"

Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso, estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión. El demonio le dijo:

"¿Por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible? Solo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente".

El hombre pensó en poner en práctica esto, pero antes decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos:

"Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la roca ni un milímetro. ¿Qué pasa?, ¿Por qué he fracasado?".

El Señor le respondió con compasión:

"Querido hijo, cuando te pedí que me sirvieras y tu aceptaste, te dije que tu tarea era empujar contra la roca con todas tus fuerzas, y lo has hecho. Nunca dije que esperaba que la movieras, tu tarea era empujar. Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero, ¿en realidad fracasaste? Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras. A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez. Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu Fe en mi. Eso lo has conseguido. Ahora, querido amigo, Yo Moveré La Roca"

Autor: Desconocido / Anónimo

No dejes de empujar la roca y llénate de fuerzas.

Algunas veces, cuando escuchamos la palabra del Señor, tratamos de utilizar nuestro intelecto para descifrar la voluntad de Dios, cuando en realidad Dios solo nos pide obediencia y Fe en Él.

Debemos ejercitar nuestra fe que mueve montañas, pero conscientes que es Dios quien al final logra moverlas.

  • Cuando todo parezca ir mal.
  • Cuando estés agotado por el trabajo.
  • Cuando la gente no se comporte de la manera que te parece que debería.
  • Cuando no tienes más dinero para pagar tus cuentas.
  • Cuando la gente simplemente no te comprende.
  • Cuando la gente simplemente no te comprende.
  • Cuando te sientas agotado y sin fuerzas.

Empujar la roca en tiempos momentos difíciles.

En los momentos difíciles de la vida pide ayuda al Señor y eleva una oración a Jesús para que ilumine tu mente, tu corazón y guíe tus pasos hacia nuevos senderos cargados de esperanzas.

Entrega tus miedos al Señor y pídele con una oración que te ayude a encontrar el camino que te conduzca a Él. Deja todo en sus manos y pon todo tu esfuerzo sin rendirte.

Tal vez, ese momento difícil que pasas hoy y que no entiendes porqué estas viviéndolo, te ayudará a desarrollar tus músculos de la fe y a dar testimonio de la Gloria de Dios en tu vida. No dejes de empujar la roca, tarde o temprano, con la fuerza de Dios, ese problema cederá.

Oración de fuerza para no dejar de empujar la Roca.

Señor mío y Dios mío, ayúdame en mis momentos de dificultad. A veces parece que el desánimo me ganara, pero no quiero dejar de empujar la roca y seguir avanzando. Tú lo haces todo posible, no hay nada que no se doblegue al poder maravilloso de tu amor al que recurro en este momento. Dame las fuerzas para empujar la roca, resistir a todas mis cargas y preocupaciones y alcanzar una victoria en tu nombre bendito. Te amo Señor, lo pongo en tus manos. Amén.

Recursos sobre empujar la roca y tener fuerzas.

Redacción: Andrea Pérez, PildorasdeFe.net

pildorasdefe andrea perez de quero firmaAndrea Pérez, Venezolana viviendo en Ecuador, hija de Dios, mujer de fe, madre y esposa. De profesión ingeniera, y de corazón misionera. Trabajando día a día en mi crecimiento espiritual y buscando la coherencia, tomando como guía la frase de San Pablo: Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir (Ro 12,2)

Apoya a Píldoras de Fe Nuestro portal se sostiene de tu generosidad. Ayúdanos a seguir llegando a más personas. Dona ahora
Déjanos tus comentarios
Tus palabras importan, te invitamos a dejar tus comentarios sobre este tema, los leemos contínuamente. (Espera un momento que se cargue el sistema de comentarios)

RECURSOS DE UTILIDAD