Novena a los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael para la Batalla Espiritual
Al rezar la novena a los Santos Arcángeles, San Miguel, San Gabriel y San Rafael, pedimos ayuda en la lucha espiritual contra el demonio a estos ángeles poderosos
La Fiesta de los Santos Arcángeles se celebra el día 29 de septiembre. Aunque sabemos que hay siete arcángeles (Tobit 12,15, Rev. 8,2), solo tres son mencionados por su nombre en la Biblia católica y tan solo a uno de ellos, San Miguel, se le llama específicamente un Arcángel. Con la Novena a los Santos Arcángeles invocamos su intercesión para que nos ayuden en nuestras necesidades espirituales y en nuestras luchas por protección y crecimiento en la fe.
Los ángeles fueron creados como mensajeros de Dios. Las Escrituras revelan que Dios creó nueve coros de ángeles y que fueron popularizados en la Edad Media por diversos teólogos y escritores: Querubines, serafines, tronos, dominaciones, principados, potestades, virtudes, arcángeles y Ángeles.
A continuación te suministramos la novena a los arcángeles San Miguel, San Gabriel y San Rafael, quienes nos ayudan en nuestras luchas espirituales, defendiéndonos contra las tentaciones y asechanzas del demonio. Esta novena a los arcángeles se reza cada día durante nueve días consecutivos y termina justo antes de la fiesta de estos ángeles protectores.
Novena a los Santos Arcángeles
A continuación sigue este modo para rezar la novena a los santos arcángeles. Todas estas oraciones se deben rezar por 9 días hasta el día de la Fiesta.
1. Oraciones iniciales
Señal de la Cruz
Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de contrición
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
2. Invocación a San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, campeón leal de Dios y de su pueblo, me dirijo a ti con confianza, buscando tu poderosa intercesión. Por el amor de Dios, quien te hizo tan glorioso en gracia y poder, y por el amor de la Madre de Jesús, la Reina de los Ángeles, complácete en escuchar mi oración.
Tú conoces el valor de mi alma a los ojos de Dios. Que ninguna mancha del mal deforme su belleza. Ayúdame a vencer el espíritu maligno que me tienta. Yo deseo imitar tu lealtad a Dios y a la Santa Madre Iglesia y tu gran amor a Dios y a las personas.
Y debido a que tú eres el mensajero de Dios para el cuidado de su pueblo, te encomiendo esta solicitud especial:
Mencionar aquí la petición.
San Miguel Arcángel, debido a que tú eres, por la voluntad del Creador, el poderoso intercesor de los cristianos, yo tengo una gran confianza en tus ruegos. Yo sinceramente confío en que, si es santa voluntad de Dios, será concedida mi petición.
Oh, San Miguel Arcángel, ruega por mí y también por todos aquellos a quienes amo. Protégenos en todos los peligros del cuerpo y alma. Ayúdanos en nuestras necesidades diarias. A través de tu poderosa intercesión, que podamos vivir una vida santa, una muerte feliz y alcanzar el cielo, donde podemos alabar y amar a Dios contigo por toda la eternidad. Amén.
3. Invocación a San Gabriel Arcángel
San Gabriel Arcángel, yo te venero como el "Ángel de la Encarnación," especialmente porque Dios te ha designado para llevar los mensajes relacionados con el Dios-Hombre a Daniel, Zacarías y a la Virgen María. Ven y dame una devoción más sensible a nuestra madre, más parecida a la tuya.
Te venero también como la "fuerza de Dios", porque tú eres el consuelo, consolador y dador de la fuerza de Dios, elegido para fortalecer la fidelidad de Dios y para enseñarnos las verdades importantes. Pido la gracia del poder especial, de la voluntad de luchar por la santidad de la vida, apaciguar mis propósitos, renovar mi valor.
Confórtame y consuélame en los problemas, las pruebas y sufrimientos de la vida diaria. Pongo mi confianza en Ti. San Gabriel, te pido especialmente por este favor:
Mencionar aquí la petición
A través de tu sincero amor por el Hijo de Dios hecho hombre y por su bendita Madre, te lo suplico, intercede por mí para que mi petición sea concedida, si es la santa voluntad de Dios. Ruega por nosotros, San Gabriel Arcángel. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Dios todopoderoso y eterno, Tú elegiste al arcángel Gabriel, de entre todos los ángeles, para anunciar el misterio de la encarnación de tu Hijo. Por tu misericordia, que nosotros te honremos sobre la tierra y que podamos sentir el beneficio de su patrocinio en el Cielo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
4. Invocación a San Rafael Arcángel
San Rafael Arcángel, tú que permaneces tan cercano al trono de Dios y ofreces nuestras oraciones, yo te venero como el mensaje y amigo especial de Dios. Yo te elijo como mi patrono y deseo amarte y obedecerte como lo hizo el joven Tobías. Te consagro mi cuerpo y alma, todo mi trabajo y toda mi vida. Quiero que seas mi guía y consejero en todos los problemas y decisiones de mi vida peligrosas y difíciles.
