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Evangelio de hoy Viernes y Lecturas del día 18 de septiembre 2026 - San Lucas 8,1-3

Evangelio de hoy viernes 18 de septiembre 2026 🙌 Lecturas del día, Lucas 8,1-3: Algunas mujeres acompañan a Jesús y sostienen el anuncio del Reino con sus bienes

"Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes" es la frase del evangelio de hoy Viernes 18 de septiembre de 2026, con las lecturas y la reflexión que inspira en el Viernes de la semana XXIV del tiempo ordinario.

¿Has notado cómo la obra de Dios se sostiene en la discreción de corazones dispuestos a servir desde el anonimato? La Palabra diaria en San Lucas 8,1-3 nos muestra a Jesús recorriendo los poblados, anunciando el Reino. En este camino, el Maestro no está solo; lo acompañan los Doce y algunas mujeres que habían sido sanadas por su misericordia. Impulsadas por la gratitud, ellas apoyan la misión con sus propios recursos, demostrando que seguir al Maestro no requiere buscar ser el centro de atención, sino más bien apertura, perseverancia y un compromiso inquebrantable. El pasaje nos invita a valorar ese servicio que a menudo permanece oculto a los ojos humanos, pero que da fruto para el Reino. Reflexionemos con las lecturas y la reflexión explicada.

Índice lecturas de hoy

Santo del día

San José de Cupertino fue un Fraile místico franciscano con dones muy especiales: Levitación, sanación, leía conciencias y expulsaba los demonios

Mensaje del Evangelio

Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes (Cf. Lucas 8,1-3)

Evangelio de hoy viernes, Lucas 8,1-3: Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes

Lecturas del día Viernes

1 Corintios 15,12-20: Si Cristo no resucitó, vana es la fe de ustedes

Hermanos: Si se predica que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo es que algunos de ustedes afirman que no hay resurrección de los muertos? Si no hay resurrección de los muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación y vana es también la fe de ustedes. Además, resultaríamos ser falsos testigos de Dios, porque habríamos atestiguado contra Dios que él resucitó a Cristo, lo cual no habría hecho, si fuera cierto que los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes es inútil y sus pecados no les han sido perdonados. En este caso, los que murieron en Cristo han perecido. Si nuestra esperanza en Cristo se reduce tan sólo a las cosas de esta vida, somos los más infelices de todos los hombres. Pero no es así, porque Cristo ha resucitado de entre los muertos y es el primer fruto de la cosecha, el primero de los que han muerto. Palabra de Dios.

Salmo del día

Salmo 16: Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor (R)

Señor, escucha mi ruego justo, atiende a mi clamor, presta oído a mi súplica, que no sale de labios engañosos. /R.

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina a mí tu oído, escucha mis palabras. Muestra los prodigios de tu misericordia, tú que salvas de los adversarios a quien se refugia a tu diestra. /R.

Guárdame como a la niña de tus ojos, escóndeme a la sombra de tus alas. Pero yo, por tu justicia, contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu semblante. /R.

Evangelio del día Viernes

Lectura del día: Lucas 8,1-3: Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes

En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes. Palabra del Señor.

Comentarios al Evangelio de hoy

A la luz del Evangelio de hoy, es evidente que el Señor confía su obra también a quienes responden con un corazón agradecido. Las mujeres que acompañaban a Jesús no se limitaron a ofrecer lo que les sobraba; más bien, pusieron sus recursos y su tiempo al servicio de los demás porque habían experimentado la acción sanadora de Dios en sus propias vidas. Nosotros también, como cristianos, estamos llamados a apoyar la misión de la Iglesia con generosidad y sentido de responsabilidad. Debemos superar el individualismo y poner nuestros talentos al servicio de los demás, entendiendo que el amor expresado en tareas sencillas y cotidianas puede convertirse en una ofrenda que transforma nuestro entorno y fomenta el anuncio del Evangelio.

Ciertamente, como sabemos, Jesús escogió entre sus discípulos a doce hombres como padres del nuevo Israel, "para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar" (Mc 3, 14-l5). Este hecho es evidente, pero, además de los Doce, columnas de la Iglesia, padres del nuevo pueblo de Dios, fueron escogidas también muchas mujeres en el grupo de los discípulos.

Solo puedo mencionar brevemente a las que se encontraron en el camino de Jesús mismo, desde la profetisa Ana (cf. Lc 2, 36-38) hasta la samaritana (cf. Jn 4, 1-39), la mujer sirofenicia (cf. Mc 7, 24-30), la hemorroísa (cf. Mt 9, 20-22) y la pecadora perdonada (cf. Lc 7, 36-50). [...] Para nuestra reflexión son más significativas las mujeres que desempeñaron un papel activo en el marco de la misión de Jesús.

