Papa Francisco: Amen a Jesús a través de todos los que sufren
Jesús está presente en los que sufren de trabajo como esclavos, de tragedias familiares, de enfermedades. Sufren de guerras y terrorismo
"Jesús no sólo nos pide que la gente contemple su imagen, sino que también la reconozca y la ame en todas las personas que sufren como él sufrió", así lo dijo el Papa Francisco el 9 de abril al celebrar la Misa del Domingo de Ramos de la Pasión del Señor.
En su discurso del Ángelus, el Papa también denunció los recientes ataques terroristas en Suecia y Egipto, llamando a los que siembran el terror, la violencia y la muerte, (incluyendo a fabricantes y traficantes de armas) a cambiar sus costumbres.
"Jesús está presente en muchos de nuestros hermanos y hermanas que hoy soportan sufrimientos como los de Él: sufren de trabajo como esclavos, de tragedias familiares, de enfermedades. Sufren de guerras y terrorismo, de intereses armados y listos para atacar", indicó el Papa
En sus oraciones por los afectados de los ataques, el Papa también expresó sus más profundas condolencias a su querido hermano, su Santidad el Papa Tawadros, a la iglesia copta y toda la nación egipcia querida, que el Papa tiene previsto visitar del 28 al 29 de abril.
Al menos 15 personas murieron y otras decenas resultaron heridas este domingo 9 de abril en una iglesia ortodoxa al norte de El Cairo, mientras los cristianos coptos se reunían para la Misa del Domingo de Ramos.
Por otra parte, el ataque en Suecia se produjo dos días antes, cuando un camión atravesó una multitud en el centro de Estocolmo, matando a cuatro personas e hiriendo a otras 15 personas.
El Papa también oró por todas las personas afectadas por la guerra, que él llamó, "una desgracia para la humanidad".
Decenas de miles de personas que llevaban palmas y ramas de olivo se unieron al Papa durante una solemne procesión en la Plaza de San Pedro bajo el sol brillante y cálido que se brindó para el comienzo de la Semana Santa.
En su homilía, el Papa dijo que la celebración del día fue agridulce. En seguida sus Palabras:
Alabado y luego crucificado
Da alegría y tristeza al mismo tiempo, porque la Misa celebra la entrada del Señor a Jerusalén, habla de cómo el pueblo y los discípulos lo aclaman como un rey, y sin embargo, el Evangelio después habla de su pasión y su muerte en la cruz.
“esús acepta los "hosannas" que vienen de la multitud, pero sabe muy bien que pronto los mismos serán remplazados por muchos: "¡Crucifíquenle!"
Reconocer a Jesús en los que sufren
Jesús no nos pide que lo contemplemos sólo en imágenes y fotografías, o en los videos que circulan por internet, también nos pide reconocer que está presente en los que sufren hoy en día, incluyendo ‘mujeres y hombres que son engañados, aquellos a quienes le violan la dignidad”.
Jesús está en ellos, cada uno de ellos, en aquellos con rasgos estropeados y voz quebrada, y nos pide ser mirado a los ojos, ser reconocidos, ser amados.
No tenemos otro Señor excepto Él: Jesús, el humilde Rey de la justicia, de la misericordia y de la paz.
Jesús no es uno más del montón
Jesús entra en la ciudad de Jerusalén como el verdadero Mesías, como un siervo de Dios y de la humanidad. No es un soñador vendiendo ilusiones, un profeta de la "nueva era" o un hombre más del montón. Él toma los pecados y los sufrimientos de la humanidad con su pasión.
Jesús nunca le prometió honor y el éxito a los que le siguen, más bien, el camino hacia la victoria final requiere recoger la cruz y llevarla todos los días.
Pidamos la gracia para seguir fielmente a Jesús, y no solo en palabras, sino más en hechos.
Pidamos también la paciencia de llevar nuestra propia cruz, no de rechazarla o ignorarla. Debemos mirarla, tomarla y cargarla diariamente.