Recuerda, oh queridísimo San Rafael, que la gracia de Dios se preservó contigo y con los buenos ángeles en el cielo cuando los ángeles orgullosos fueron arrojados en el infierno. Te ruego, pues, que me ayudes en mi lucha contra el mundo, el espíritu de impureza, y el demonio. Defiéndeme de todos los peligros y todas las ocasiones de pecado.
Guíame siempre en el camino de la paz, la seguridad y la salvación. Ofrece mis oraciones a Dios del mismo modo en que ofreciste las de Tobías, de manera que, a través de tu intercesión, puedan obtener las gracias necesarias para la salvación de mi alma. Te pido que ruegues por mí para que Dios me conceda este favor si es su santa voluntad:
Mencionar aquí la petición
San Rafael, ayúdame a amar y a servir a mi Dios fielmente, a morir en su gracia y, por fin, a alcanzar el mérito de unirme a Ti para ver y alabar a Dios para siempre en el cielo. Amén.
5. Oraciones finales de la novena
Para las oraciones finales de la Novena a los Arcángeles, debemos realizar una oración personal con cada uno de estos queridos ángeles protectores.
5.1. Oración a San Miguel
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
5.2. Oración a San Gabriel
San Gabriel Arcángel, humildemente te pido que intercedas por nosotros ante el trono de la misericordia divina. Así como anunciaste el misterio de la Encarnación de la Virgen María, que a través de tus oraciones podamos recibir fortaleza en la fe y el coraje de espíritu, y de este modo, el favor de Dios y la redención por medio de Cristo Nuestro Señor. Que podamos cantar la alabanza de Dios nuestro Salvador, con los ángeles y los santos en el cielo por siempre. Amén.
5.3. Oración a San Rafael Arcángel
San Rafael Arcángel, ayúdanos en todas las necesidades y las pruebas en el viaje de esta vida terrenal, del mismo modo que, a través del poder de Dios, restauraste la vista y diste guía al joven Tobías. Humildemente, buscamos su ayuda e intercesión, que nuestras almas puedan curarse, nuestros cuerpos estén protegidos de todos los males y que, a través de la gracia divina, nosotros podamos hacernos aptos de habitar en la gloria eterna de Dios en el cielo. Amén.
6. Oración a los 3 santos arcángeles
Oh, Dios Todopoderoso y eterno, que por medio de esta Novena a los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael podamos alcanzar, a través de sus méritos, las peticiones que hemos invocado con humildad a través de su poderosa intercesión. Que nos ayuden a tenerte en nuestros corazones y amarte con fidelidad hasta encontrarnos en la patria celestial. Amén.
Únete en oración junto a los coros celestiales
Cuando reces esta novena, intenta buscar un momento de tranquilidad en tu hogar, tal vez encendiendo una pequeña vela como señal de la luz de Cristo que ilumina tus peticiones.
Permite que el mensaje de Gabriel te alegre, que la medicina de Rafael restaure y sane tus heridas y que la espada protectora de Miguel te libre de todo peligro.
Reconocer a estos grandes compañeros espirituales nos ayuda a caminar con paz y valentía los caminos de la vida, sabiendo que el cielo trabaja a nuestro favor. Confiarles nuestras batallas no significa evadir nuestras responsabilidades, sino sumar a ellas la fuerza de quienes ya gozan de la mirada del Creador. ¿Qué preocupación especial de tu corazón te gustaría entregarles hoy?
❓ FAQ: Preguntas Frecuentes sobre la Novena a los Santos Arcángeles
Acudimos a ellos porque Dios les ha confiado misiones concretas para nuestra salvación. El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que, desde la creación hasta la redención, toda la vida de la Iglesia se beneficia de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles. Ellos intervienen en la historia humana como mensajeros y protectores, y por eso, al invocarlos, no adoramos a criaturas, sino que pedimos la intercesión de quienes ya contemplan el rostro del Señor.
Sus nombres expresan la acción de Dios en nosotros. Miguel significa "Quién como Dios" y nos defiende en el combate espiritual. Gabriel se traduce como "Fortaleza de Dios", y es quien anuncia las buenas noticias de salvación. Rafael quiere decir "Medicina de Dios", y nos acompaña en la sanación del cuerpo y del alma. San Gregorio Magno decía que estos nombres no son simples etiquetas, sino descripciones de la obra que cada uno realiza entre nosotros.
Lo habitual es iniciar esta devoción el veinte de septiembre para culminarla el veintiocho, un día antes de la Fiesta de los Santos Arcángeles. También se puede rezar en un momento de necesidad o de angustia, pidiendo su auxilio con fe. Cuando te sientas abrumado por las pruebas, recuerda que "el ángel del Señor acampa en torno a los que le temen y los rescata" (Salmo 34, 7), y pide su ayuda sin dejar de poner de tu parte lo que te corresponde.
Venezolano, esposo y padre de familia, servidor, ingeniero y misionero de la fe. Comprometido con el anuncio del Evangelio. Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. Quien a Dios tiene, nada lo detiene.Comentarios
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Que los santos Arcángeles acompañen, guíen y protejan al Padre Luis en su nueva encomienda como párroco de la cuasi-parroquia de San Judas Tadeo.







