San Bonifacio, Arzobispo de Máinz, Mártir: El Apóstol de Alemania
San Bonifacio fue enviado a misionar a Alemania por el Papa Gregorio II donde anunció a Cristo y convirtió a muchos a la fe Católica Apóstol de Alemania
San Bonifacio fue un sacerdote que se destacó por ser misionero en muchas regiones de Alemania, convirtiendo a gran parte de esta gran nación al cristianismo. Es considerado el Apóstol de Alemania y patriarca de los católicos de ese país. También es el Santo Patrono de Alemania y fue el primer arzobispo de Mainz. San Bonifacio es considerado una figura destacada de la misión anglosajona en las partes germánicas del Imperio franco durante el siglo VIII. Fue martirizado en Frisia en el año 754, junto con otras 52 personas, y sus restos fueron devueltos a Fulda, donde descansan en un sarcófago que se convirtió en lugar de peregrinación
Fiesta: 5 de junio
Martirologio Romano: Memoria de san Bonifacio, obispo y mártir, que era monje en Inglaterra con el nombre de Wifrido por el bautismo, pero, llegado a Roma, el papa san Gregorio II le ordenó obispo, cambiándoselo a Bonifacio y enviándolo a Germania para anunciar a aquellos pueblos la fe de Cristo, donde logró ganar para la religión cristiana a mucha gente. Rigió la sede de Maguncia y hacia el final de su vida, al visitar a los frisios, en Dokkum fue asesinado por los paganos, consumando así su martirio (754)
Biografía de San Bonifacio
San Bonifacio nació hacia el año 680, en el territorio de Wessex (Inglaterra). Su verdadero nombre era Winfrido ((también deletreado Winifred, Wynfrith, Winfrith o Wynfryth) Ordenado sacerdote, en el año 716 con dos compañeros se encaminó a Turingia; pero aún no era la hora de su apostolado.
Entonces, San Bonifacio regresó a su monasterio y en el año 718 viajó a Roma para solicitar del papa Gregorio II autorización de misionar en el continente.
El Sumo Pontífice lo escuchó complacido y, en el momento de otorgarle la bendición, le dijo: "Soldado de Cristo, te llamarás Bonifacio" En el año 719 se dirigió a Frislandia. Allí estuvo tres años; luego se marchó a Hesse, convirtiendo a gran número de bárbaros.
En Amoneburg, a orillas del río Olm, San Bonifacio fundó el primer monasterio. Regresó a Roma, donde el papa lo ordenó obispo.

