El Papa Francisco te explica cómo es el Paraíso y cómo lo viviremos
Papa Francisco: ¿Qué es el Paraíso? ¿Cómo lo viviremos? Sabemos por la Revelación que Dios nos prepara una nueva tierra, donde hay felicidad
En el Evangelio de San Lucas (23,43) Jesús realiza una promesa que deja sorprendida a toda la humanidad. Él le dice a un ladrón, que estaba siendo crucificado con ÉL, lo siguiente: "Este día estarás conmigo en el Paraíso"; es decir, en un lugar de descanso con las almas de todos los Santos que a partir de ese momento el Señor nos concedería.
El paraíso es el feliz estado de reposo del alma, donde el gozo, la alegría y la paz reinan por siempre. Ya no hay dolor ni sufrimientos. Jesús recompensó la fe y la confesión del buen ladrón con una absolución completa de todos sus pecados, tanto la culpa y como el castigo por sus faltas, introduciéndolo así, después de la muerte, a la eterna felicidad de los santos, cuyo limbo lugar de descanso) pasaba a ser un paraíso hecho por nuestro Señor, una tierra nueva que nos regala como parte de su misericordia.
El Papa Francisco, nos ha dicho que "Iglesia que está en continua peregrinación hacia el Reino de los Cielos", y explica que "ésta va caminando siempre en la historia hacia la meta última y maravillosa que es el Reino de los Cielos". Su reflexión te la indicamos a continuación como parte de las grandes enseñanzas que nos ha dejado:
Ahora reflexionamos sobre la Iglesia que peregrina hacia el Reino. Bueno, debemos saber que el Reino ya está dentro de nosotros. Vamos caminando hacia el encuentro con Dios, con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que es la plenitud del Reino.
La Iglesia que camina.
la Iglesia no es una realidad estática (Como bien afirma el Concilio Vaticano II), sino que camina continuamente en la historia hacia la meta última y maravillosa que es el Reino de los Cielos, del cual la Iglesia es en la tierra su semilla y su inicio. En este camino, es hermoso percibir la comunión entre la Iglesia del cielo, que nos sostiene con su intercesión, y nosotros, que en la Eucaristía estamos invitados a ofrecer oraciones por las almas que se encuentran a la espera de la felicidad eterna.
Desde la perspectiva cristiana, la distinción ya no es entre quien está muerto o quien no lo está, sino entre quien está con Cristo y quien no está con Cristo; éste es el elemento fundamental y decisivo para nuestra felicidad.
Dios nos prepara un Paraíso.
Aunque no sabemos el tiempo en el que llegará el fin de todo lo creado, sabemos por la Revelación que Dios nos prepara una nueva tierra, donde habitará la justicia y la felicidad saciará de manera sobreabundante los deseos del corazón del hombre.
Esto es el "Paraíso", que no es un lugar sino un "estado", donde nuestras esperanzas serán verdaderamente colmadas, en una nueva creación, con plenitud de ser, verdad y belleza, libre de todo mal y de la misma muerte.
Venezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.







