Categoría: Evangelio dominical

Santo Evangelio Dominical: Homilía 13/09/20 (Mons. Han Lim Moon)

Evangelio del Día Domingo 13 septiembre, 2020, Lecturas del Evangelio: Comentario, Homilía y reflexión por Monseñor Han Lim Moon, según San Mateo 18,21-35

Meditamos las palabras a través del Evangelio del domingo, comentarios y homilías por el obispo Han. Cuando te sientes ofendido/a ¿qué haces?
¿Te cuesta perdonar? ¿Y pedir perdón? Cuando alguien te pide perdón después de haberte ofendido, ¿qué haces? Y cuando ofendes a alguien, ¿pides perdón? ¿Por qué sí o por qué no? Todo esto lo analizaremos en la lectura y la reflexión del Evangelio de hoy, 13 de septiembre, 2020.

Lectura del Evangelio del domingo.

Evangelio dominical. Lectura y reflexión del Evangelio del domingo 23° durante el año (Ciclo A) Homilía por el Monseñor Han Lim Moon.

Mateo 18,21-35.

En aquel entonces, Pedro se acercó a Jesús y le dijo: "Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?" Respondió Jesús: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete." Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré." Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: "Paga lo que debes." Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: "Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré." Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: "Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?." Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano." "Palabra de Dios.

Homilía de Han Lim Moon.

En el evangelio de hoy domingo, Pedro preguntó a Jesús: "¿cuántas veces tendré que perdonar? ¿Hasta siete veces?." Jesús le respondió: "... hasta setenta veces siete". Quiere decir, "siempre". A continuación, Jesús narró que un rey convocó a sus servidores para arreglar las cuentas. El primero le debía diez mil talentos y para saldar esa deuda le correspondería trabajar todos los días durante 164 años. En una palabra, era una suma imposible de pagar. Pero, al suplicarle su misericordia, recibió el perdón de toda su deuda. Sin embargo, este servidor no perdonó la deuda equivalente a 100 días de trabajo de su compañero. Al contrario, lo obligó a pagar todo metiéndolo en la cárcel. Al enterarse, el rey le dijo: "¡Miserable! Te perdoné la deuda, ¿no debías también tú de tener compasión de tu compañero?". E indignado le hizo pagar todo lo que le debía. Y Jesús terminó diciendo: "Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos".

Ahora bien, todos recibimos grandes dones de Dios como expresión de su amor: la propia vida, la de los seres queridos y, entre otros, tenemos un gran regalo, indispensable para nosotros pecadores, ¡es el PER-DON que significa "GRAN-DON"!

Cuando experimentamos este gran amor de Dios a través de sus regalos, nos valoramos a nosotros mismos porque su amor nos dignifica. Él nos dice: ¡eres precioso a mis ojos y valioso! (cf. Isaías 43,4).

Además, su amor nos sana y nos capacita para amarnos y amar a los demás, regalándoles el perdón como Dios a nosotros. También nos capacita para pedir perdón a los demás. En una palabra, todo tiene origen en Dios, la fuente del amor. Y es más, cuando ponemos en práctica el perdonar y pedir perdón, nos hacemos hijos cada vez más semejantes a nuestro Dios Padre misericordioso (cf. San Lucas 6,36).

Ahora, hemos escuchado muchas veces: "quiero perdonar, pero no puedo". Quiere decir que, más allá de la voluntad de perdonar, no podemos por la herida no curada. Y tampoco podemos controlar nuestros sentimientos y sanación como quisiéramos. Para esto, es necesario hacer un proceso interior. Entonces, ¿cómo es ese proceso?

Proceso de sanación con el perdón.

  • Ante todo, pedir la gracia de reconocer y experimentar abundantemente el amor gratuito de Dios en nuestra vida concreta.
  • De esta manera, recibiremos la sanación interior que nos capacitará para perdonar progresivamente con la ayuda de Dios.
  • Y nos liberará de nuestro resentimiento, rencor y odio y liberará interiormente al hermano ofensor.
  • Pero no nos olvidemos de que, dentro de nuestra posibilidad, perdonar es una decisión de hacerle un gran regalo al hermano y depende de cada uno.
  • Ahora, si nos negamos a perdonar al hermano, Dios Padre nos retirará su gran regalo, que es su PERDÓN, como al servidor "miserable" del evangelio de hoy.

