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El Juicio Final ¿Cómo y cuándo sucederá? ¿Quién se salvará?

 
 
   
 
 
 

El Juicio Final es el juicio que vendrá después de la resurrección de los muertos. El Juicio final lo define la doctrina de la Iglesia

 

El Juicio final es aquel día esperado por todos los cristianos en el que Jesús se manifestará con toda su Gloria. El Juicio final es cuando Dios juzgará a toda la humanidad, vivos y muertos y segun las obras de cada uno irán a gozar de las maravillas del Cielo o serán arrojados al sufrimiento eterno.

Muchas interpretaciones dicen que, con el Juicio Final, el propósito de Dios es restaurar la pureza de su creación. Dios usará el Juicio Final para separar a aquellos que lo despreciaron y despreciaron sus obras y nunca se arrepintieron de ello, de aquellos que lo siguieron y practicaron sus obras con amor.

El Juicio Final y el juicio particular.

Como católicos, creemos que cuando una persona muere, el alma se separa del cuerpo. Luego, el alma se presenta delante de Dios para su juicio personal o particular. El Catecismo nos enseña:

"Cada hombre recibe su retribución eterna en su alma inmortal en el momento mismo de su muerte, en un juicio particular que refiere su vida a Cristo: ya sea la entrada a la bendición del Cielo, a través de la purificación o inmediatamente, o condenación inmediata y eterna". (CIC N° 1022)

Esto quiere decir que, cuando morimos, nuestra alma se juzgada de inmediato. Tendremos que dar cuenta de nuestras vidas, del bien que hemos hecho y de los pecados que hemos cometido. Llamamos a esto el juicio particular o juicio personal, porque es particular para cada persona.

Veredictos en el Juicio particular

1. El Cielo.

Si estamos libres de todo pecado y de toda herida causada por el pecado, inmediatamente seremos bienvenidos al Cielo, donde disfrutaremos del los eternos gozos del Reino de los Cielos, viendo a Dios cara a cara.

2. Purgatorio.

Si hemos muerto con pecados veniales, o no hemos reparado el daño causado por nuestras malas actitudes pero que fuimos perdonados en confesión, entonces, nuestro Señor Jesucristo, en Su amor y misericordia primero purgará y sanará el alma en el lugar llamado Purgatorio. Después de esta purificación y sanación de nuestras alma, seremos bienvenidos a ser partícipes de las Glorias del Cielo. El tiempo que pasemos en el Purgatorio será decidido por el peso de nuestros pecados.

3. Infierno.

Si en vida, hemos rechazado a Dios, con pecados mortales y sin remordimiento  alguno por nuestras actitudes de desprecio, egoísmo y vanidades, entonces nos habremos merecido infierno.

Ese absoluto rechazo, asqueo y desprecio por Dios que tienes en esta vida, continuará en la próxima ¡No lo olvides!

Esta enseñanza sobre el juicio particular, se fundamenta en la declaración de nuestro Señor al ladrón arrepentido, San Dimas:

"Este día estarás conmigo en el paraíso". (Lucas 23,43)

¿Qué es el juicio final?

El Juicio final es aquel día del fin de los tiempos, en el que nuestro Señor Jesucristo vendrá nuevamente con todo su podero y gloria para juzgar a los vivos y a los muertos. Nuestro Señor enseñó en el Evangelio de San Juan:

"El Padre le ha entregado a Jesús poder para juzgar porque Él es el Hijo del Hombre; no es necesario que se sorprenda de esto, ya que se acerca una hora en la que todos aquellos en sus tumbas oirán su voz y saldrán. Los que hicieron lo correcto resucitarán; los malvados se levantarán para ser condenados". (Juan 5,27-29)

El Catecismo de la Iglesia Cartólica nos deja una clara enseñanza sobre el día del Juicio Final que es importante conocerla:

"En la presencia de Cristo, quien es la Verdad misma, la verdad de la relación de cada hombre con Dios quedará al descubierto. El Juicio Final revelará incluso en sus consecuencias más lejanas el bien que cada persona ha hecho o no ha hecho durante su vida terrenal".(CIC N° 1039)

Después del juicio final, solo existirá el Cielo y el Infierno. En una de sus declaraciones, San Agustín indicó que "toda la purificación del alma, para aquellos que ya están en el Purgatorio y que esperan el juicio en este juicio final, se completará".

Debemos estar preparados para enfrentar el juicio particular y el juicio final. El Venerable Fulton Sheen declaró:

"Porque cuando el telón se caiga el último día y respondamos al llamado de juicio del telón, no se nos preguntará qué papel jugamos, sino qué tan bien jugamos el papel que nos fue asignado". (Estados de ánimo y verdades, 75)

¿Cuándo y cómo sucederá el Juicio final?

