Utilizamos Cookies para mejorar la experiencia de usuario. Lee la política de privacidad
FACEBOOK
TWITTER
TELEGRAM
Categoría: Caminando en la fe

Aquí están los 5 hábitos que el Santo Padre Pío de Pietrelcina creyó que todos los católicos deberían practicar a diario si querían llegar a ser santos

5 hábitos del Padre Pío para las personas que quieren ser santas.

San Pío de Pietrelcina, conocido popularmente como el Padre Pío, tenía algunos cuántos hábitos para la santidad que necesitamos conocer y practicar. Cuando pensamos en los grandes místicos y santos milagrosos, a menudo pensamos en aquellos que vivieron hace muchos siglos. Sin embargo, Santo Padre Pío fue a la vez, un gran místico y un hacedor de muchos milagros, y murió apenas en 1968, hace tan solo 47 años.

En muchos sentidos, este santo fue y es una contradicción para nuestra era científica, racional, y pese a su afán en demostrar que estaba un fraude, los escépticos se mantuvieron consistentemente incapaces de explicar los muchos milagros que acompañaron la vida de San Pío.

Pero mientras que San Pío de Pietrelcina es recordado como un hacedor de milagros, él quizás fue mejor conocido en su día como un padre espiritual para innumerables almas.

El Padre Pío dio un sabio y santo consejo a aquellos que lidian continuas luchas por vivir una vida santa en el mundo, y a través de su consejo, condujo a muchas almas al cielo.

5 hábitos del Padre Pío para ser santos.

Aquí están los cinco hábitos que el Santo Padre Pío de Pietrelcina creyó que todos los católicos deberían practicar, basado en el asesoramiento que le dio a sus hijos espirituales.

1. Confesión semanal del Padre Pío.

Uno de los hábitos que el Padre Pío más recomendaba a sus hijos espirituales era el de la confesión frecuente, al menos una vez a la semana. San Pío pasaba largas jornadas de horas al día intentado limpiar las almas de todos aquellos que se acercaban a él a través del ministerio de la confesión. Al respecto, el Padre Pío decía:

"La confesión es el baño del alma. Tienes que ir al menos una vez a la semana. No quiero que las almas se mantengan alejadas de la confesión por más de una semana. Incluso una habitación limpia y no ocupada recoge el polvo; regresa después de una semana y verá que es necesario ¡quitar el polvo de nuevo!"

2. Comunión diaria.

La comunión diaria era una de las fortalezas del Santo Padre Pío. Una de las cosas que él decía de este hermoso sacramento era:

"Es muy cierto, no somos dignos de tal regalo. Sin embargo, al acercarse al Santísimo Sacramento en un estado de pecado mortal es una cosa, y ser indigno es otra muy distinta. Todos nosotros somos indignos, pero es Él quien nos invita. Él es quien lo desea. Vamos y humillémonos delante de Él y recibámoslo con un corazón contrito y lleno de amor."

3. Examen de Conciencia al anochecer.

Alguien una vez dijo al Padre Pío de Pietrelcina que pensaba que un examen de conciencia cada noche era inútil, porque él sabía lo que era el pecado, y cómo este había sido cometido. Para esto, el Padre Pío le contestó:

"Eso es bastante cierto. Pero cada comerciante experimentado en este mundo no solo mantiene un seguimiento durante todo el día de si ha perdido o ganado en cada venta. Por la noche, él hace la contabilidad del día para determinar lo que debe hacer al día siguiente. De ello se desprende que es indispensable hacer un riguroso examen de conciencia, breve pero lúcido, todas las noches"

4. Lectura espiritual diaria.

Cuanto se entristecía el Padre Pío porque muchas personas dedicaban largas horas a la lectura de libros noveleros poco edificantes y no lo dedicaban a libros que en verdad dejaban grandes enseñanzas al alma. Decía el Padre Pío:

"El daño que viene a las almas por la falta de lectura de libros sagrados me hace estremecer...¡Qué asombroso poder tiene lectura espiritual que conduce a un cambio de rumbo, y hace que, incluso, la gente más mundana, entre en el camino de la perfección".

5. Oración mental dos veces al día.

Al Padre Pío de Pietrelcina muchas veces se le encontraba meditando y en oración y él siempre recomendaba hacer lo mismo a los fieles. Al respecto decía:

"Si no tiene usted éxito en la meditación, no se rinda, cumpla con su deber. Si las distracciones son numerosas, no se desanime; haga la meditación de la paciencia, y aún saldrá beneficiado. Decida sobre la duración de su meditación, y no la deje antes de finalizarla, incluso si tiene que ser crucificado. ¿Por qué se preocupa tanto de que no sabe cómo le gustaría meditar? La meditación es un medio para alcanzar a Dios, no es un objetivo en sí mismo. La meditación tiene como objetivo el amor a Dios y al prójimo. Ama a Dios con toda tu alma y sin reserva, y amarás a tu prójimo como a ti mismo, y usted habrá logrado la mitad de su meditación". - Padre Pío.

Recursos sobre el Padre Pío.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Catholic Gentleman

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

Apoya a Píldoras de Fe Nuestro portal se sostiene de tu generosidad. Ayúdanos a seguir llegando a más personas. Dona ahora
Déjanos tus comentarios
Tus palabras importan, te invitamos a dejar tus comentarios sobre este tema, los leemos contínuamente. (Espera un momento que se cargue el sistema de comentarios)

RECURSOS DE UTILIDAD