En primer lugar, pensamos naturalmente en la Virgen María, que con su fe y su obra maternal colaboró de manera única en nuestra Redención, hasta el punto de que Isabel pudo llamarla "bendita entre las mujeres" (Lc 1, 42), añadiendo: "Bienaventurada la que ha creído" (Lc 1, 45). Convertida en discípula de su Hijo, María manifestó en Caná una confianza total en él (cf. Jn 2, 5) y lo siguió hasta el pie de la cruz, donde recibió de él una misión materna para todos sus discípulos de todos los tiempos, representados por san Juan (cf. Jn 19, 25-27).

Además, encontramos a varias mujeres que de diferentes maneras giraron en torno a la figura de Jesús con funciones de responsabilidad. Constituyen un ejemplo elocuente las mujeres que seguían a Jesús para servirle con sus bienes. San Lucas menciona algunos nombres: María Magdalena, Juana, Susana y "otras muchas" (cf. Lc 8, 2-3). Asimismo, los Evangelios nos informan de que las mujeres, a diferencia de los Doce, no abandonaron a Jesús en la hora de la pasión (cf. Mt 27, 56.61; Mc 15, 40). Entre estas destaca en particular la Magdalena, que no sólo estuvo presente en la Pasión, sino que se convirtió también en el primer testigo y heraldo del Resucitado (cf. Jn 20, 1.11-18). Precisamente a María Magdalena santo Tomás de Aquino le da el singular calificativo de "apóstol de los Apóstoles" ("apostolorum apostola"), dedicándole un bello comentario: "Del mismo modo que una mujer había anunciado al primer hombre palabras de muerte, así también una mujer fue la primera en anunciar a los Apóstoles palabras de vida" (Super Ioannem, ed. Cai, 2519).

- Benedicto XVI, Audiencia general, «Las mujeres al servicio del Evangelio», 14 de febrero de 2007.

Evangelio del día: video

¿Qué enseñanza tiene Dios en el día de hoy? Esta es la meditación en audio del Evangelio de hoy Viernes, según San Lucas 8,1-3: "Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes".

Puedes invocar, si deseas, la ayuda del Espíritu Santo, para que te ayude a meditar la reflexión Viernes.

Oración al Espíritu Santo

Une las enseñanzas del Evangelio con una reflexión y oración al Espíritu Santo y permite que sus inspiraciones sean fuerza y paz para tu camino.

Oración al Espíritu Santo: Viernes 18 de septiembre 2026 ¿Mente agotada y el corazón asfixiado por preocupaciones? La unción del Consolador devuelve la paz

Intenciones del día: peticiones de oración

El evangelio del día Viernes 18 de septiembre de 2026, y sus lecturas, en San Lucas 8,1-3, reflexiona sobre "Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes".

Hoy te invitamos a servir con alegría, recordando que Dios reconoce cada esfuerzo realizado con un corazón sincero, incluso aquellos que permanecen ocultos a los demás. No permitas que el egoísmo o el deseo de reconocimiento te frenen; pon tus dones, tu tiempo y tus habilidades al servicio de los demás, y busca necesidades concretas que puedas atender.

A través del Evangelio de hoy, ¿de qué necesidad concreta te ha hablado Jesús? Quizás el Señor te esté señalando a alguien que necesita tu tiempo, una tarea que puedas realizar con generosidad o un talento que podrías poner al servicio de tu comunidad. Tu buena voluntad puede transformar una situación en una oportunidad de esperanza para otra persona.

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❓ FAQ: Preguntas frecuentes sobre las mujeres que acompañaban a Jesús

Lucas nos muestra que el Reino no se anuncia en solitario. Jesús va de pueblo en pueblo con los Doce y con mujeres que ya habían sido sanadas. Ellas no aparecen de visita: caminan y sostienen la misión con sus bienes. Esa escena nos recuerda que la fe madura cuando se vuelve compañía concreta. El anuncio necesita predicación y también manos dispuestas. «Les servían con sus bienes» no es un detalle menor: forma parte del discipulado.

Significa que el seguimiento también pasa por lo concreto: el tiempo, la casa y lo que hay en las manos. María Magdalena había sido liberada; Juana y Susana, con otras muchas, pusieron lo que tenían al servicio del camino. El Evangelio no reserva el seguimiento solo a los Doce. Como dice san Pablo: «Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu» (1 Corintios 12,4). Cada nombre recuerda que el Reino se construye con vocaciones distintas y con una misma fidelidad.

Nos llama a una fe que no se queda sentada después de haber sido sanada. Si el Señor ya obró en nosotros, el paso siguiente es acompañar, servir y no dejar solo el anuncio. Eso toca el tiempo, la casa y los bienes. Como enseña nuestro catecismo: «Las mujeres fueron las primeras mensajeras de la Resurrección de Cristo para los propios Apóstoles» (CIC 641). Hoy se nos pide esa misma fidelidad convertida en obras.

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