 

Comentarios al Evangelio del domingo.

Nosotros, comunidad de los cristianos, la Iglesia, nacimos del perdón de Dios a través del Bautismo, por lo tanto, es esencial perdonarnos entre nosotros. Por eso, Jesús nos recuerda en cada Padre Nuestro: "perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden". Además, en una comunidad humana es imposible evitar conflictos y heridas. Por lo tanto, el Perdón es el regalo indispensable para intercambiar siempre entre los hermanos.

Por último, querido amigo/a, si tienes a alguien que te haya ofendido, imagina a Jesús presente a su lado, quien te pide que lo perdones. Y si tienes a alguien a quien debes pedir perdón, imagina a Jesús presente a tu lado para acompañarte en ese pedido de perdón.

A través del Evangelio del domingo, ¿quieres invitar a Jesús en este intercambio del gran regalo del perdón como expresión del amor fraterno? Si le contestas que sí, Él estará muy feliz porque vino para regalarnos ese GRAN DON que es el PERDÓN, la expresión elocuente de su amor divino. Amén.

Oración para el Evangelio dominical.

Señor mío, gracias por haberme dado el don de tu Presencia en mi vida, porque con ella aprendo a estar en paz con todo lo que ahora hago. Gracias por proveerme de tantas cosas, por tu acción amorosa en mi vida y por darme el maravilloso regalo de tu perdón. En tu gran compasión, me acoges aún con mis faltas. Sabes que puedo hacerlo mejor y me brindas nuevas oportunidades para mejorar.

Querido Dios, quiero que me ayudes a apartar de mi corazón todo deseo de venganza, todo emoción rencorosa y de ira que tengo almacenada debido a la falta de perdón. Ayúdame a corregir lo malo que habita en mí. El dolor por las heridas que me han causado viven en mí y se me dificulta sanarlas. Solo con tu amor lo puedo lograr.

Tú sabes que me he esforzado en perdonar; pero sin tu gracia, me resulta algo difícil de cumplir.

Oh, mi Dios, ayuda a liberarme de los resentimientos, para así vivir libre de amarguras y de todo aquello que no le hace bien a mi alma ni a mi propio cuerpo. Gracias por enseñarme que, perdonando, es como voy amando. Te pido, Jesús, por tu misericordia en mí, darme la fuerza para poder ofrecer el perdón como Tú me lo pides. Ayúdame a amar, porque al amar es que mi corazón podrá sanar.

- Oración por: Qriswell J. Quero

Video del Evangelio del domingo.

Al meditar con los comentarios y la reflexión para el Evangelio del domingo 13 de septiembre, 2020, podemos escuchar con calma cada una de las palabras que nos regala el Monseñor. La lectura del Santo Evangelio de hoy de Mateo 18,21-35 nos llama al perdón universal, sin guardar rencores y olvidar todo lo acontecido. Es un proceso que lleva tiempo, pero es mandato del Señor si queremos seguir en verdad el verdadero estilo del amor. Palabra de Dios con la homilía y reflexión para tu vida.

 

Intenciones del Evangelio del domingo.

A los pies de Cristo y por medio de su Palabra contenida en el Evangelio del domingo, ponemos todas las peticiones de oración por las que quieres que oremos. Deja en los comentarios todo lo que quieras que el Espíritu Santo obre en tu vida, en la de los tuyos o por alguna persona en particular. La Palabra de Dios tiene poder. Los comentarios y la homilía del Evangelio del domingo 13 de septiembre, 2020, viene con su paz y su sanación.

Sobre perdonar y pedir perdón.

Redacción y edición: Monseñor Han Lim Moon,

pildorasdefe monsenor obispo han lim moonObispo auxiliar de San Martín, provincia de Buenos Aires. De alguna manera, yo quiero ser como el Pan, estoy dispuesto a dar la vida y morir acá, partido en pedazos

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