Según la doctrina católica, inmediatamente después de la resurrección de los muertos tendrá lugar el Juicio Final, Juicio Universal o Juicio General. El Juicio Final es un dogma de fe muy bien definido por la Iglesia Católica

En El Evangelio de Lucas, Jesucristo nos habla sobre las señales precursoras del Juicio final:

"Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin". Después les dijo: "Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo". (Lucas 21,9-11)

El Juicio final se realizará de manera global, ante toda la humanidad presente, viva y/o muerta. Los que ya han muerto y han sido juzgados permanecerán en el Cielo o en el Infierno dependiendo de sus obras; aquellos que no han muerto, serán juzgados y entrarán al Cielo o al Infierno, ya no habrá purgatorio.

En nuestra profesión de fe, el Credo, recitamos las palabras: 

"Jesucristo vendrá de nuevo con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin".

Citas bíblicas sobre el Juicio final.

Tanto el antiguo como el nuevo testamento, se nos dejan señales claras sobre el anuncio de un Juicio Final, el día del fin de los tiempos:

- "Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos". (Hechos 17,31)

- "Porque el Señor entra en juicio con todos los vivientes por el fuego y por su espada, y serán numerosas las víctimas del Señor". (Isaías 66, 16)

- "Que despierten y suban las naciones al valle de Josafat. Porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor. Pongan mano a la hoz: la mies está madura; vengan a pisar: el lagar está lleno; las cubas desbordan: ¡tan grande es su maldad! ¡Multitudes innumerables en el valle de la Decisión! Porque se acerca el Día del Señor en el valle de la Decisión". (Joel 4,12-14)

- "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a la izquierda" (Mateo 25,31-33)

"Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?" (1 Pedro 4,17)

- "De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad". (Mateo 10,15)

"Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre. Todas las razas de la tierra se golpearán el pecho y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo, lleno de poder y de gloria. Y él enviará a sus ángeles para que, al sonido de la trompeta, congreguen a sus elegidos de los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte". (Mateo 24,30-31)

El Juicio final y San Juan Evangelista.

San Juan Evangelista nos narra en el Apocalipsis la visión que tuvo sobre el fin de los tiempos, el día del Juicio Final:

"Después vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. Ante su presencia, el cielo y la tierra desaparecieron sin dejar rastros. Y vi a los que habían muerto, grandes y pequeños, de pie delante del trono.

Fueron abiertos los libros, y también fue abierto el Libro de la Vida; y los que habían muerto fueron juzgados de acuerdo con el contenido de los libros; cada uno según sus obras.

El mar devolvió a los muertos que guardaba: la Muerte y el Abismo hicieron lo mismo, y cada uno fue juzgado según sus obras. Entonces la Muerte y el Abismo fueron arrojados al estanque de fuego, que es la segunda muerte". (Apocalipsis 20,11-14)

De acuerdo a estas citas bíblicas sabemos que:

  • Cristo vendrá con gran poder y gloria, en todo el esplendor de su divinidad.

  • Cristo glorioso será precedido de una cruz en el Cielo (la señal del Hijo del Hombre).

  • Vendrá acompañado de los Angeles.

  • Con su omnipresencia, todos los resucitados, de todas las naciones estarán ante Cristo Juez. Comparecerán delante del Tribunal de Dios todos los seres humanos, sin excepción, para recibir la recompensa o el castigo que cada uno merezca. En el Juicio Final vendrá a conocerse la obra de cada uno, tanto lo bueno, como lo malo, y aun lo oculto.

  • Ya resucitados todos, Cristo separará a los salvados de los condenados.

¿Quién se salvará en el Juicio final?

Se salvará aquél que tiene fe en Jesucristo, nos dice el Evangelio. Pero tener fe en Jesucristo no significa solamente creer en Él, sino que es indispensable vivir de acuerdo a esa fe; es decir, siguiendo a Cristo en hacer la Voluntad del Padre.

Para los que así hayan obrado, no habrá condenación.

"Sólo quien haya rechazado la salvación ofrecida por Dios con su misericordia ilimitada, se encontrará condenado, porque se habrá condenado a sí mismo". (San Juan Pablo II, 7 de Julio de 1999)

Reflexión sobre el Juicio final.

En el día del Juicio Final se sabrá por qué permitió Dios el mal y cómo fue que sacó mayores provechos de ellos. Quedarán definitivamente respondidas las frecuentes preguntas: ¿Por qué Dios permite tanta injusticia? ¿Por qué los malos triunfan y los buenos fracasan?

Mucho de lo que ahora en este mundo se considera tonto, negativo, incomprensible, se verá a la luz de la Sabiduría Divina.

El Juicio Final dará a conocer la Sabiduría y la Justicia de Dios. Se conocerá cómo los diferentes males y sufrimientos de las personas y de la humanidad los ha tornado Dios para Su gloria y para nuestro bien eterno.

Aquel día conocerá toda la humanidad cómo Dios dispuso la historia de la salvación de la humanidad y la historia de cada uno de nosotros para nuestro mayor bien, que es la felicidad definitiva, perfecta y eterna en la presencia de Dios en el Cielo.

 
 
Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con aportes de: Homilia.org

pildorasdefe qriswell quero firma autorQriswell Quero, venezolano, esposo fiel y padre de familia, ingeniero en electrónica y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene nada lo detiene.

 
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