San Bonifacio: Misionero y fundador
Poco después, en el territorio de Hesse, San Bonifacio fundaba el convento de Fritzlar. En el año 725 volvió a dirigirse a Turingia y, continuando su obra misionera, fundó el monasterio de Ordruf. Presidió un concilio donde se encontraba Carlomán, hijo de Carlos Martel y tío de Carlomagno, quien lo apoyó en su empresa.
En el año 737, otra vez en Roma, el papa lo elevó a la dignidad de arzobispo de Maguncia. Prosiguió su misión evangelizadora y se unieron a él gran cantidad de colaboradores.
También llegaron desde Inglaterra mujeres para contribuir a la conversión del país alemán, emparentado racialmente con el suyo.
Entre estas, se destacaron santa Tecla, santa Walburga y una prima de Bonifacio, santa Lioba. Este es el origen de los conventos de mujeres.
San Bonifacio prosiguió fundando monasterios y celebrando sínodos, tanto en Alemania como en Francia, a consecuencia de lo cual ambas quedaron íntimamente unidas a Roma.
El anciano predicador había llegado a los ochenta años. Deseaba regresar a Frisia (la actual Holanda). Tenía noticias de que los convertidos habían apostatado. Cincuenta y dos compañeros fueron con él. Atravesaron muchos canales, hasta penetrar en el corazón del territorio.
Al desembarcar cerca de Dochum, miles de habitantes de Frisia fueron bautizados. El día de pentecostés debían recibir el sacramento de la confirmación.
Martirio de San Bonifacio
San Bonifacio se encontraba leyendo, cuando escuchó el rumor de gente que se acercaba. Salió de su tienda creyendo que serían los recién convertidos, pero lo que vio fue una turba armada con evidente determinación de matarlo.
Los misioneros fueron atacados con lanzas y espadas. "Dios salvará nuestras almas", grito San Bonifacio. Uno de los malhechores se arrojó sobre el anciano arzobispo, quien levantó maquinalmente el libro del evangelio que llevaba en la mano, para protegerse. La espada partió el libro y la cabeza del misionero. Era el 5 de junio del año 754.
El sepulcro de San Bonifacio se halla en Fulda, en el monasterio que él fundó. Se lo representa con un hacha y una encina derribada a sus pies, en recuerdo del árbol que los gentiles adoraban como sagrado y que Bonifacio abatió en Hesse.
San Bonifacio es considerado el apóstol de Alemania y el patriarca de los católicos de ese país. Entregó mucho por desarrollo de la Iglesia en esa nación Ahora, en vista de una Iglesia que está presentado problemas y división, necesitamos, hoy más que nunca, que San Bonifacio, interceda para ayudar a restaurar la fe en Alemania y Austria.
La vida y la muerte de San Bonifacio, así como su obra, fueron ampliamente conocidas, ya que se dispone de una gran cantidad de material: varias vitae, especialmente la casi contemporánea Vita Bonifatii auctore Willibaldi, documentos legales, posiblemente algunos sermones y, sobre todo, su correspondencia.
Oración a San Bonifacio
Dios de los eternos consuelos, Tú, el refugio y el auxilio de todos tus hijos, te alabamos por todo lo que nos has dado, por todo lo que has hecho por nosotros, por todo lo que eres para nosotros y por todo cómo actúas a través de tus preciados siervos como San Bonifacio. Queremos pedirte, por medio de la intercesión de San Bonifacio, que nuestra fe se vea fortalecida y la esperanza restaurada. Que, en nuestra debilidad, Tú seas la fuerza; que, en nuestra oscuridad, Tú seas la luz; que, en nuestro dolor, Tú seas el consuelo y la paz. No podemos contar las innumerables bendiciones con las que nos has colmado, no podemos declarar la inmensidad de tu amor. Solo queremos darte gracias por todas esas bendiciones. Te pedimos a Ti, Oh San Bonifacio, que nos ayudes a cultivar un espíritu de fortaleza en medio de las pruebas. Ayúdanos a refugiarnos en la presencia de Dios y amar todas las cosas que Él ama. Todo esto lo pedimos, a través de Jesucristo, nuestro Señor. A ti el honor y la Gloria sean por siempre y para siempre. Amén.
Santos de la semana

Santa Juana Francisca de Chantal: Religiosa, Mística y Fundadora de la Visitación
Descubre a Santa Juana Francisca de Chantal, patrona de las viudas y madres, gran mística cofundadora de la Visitación que dedicó su vida a los necesitados

Santa Clara de Asís: Discípula de San Francisco y Fundadora de las Monjas Clarisas
Descubre la vida de Santa Clara de Asís, patrona de la televisión y las telecomunicaciones, humilde discípula de San Francisco y fundadora de las Clarisas

San Lorenzo de Roma: El Mártir asado en una parrilla que es Santo Patrono de los Cocineros
Descubre la biografía de San Lorenzo de Roma, diácono mártir y santo patrono de los cocineros, cuya caridad con los pobres y fidelidad a Dios inspiran al mundo

Santa Edith Stein, filósofa y religiosa mártir del nazismo: copatrona de Europa
Descubre la gran vida de Santa Edith Stein, mártir y copatrona de Europa: Conoce su paso del judaísmo al Carmelo y su testimonio de fe eterna en Auschwitz

Santo Domingo de Guzmán, a quien La Virgen le enseñó cómo rezar el Santo Rosario
Descubre a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden de los predicadores, los dominicos: Conoce cómo la Santa Virgen María le entregó la devoción del Rosario

San Cayetano de Thiene: Patrono del pan, del trabajo y protector de desempleados
Descubre la vida de San Cayetano de Thiene, patrono del pan y del trabajo: Conoce sus milagros de providencia y encomienda tu vida laboral a su intercesión
Biografía, celebraciones y Fiestas de la Iglesia
Venezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.





