Santo del Día San Alejandro de Alejandría (17 de febrero): obispo y defensor de la fe católica contra la herejía arriana: Biografía, vida y oración por ortodoxia
Hoy celebramos el Santo del Día de San Alejandro de Alejandría (17 de febrero), un obispo ejemplar y gran defensor de la fe ortodoxa. Nacido alrededor del año 250 en Alejandría, Egipto, ascendió a la sede episcopal en el 313, en medio de una era turbulenta marcada por la herejía arriana. Esta falsa doctrina, promovida por el sacerdote Arrio, negaba la divinidad plena de Jesucristo, afirmando que el Hijo era una criatura creada por el Padre. San Alejandro de Alejandría, con sabiduría y firmeza, rechazó estas enseñanzas erróneas y excomulgó a Arrio en el año 321. Su decisión fue ratificada en el histórico Concilio de Nicea en 325, donde contribuyó a formular el Credo Niceno, proclamando que Cristo es "Dios verdadero de Dios verdadero". El legado de San Alejandro inspira a los fieles a vigilar la pureza doctrinal en la Iglesia, recordándonos que la fe católica debe defenderse con amor y verdad ante cualquier desviación.
Fiesta: 26 de febrero.
Martirologio Romano: Conmemoración de san Alejandro, obispo, anciano, célebre por el celo de su fe, que fue elegido para la sede alejandrina como sucesor de san Pedro y rechazó la nefasta herejía de su presbítero Arrio, que se había apartado de la comunión de la Iglesia. Junto con trescientos dieciocho Padres, participó en el primer Concilio de Nicea, que condenó tal error (326)
Biografía de San Alejandro de Alejandría
San Alejandro, patriarca de Alejandría; nació en el año 250 y se distinguió pronto por las ricas cualidades que adornaban su alma. Su trabajo pastoral y doctrinal se enfrentó en seguida contra un hereje que sale a menudo en estos primeros años del cristianismo, Arrio.
Fue San Alejandro el primero que se dio cuenta de los errores que escribía y predicaba este señor en contra de Jesucristo, negando su divinidad.

Además de tener una inteligencia brillante, San Alejandro poseía un gran corazón, cuyas fuerzas empleaba para cuidar de los pobres. Era tan amable que en su presencia nadie se enfadaba ni reñía.
San Alejandro se imponía con mucha dulzura contra todo aquel que tuviera deseos de hacer el mal al prójimo. Pero, cuando había que demostrar su dureza, máxime cuando se hablaba mal del Señor o de su Madre, se levantaba con fuerza.
También, San Alejandro desempeñó una gran labor en defensa de la fe en contra de la herejía durante el arrianismo
Al morir Aquilas (sucesor de Pedro en la sede de Alejandría), Alejandro lo sucede en el año 313. Realizó una gran obra evangélica y conciliadora frente a los problemas en las Iglesias de Egipto, levantó la Iglesia de San Teonás y luchó en defensa de la ortodoxia cristiana.
Otro gran valor que se debe atribuir a San Alejandro es que fue el gran descubridor de san Atanasio. Pero el dichoso Arrio no lo dejaba ni a sol ni a sombra. Y cansado de sus teorías heréticas, convocó un sínodo el año 320 en Alejandría. Fueron más de cien obispos. Arrio fue invitado a que se defendiera. Pero no fue capaz. Y entonces todos los obispos lo condenaron.
Hubo gente que le dijo a San Alejandro de Alejandría que le permitiese entrar de nuevo en la Iglesia católica. Intervinieron el emperador Constantino y el mismo obispo Osio de Córdoba. Toda labor de reconciliación resultó inútil ante este soberbio hereje. Un concilio universal, el de Nicea, lo condenó para siempre.
San Alejandro de Alejandría, a pesar de su avanzada edad y muchos achaques por su dura lucha contra la herejía, asistió y desempeñó un importantísimo influjo en la condenación del arrianismo que hizo el Concilio. El grandioso San Alejandro, defensor de la fe, murió el 26 de febrero del año 326.
Oración a San Alejandro de Alejandría
Para culminar esta reflexión sobre el Santo del Día de San Alejandro de Alejandría, te invitamos a elevar una oración que invoque su intercesión por la defensa de la fe en tiempos modernos, donde nuevas herejías y confusiones doctrinales amenazan la unidad de la Iglesia. Su ejemplo de valentía episcopal nos motiva a estudiar las verdades eternas del Credo y a proclamarlas con convicción, fortaleciendo nuestra vida espiritual y comunitaria. Que su protección nos guíe a ser guardianes de la ortodoxia, como él lo fue en la antigua Alejandría.
Oh, glorioso San Alejandro de Alejandría, obispo fiel y defensor inquebrantable de la fe católica, que con valentía excomulgaste al hereje Arrio y guiaste a la Iglesia en tiempos de turbulencia doctrinal. Intercede por nosotros ante el Señor para que mantengamos la pureza de la doctrina, rechacemos las herejías modernas que cuestionan la divinidad de Cristo y fortalezcamos nuestra creencia en el misterio trinitario.
Ayúdanos, San Alejandro, a ser guardianes de la verdad, como tú lo fuiste en el Concilio de Nicea, inspirando a obispos, sacerdotes y fieles a proclamar que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre, consustancial con el Padre.
Hoy, recordamos tu legado y pedimos tu protección sobre la Iglesia universal, para que permanezca unida en la fe apostólica y resista las tentaciones del error. Concédenos la gracia de la sabiduría teológica, el coraje para defender la ortodoxia en nuestra era y la humildad para buscar siempre la verdad en las Escrituras y la Tradición.
Buen San Alejandro de Alejandría, que por tu intercesión, que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes y corazones, guiándonos hacia una vida de santidad y fidelidad. Amén.
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Venezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.